




Por Luís Eduardo Páez García
La ciudad de Ocaña fue fundada el 14 de diciembre de l570, por el Capitán Francisco Fernández de Contreras, como parte del tercer proyecto poblador del oriente, patrocinado por
La fundación tuvo por objeto la búsqueda de una vía que comunicara el núcleo urbano de Pamplona con el mar Caribe y el interior del Nuevo Reino.
Debido a la localización geográfica del poblamiento,
El nombre de Ocaña le fue puesto al nuevo poblamiento, como homenaje a Fernández del Busto, natural de Ocaña, en España.
OCAÑA PREHISPÁNICA
Los pueblos prehispánicos que habitaron Ocaña, han sido denominados genérica y tradicionalmente como HACARITAMAS, sin que hasta la presente se haya encontrado registro documental alguno de dicha denominación. En los documentos históricos del siglo XVI, aparece el nombre de LOS CARATES, que agrupa varios pueblos de la ribera del río Algodonal y otras tribus, la mayoría de las cuales contienen la partícula AMA en su escritura, así como las partículas CICA, OMA y ARE. La región cordillerana entre Ocaña y los valles del Magdalena, según se desprende de las investigaciones arqueológicas hechas hasta ahora, estaba habitada por los pueblos de la denominada CULTURA MOSQUITO, BAJOMAGDALENENSE, CULTURA DEL BAJO MAGDALENA o CULTURA DEL RÍO MAGDALENA, de filiación Caribe.
Con base en documentos que reposan en
“Declarando y respondiendo al primer capítulo de la comarca del asiento del pueblo de los españoles que se dize OCAÑA dizen llamarse he en el fundamento OCAÑA que en lengua de los naturales llaman al asiento del dicho pueblo ARGUTACA, llamanlo ANSI porque pasa por junto al pueblo hazia la parte del poniente un pequeño rio que se dize en la lengua de los naturales ahira y por esta quebrada de agua que biene de azia el horiente que le llaman naturales ARCUTA y al asiento del pueblo los naturales le llaman SOCOTEGAGA y juntanlos todos los nombres ellos llamanle ARGUTACACA y quanto a la comarca y provincia los naturales no le tienen dado ni puesto nombre ninguno porque cada uno tienen puestos los nombres a la parte y lugar donde biven”.
En este mismo informe, se mencionan los pueblos indígenas de la región de Ocaña: SEYTAMA, BUXERAMA, CARACICA, BOROTARÉ, BEUXITARÉ, XINANE, MANANE, CARQUIMA, TEURAMA, CUCURIAMA, ASCURIAMA, BURGAMA, CARACACA, EQUERAMA, CHAMA y BISERAMA, BUCURAMA, ANARAMA, CARCOMA, TUSCURIAMA, CEQUERAMA, LANGUXAMA, SAOTAMA, OCAMA, LOS CARATES, XERGOMA, BUROMA, ORACICA, BUNEROMA, BISERA y ERCOSA, y AYTARA.
De acuerdo al referido documento, se deduce que todos estos pueblos carecían de una jefatura o cacicazgo únicos, pues "no han tenido ni tiene señor a quien hayan obedecido...". Se destaca también la índole pacífica de los naturales.
En cuanto a sus costumbres, el informe indica que "no tienen adoraciones ni ritos ningunos", pero practicaban el culto a los muertos a quienes solían desenterrar para homenajearlos. Entre sus artefactos de guerra, se destacan los arcos y las flechas, y tambores elaborados con una madera denominada "qricua".
VESTUARIO
Los varones usaban taparrabo de algodón y las mujeres una especie de sayo, "a manera de un costal abierta por arriba y abajo sin costura puestas y presas de los hombros con unas cuerdas".
ALIMENTACIÓN
Cultivaban y consumían maíz, batata, yuca, ahuyama y frijoles.
VEGETACIÓN
En informe presentado al Gobernador Lope de Orozco menciona la existencia de gran cantidad de árboles frutales, entre ellos el Caymito, chiticomas y unos que producen frutas a manera de ciruelas endrinas.
FAUNA
La región contaba con venados, leones monteses, puercos monteses (baquiras), papagayos, guacamayas, pabas de monte y paujiles.
COLONIZACIÓN Y HECHOS HISTÓRICOS
En 1575, Ocaña obtiene el título de ciudad, como consta en los documentos oficiales de la época. A finales del siglo XVI, una vez sometidas las tribus de la zona, se inician las colonizaciones, cuya área de influencia corresponde a lo que es hoy
Puerto Nacional, cercano a Gamarra, debió su aparición al mismo fundador de Ocaña; Río de Oro (Cesar), nació debido al empeño del encomendero Antón García de Bonilla y a la labor de los agustinos, cuyo convento estaba inicialmente en Ocaña; Teorama, Hacarí, El Carmen,
En 1711, según la crónica terrígena y los documentos oficiales, se produce el milagro de la aparición de
Durante
En el transcurso de la guerra de Independencia, la zona de Ocaña cobra singular importancia estratégica. Aquí Bolívar (1813), quien denominó la ciudad "brava y libre", inició su Campaña Admirable con tropas momposinas y de la región. En 1815, Santander hace su entrada a Ocaña recibiendo allí el nombramiento de Comandante General de las tropas de reconquista del norte. Entre los mártires ocañeros de
En 1850, don Manuel Ancízar entra a
Hacia finales del siglo XIX, también aparecen las tertulias literarias y se inicia la narrativa, la producción poética, periodística y artística que, sin solución de continuidad, se ha mantenido hasta nuestros días. El carácter de ciudad cultural de Ocaña, sigue vigente, pese a los embates de la violencia inmisericorde que sacude a todo el territorio nacional.
Hoy, Ocaña es una ciudad en desarrollo que mantiene su vieja vocación comercial y el deseo ferviente de sus habitantes por superar las diversas crisis que ha tenido que soportar en sus 437 años de existencia.
Su OFERTA CULTURAL, está representada por los Museos de





