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domingo, 19 de enero de 2014

OCAÑA EN LA DÉCADA DE 1940




Del libro "Historia de la Región de Ocaña. Luis Eduardo Páez García. Jaguar Group Producciones. Bogotá, 2009.
 
CAPÍTULO VIII

DÉCADA DE 1940
HECHOS DESTACADOS DEL DECENIO

El 10 de enero, se firma el contrato de nacionalización del COLEGIO DE JOSÉ EUSEBIO CARO, entre el doctor Alfonso Araújo, Ministro de Educación y el doctor Manuel Roca Castellanos, en representación del gobierno de Norte de Santander. El Colegio Caro venía funcionando como entidad departamental desde 1911.

EL ASILO DE ANCIANOS DE SAN ANTONIO. El 4 de febrero se inaugura esta entidad de beneficencia, quedando bajo la dirección y cuidado de las Hermanas de los Pobres de San Pedro Claver. Don Luis A. Sánchez Rizo, quien fuera uno lo de los benefactores e impulsores de la obra, señala que: ''Fue su primera directora la R.M. Norberta de San José a quien acompañó la R.H. Elvira, que después fue superiora en dos ocasiones distintas y se le recuerda con gratitud. La idea del Asilo la concibió el R. Padre Manuel Benjamín Pacheco, siendo Párroco de Santa Ana cuando fue decretado un auxilio para la celebración del primer centenario de la Gran Convención, de cuya Junta era Presidente''. La ceremonia de inauguración estuvo presidida por el Obispo  de Santa Marta, Monseñor Joaquín García Benítez.

1940. Con base en las anotaciones del historiador Luís A. Sánchez Rizo, conocemos que el 9 de marzo de 1940 se inauguró una primitiva emisora, denominada LA VOZ DE OCAÑA, cuyos propietarios fueron los señores Luís R. Linero G., y Samuel Paba Jaime, cuyos equipos consistían en micrófonos y altoparlantes. Para el 20 de julio de 1940, esta primera radiodifusora ocañera se vinculó a la efeméride patria con una programación especial que reseña la revista Hacaritama, (No. 66, julio de 1940) así: "Digno de especial mención fue el acto con que cerró el programa, consistente en la Audición anunciada en él y con la cual los señores Luís R. Linero G, y Samuel Paba Jaime,  propietario y locutor oficial de la Radio Emisora ´La Voz de Ocaña`, con el patriotismo que los distingue, por medio de sus micrófonos hicieron sentir en el mundo que aprovecha el maravilloso los Libertadores en la Epopeya que se inició el 20 de julio de 1810…Tomaron parte de este certamen de patriotismo, con bellos recitales y conciertos musicales, las señoritas doña Margarita Pacheco Ceballos, doña Graciela de la Rosa y doña Dorita Gómez Quintero; y los señores Jesús A. Lombo Bonilla, Astolfo Castilla y Samuel Paba Jaime (el locutor de la Emisora)".

Entre el 5 y el 10 de mayo de 1940,  se celebró en Bogotá el Congreso de Historia y Geografía, en la sede de la Academia Colombiana de Historia. Asistió al certamen el doctor Luis Eduardo Páez Courvel, quien presentó ante el Congreso su trabajo Historia de las Medidas Agrarias Antiguas, una de sus más importantes producciones bibliográficas, editada luego en Bogotá por la editorial Voluntad. Con el tiempo, este libro se convirtió en herramienta obligada de consulta, recibiendo altos elogios de los expertos en la investigación histórica nacional.

La Ordenanza Nº 32 de 17 de junio de 1940, autorizó la colocación de un busto del general Francisco de Paula Santander en la Plaza del 29 de mayo, como homenaje en el primer centenario del fallecimiento del héroe.

16 de septiembre. En la casa que fuera residencia del poeta Euquerio Amaya,  se inaugura la ESCUELA MODELO ADOLFO MILANÉS, como homenaje al destacado felibre.

El 1 de octubre, fallece el general César Paba. El notable hombre público participó en las guerras civiles del siglo XIX y obtuvo el rango de general durante la guerra de los Mil Días. Fue periodista y aficionado a las matemáticas, llegando a pertenecer a la Sociedad Astronómica de Francia. Se desempeñó también como Prefecto de la Provincia de Ocaña, Gerente de la Empresa de Energía Eléctrica y Alcalde de Cúcuta en 1900. Fue también uno de los miembros fundadores del Centro de Historia de Ocaña, en 1935, hoy Academia.

1941
Mediante Proposición  Nº 195 de 1941, la Asamblea de Norte de Santander protestó ante el gobierno nacional por los atropellos cometidos por funcionarios de la South American Gulf Oil Company, quienes construyeron una carretera afectando los caminos comunales que conducían a la zona del Catatumbo. Las regiones más afectadas fueron Convención y El Tarra, cuyos cultivos de café se vieron desatendidos por la falta del tránsito libre. En este mismo sentido, se pronunció la Sociedad Provincial de Agricultores de Ocaña, la cual envió la correspondiente nota al Gobernador Guillermo Eliseo Suárez. La magnitud de la afectación a los labriegos locales y a la economía general de la región, hizo necesaria la intervención de personalidades políticas de la época, como don Luciano Jaramillo y Januario Sarmiento, Sixto Reyes Peinado, Alejandro Fernández Yáñez y funcionarios oficiales que comenzaron a cuestionar el contrato Chaux-Folson, por considerar que la compañía extranjera estaba violando sus estipulaciones 67

En el mes de junio, el arquitecto italiano Aladino Benigni,  inicia los trabajos de construcción de la Plaza de  Mercado  de Ocaña.

El 30 de junio, se constituyó el Comité de Cafeteros del Municipio de Ocaña, el cual quedó integrado, así: Presidente, Francisco A. Gómez; Vicepresidente, Martín Quintero R.; Vocales, Pablo Carrascal A., Temístocles Osorio P., Luis Becerra; suplentes:
Benito Cabrales Pacheco, Octavio Montaño y Félix Zurek; secretario, Marco T. Jácome

En el mes de octubre, la prensa local registra las peticiones de los ciudadanos habitantes del barrio de Tacaloa, para que se construya un parque y se lleven a cabo obras que pongan fin a las arremetidas del río Chiquito, en época invernal. El sector de La Piñuela también se vio afectado por las avenidas del río, dejando pérdidas en este mes, por la suma de cinco mil pesos

El distinguido y competente médico, Ramón Cabrales Pacheco, contrae matrimonio con la señorita Eva Aycardi Cabrales. El galeno, Director del Centro de Higiene de Ocaña, se destaca en este año, por sus campañas en pro de la salud pública de los ocañeros.

En el mes de diciembre, es elegido como Alcalde Municipal el señor Carlos Daniel Lemus S.
1942

Este año, por iniciativa de don Francisco Arévalo, se conforma la Banda Municipal en La Playa de Belén. Un interesante trabajo, realizado por Álvaro Claro Claro en octubre de 1984, titulado Reminiscencias de la Banda Municipal La Merced, recoge los pormenores de la creación de aquella agrupación musical que desapareció dos años después. Narra el autor del escrito, que don Francisco Arévalo convocó inicialmente a don Julián Arenas Pérez "Cayán", quien a la sazón residía en Convención. "Cayán" se traslada a La Playa y allí se logra organizar la agrupación musical que estuvo integrada por los siguientes personajes: Benjamín Claro (clarinete), Jesús Bayona (flauta), Juan de Dios Claro (cornetín corto), Julián Arenas Pérez "Cayán" (marcante), Samuel Guillermo Claro Arenas (bajo), Carmito Jesús Ovallos Arenas (bombo), y Benjamín Franco (caja). La Banda de La Merced se organizó sin contar con apoyo oficial. Durante su corta existencia, fue la encargada de amenizar los festejos de La Playa, misas de aguinaldo y recrear a la población con las retretas en el atrio de la iglesia. El municipio les cancelaba cinco pesos por retreta. El famoso "Cayán", entrevistado por el autor de la reseña que citamos, fue quien suministró los interesantes datos, agregando que la Banda también tocaba los bailes a razón de cinco centavos por pieza. En 1944, al desintegrarse la Banda, "El bombo, los platillos y el marcante fueron vendidos a Guillermo Sarmiento, de Convención, quien más tarde los vendió al municipio de San Calixto".

El 10 de febrero de 1942 aparece el periódico Favonio, publicado en Convención por el intelectual  Ezequiel Quintero  Solano. A la  fecha, ha sido el órgano periodístico más destacado de este municipio.

En junio de 1942 sale la primera edición de la revista Antena, órgano del Centro de Estudios Pedagógicos "Luis Tablanca". Fue su director Carlos C. Sepúlveda, redactores José López Manzano y María Cristina Serna de Velandia, administrador Víctor Vera y encargada de la publicidad Bertha Luisa Uribe. La Mesa Directiva del Centro estaba conformada, así: Presidente, Lucas Valderrama G., Vicepresidenta Elisa Barrera Rincón, Tesorera Bertha Luisa Uribe y Secretario José López Manzano. Más adelante, se vinculó a la redacción de la revista Carmen Eliécer Quintero Torrado.
En el mes de julio falleció el empresario y hombre cívico, don Temístocles Osorio P., en Ocaña. La Asamblea de Norte de Santander aprobó una proposición en su homenaje, el 8 de julio de 1942.

En el mes de diciembre tiene lugar la inauguración del Mercado cubierto de Ocaña.

La edición Nº 492 del periódico El Iris, 20 de diciembre de 1942, trae una interesante nota relativa a las Ferias y Fiestas a celebrarse, organizadas por  una Junta designada para el caso. "La Junta de Ferias y Fiestas parece venir animada de los mejores propósitos porque las tradicionales fiestas públicas de Ocaña, que ocupan casi todo el mes de diciembre y parte de enero, revistan el mayor esplendor y entusiasmo. Al efecto, ya inició su labor práctica con el establecimiento de cantinas y de juegos públicos, en forma más o menos decente para que, si aún así el aspecto no  es muy agradable, al  menos no se prive el pueblo de un derecho al que está acostumbrado a través de tantos años, prescindiendo de fogones y de cocinas de pésimo aspecto bajo todo punto de vista.

"Ahora vamos a ocuparnos ligeramente del nuevo número que se piensa agregar a los ya acostumbrados: el carnaval. Este en sí, interpretado bajo el sentido de una verdadera civilización, es un regocijo aceptable en su acepción más decente: las comparsas, las carrozas, las serpentinas, etc., etc., al compás animador de los acordes de música popular. Así entendemos y esperamos que lo patrocinará la Junta, mas nunca como algunos desconfiados se figuran que habrá de sucederse: con disfraces anónimos, con empleo de sustancias mortificantes y repulsivas, con borracheras diabólicas y en fin con un cortejo de irrespetos al sentimiento humano.
"Ello sería una afrenta y hasta un peligro, y nunca una función decente y divertidora".

1943.
El 16 de noviembre de este año se reciben los primeros bachilleres del Colegio Nacional de José Eusebio Caro, siendo rector el doctor Luis Eduardo Páez Courvel. Los primeros bachilleres fueron los señores José Vicente Godoy, Urbano Pérez Sepúlveda, Hernán Arias, Fernando Pacheco Osorio y Gustavo Posada.

En el mes de diciembre, tiene lugar la bendición de la primera piedra del monumento a la Santa Cruz, en el cerro de El Molino. El acto estuvo presidido por el Administrador Apostólico Monseñor Daniel Sánchez Chica, el doctor Luis F. Pabón Portilla, y amenizado por la Banda "El Progreso". Así mismo, colaboraron con los actos, miembros del Batallón Cartagena, del Ejército Nacional. La iniciativa de construir este monumento, fue de don Rafael Pineda G., uno de los habitantes principales del barrio de La Costa.

1944.
El 1 de abril se encarga de la Prefectura de la Provincia don Carlos Eugenio Lemus, quien reemplazó a don Manuel Guillermo Jácome. Fue alcalde en este año don Plutarco Cabrales.

En este mismo mes de abril de 1944, comienza a funcionar la Escuela Normal Rural de Ocaña, creada mediante Ordenanza No. 28 de 1941. Fue su primera directora Belarmina González Olmos y profesoras Eva María Acosta, Bertha Luisa Uribe y doña Ligia Urquijo de Arévalo.

1945.
La modalidad festiva del Carnaval, se llevó a cabo por iniciativa del escritor y periodista Henrique Ruiz Machuca, barranquillero hijo de padres ocañeros, y emparentado con la familia Páez Courvel. La organización de este primer certamen fue dispuesta por el Concejo Municipal de Ocaña, a través de una Resolución, cuyo contenido fue reproducido en la revista Trofeos de noviembre de 1945:

"Por Resolución del Honorable Concejo Municipal fueron nombrados miembros de la Junta del Carnaval los siguientes caballeros: José Vicente Navarro, Ciro A. Osorio, Alejo Conde Pacheco, Henrique Ruiz, Gustavo Quintero B. y Orlando Trigos. Los mencionados caballeros tomaron ya posesión de sus cargos, eligiendo la directiva que quedó constituida así:
Presidente………...Henrique Ruiz M.
Vice-Presidente..…Alejo Conde Pacheco
Tesorero…………..José Vicente Navarro
Secretario…………Gustavo Quintero B.
Vocales………..….Ciro A. Osorio y Orlando Trigos
De modo, pues, que los Carnavales ya son un hecho" 68

El 24 de enero, se crea la Escuela Hogar de Ocaña, gracias a la iniciativa de doña Carmen Gallardo de Ibáñez y del doctor Carlos Hernández Yaruro.

El 6 de mayo, se efectuó la bendición solemne del monumento a la Santa Cruz, dándosele este nombre al antiguo cerro de El Molino. El R.P. Gelves fue el encargado de impartir la bendición, en representación de Monseñor Daniel Sánchez Chica. En el solemne acto, tomó la palabra don Luis A. Sánchez Rizo, secretario del entonces Centro de Historia de Ocaña. El monumento está constituido por una base de material sobre la cual reposa una esfera  que simboliza el mundo y sobre ella una gran cruz. Todo el monumento fue hecho en ladrillo, cemento y hierro.

En este año, se organiza el CLUB DEL COMERCIO, gracias a la iniciativa de un grupo de pequeños y medianos empresario que venían incursionando en la economía local desde las décadas de 1920 y 1930, así como de varios intelectuales y periodistas de la localidad. La fundación de este centro social inaugura una época de competencia socio cultural con los miembros del Club Ocaña, hasta este año líderes de la dirigencia ocañera. Fueron socios fundadores de este Club: Martín  Álvarez  A., Milciades  Álvarez A., Martiniano Arévalo P., Ismael Arévalo Claro, Oscar Arévalo P., Manuel Canosa Rodríguez, Martiniano Carrascal A., Pablo Carrascal A., Vicente Castellanos M., José Antonio Contreras, Juan D´Biasse, Carlos A. Gómez G., Miguel Espera H., Virgilio González C., José González Reyes, Luis Eduardo Guerrero R., Ángel Jácome A., Marco Tulio Jácome A., Pablo Helí Jácome A., Pablo Jácome Vergel, Rodrigo Jácome Vergel, Juan de Dios Lobo S., Octavio Montaño S., Felipe Montaño S., Chaid Neme, Hares Neme, Amado Numa Baene, Esteban E. Numa Baene, César Numa Baene, Elías J. Numa L., Name R. Numa, Ciro A. Osorio Quintero, Efraín Pacheco Yaruro, Miguel Ángel Rincón, Enrique Ruiz Machuca, José del Carmen Sabbagh C., German Sánchez Picón, José Vicente Sánchez, Jorge A. Tacilla R., Carlos Julio Torrado S., Luis Felipe Torrado. La primera sede del centro social, funcionó en la Calle 11 carrera 10, esquina, cerca al Colegio Nacional de José Eusebio Caro. Posteriormente, se trasladó a la carrera 12 Nº 11-40, casona de propiedad de doña Felisa de Jaramillo. En 1964, volvió a cambiar de sede, esta vez en la calle 13 Nº 13-37 y, una vez más retornó a la sede originaria de la calle 11 con carrera 10. En 1977, comienzan las negociaciones para adquirir la actual sede el Club, en el sector de El Lago, definiéndose la transacción hacia el mes de abril de 1978.

El 7 de agosto, aparece la  revista Trofeos, órgano del Centro Fernández de Contreras, dirigida por Henrique Ruiz Machuca, Jefe de redacción Guillermo Hundek y Administrador Gustavo Quintero. Este Centro Deportivo y Cultural contaba entre sus miembros a: Adolfo Carrascal, Alfredo Quintero, Alirio Pérez, Emiro Meisel, Guillermo Hundek, Hares Neme, Henrique Ruiz Machuca, Jorge E. Rubio, José Antonio Contreras, Luis Guillermo Roca, Orlando Picón, Orlando Trigos, Oscar Osorio, Pablo L. Jácome, Rafael Jácome y Víctor R. Paba.

21 de noviembre. En esta fecha se inaugura  el TEATRO MORALES BERTI, obra que tuvo como impulsor a don José María Morales Berti. Fue su autor el italiano, Aladino Benigni, quien construyó también las instalaciones del Mercado Público y la Escuela Adolfo Milanés. Según los datos que suministran los historiadores locales, el teatro fue construido en terrenos de la antigua casona de don Antero Lemus, que sirviera como  lugar de hospedaje a don Juan Salazar, Ayudante de Campo del General Pablo Morillo, en 1816, y que estaba localizada frente a la iglesia de la Virgen de Torcoroma, en la Calle Real.
1946
Entre el 4 y el 6 de enero comienza el primer Carnaval de Ocaña, al estilo del celebrado en Barranquilla. El Carnaval ocañero revistió, durante las décadas de 1940, 50 y 60, características de agradable encuentro cultural y recreativo, que permitía a las gentes de la ciudad y a los visitantes de otras regiones, departir amablemente y apreciar las innumerables muestras de artesanía, disfraces y comparsas típicas, esplendidas carrozas y alegres bailes en los clubes sociales y los barrios. Pese a que al comienzo sólo era permitido el uso de confetis y serpentinas, poco a poco el Carnaval fue influenciado por comportamientos vulgares y grotescos traídos de otras poblaciones. Comenzó entonces a emplearse toda suerte de tintes y aguas sucias, que se lanzaban al rostro de las personas; esto, unido a una buena dosis de agresión física y de acciones vandálicas contra quienes no querían participar del Carnaval, vino degenerando el certamen año tras año.

En el mes de mayo de 1946, se funda el CLUB DE LEONES, siendo su primer Secretario don Víctor Ramón Paba Fuentes.

El 27 de mayo fallece en Barranquilla el político, poeta y académico Joaquín Roca Niz, nacido en Ocaña en 1888. Fue Senador y Representante a la Cámara, gerente del Banco Comercial de Barranquilla y Presidente del Club Barranquilla. Durante su gestión como Prefecto de la Provincia de Ocaña, se iniciaron los trabajos del edificio del Colegio de José Eusebio Caro.

1946. El 30 de julio se inaugura la CARRETERA CÚCUTA - OCAÑA, cubriendo las poblaciones de Abrego, Sardinata, Lourdes, Gramalote y Santiago

El doctor Lucio Pabón Núñez es nombrado miembro de la Comisión Nacional del Folclor en 1946.

El 7 de agosto, fallece el  abogado y escritor convencionista Juan Sarmiento Herrera, autor de la investigación histórica Gobernantes de Santander. El intelectual había nacido en Convención en el hogar de don Juan Nepomuceno Sarmiento y doña Gabriela Herrera. Hizo estudios de bachillerato en el Liceo de San Luis Gonzaga, fundado por el sacerdote Ramón Anaya y Rubio en 1880. En Bogotá se recibió como abogado, radicándose luego en Bucaramanga donde fue Magistrado del Tribunal Superior de Santander y Secretario de Hacienda del mismo departamento. Perteneció a los Centros de Historia (hoy Academias) de Ocaña y Norte de Santander, y al Colegio de Abogados de Bucaramanga.

19 de agosto de 1946. Se inaugura la Escuela de Música y Pintura. Fueron sus primeros profesores y directores, los maestros Rafael Contreras Navarro, de música, y Luis Navarro, de pintura. Su primera sede se localizaba en la calle 12 con carrera 10, diagonal a las actuales instalaciones del SENA. Se destacaron como docentes de esta institución: Luis José Navarro en pintura; Carlos Julio Melo y Pablo E. Pino, en música y canto; Marielena Morales de Prince, en piano y José del Carmen Carrascal en modelado. En 1956, la Escuela se traslada a la calle 10 Nº 9-31, y en 1960 a la calle 10 con carrera 11, en el último piso del edificio donde funciona hoy la Secretaría de Tránsito y Transporte del Municipio. Finalmente, hacia 1964, cambia nuevamente de sede y se traslada a la calle 10 con carrera 14, inmueble que fuera de don Januario Sarmiento, donde ahora se levanta el edificio Andalucía.

El 8 de septiembre de 1946, fallece en Cali el pintor y escultor Juan Manuel Roca G. Este  artista ejecutó los frescos del camarín de la Virgen del Rosario de Río de Oro, en 1905,  sobre la cual se pintaron después otras obras. Fue  Alcalde de Ocaña, efectuándose durante su administración las obras del primer camellón (oriental), del Parque del 29 de mayo. Los comentarios periodísticos de la época, lo señalan como excelente caricaturista e iniciador en Colombia del fotograbado, a finales del siglo XIX.

En octubre, fallece el general José María Morales Berti, esposo de doña Agripina Pacheco de Morales Berti, destacada  matrona dedicada al servicio de las clases menos favorecidas y al sostenimiento de instituciones de Caridad, como el Asilo de San Antonio, en el barrio de La Piñuela.

1947
Este año visita la ciudad el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, quien después de presidir una multitudinaria concentración, se hospeda en casa del dirigente don Alejandro Prince, en la casona donde funcionaba la «Botica de los Pobres», barrio de San Francisco.
1948
En este año, un grupo de liberales dona el terreno a la iglesia Evangélica Alianza, para la construcción de un cementerio no católico en Ocaña. Debe recordarse que el Cementerio Central católico, discriminaba los enterramientos e, incluso, se había destinado un espacio aislado para los suicidas, circunstancias estas que causaban malestar entre los miembros de confesiones no católicas asentadas en la región desde la década de 1930.

En el mes de octubre, aparece la revista Lámina, como órgano del Club del Comercio, bajo la dirección de Ciro A. Osorio Quintero, jefe de Redacción Bernardo Silva Gómez, Comité de Publicidad Manuel Canosa Rodríguez y Jorge Liévano, Administrador Antonio Hernández, y Editor Carlos A. Gómez.

1949.
El 1 de septiembre fallece en Aguachica el Presbítero Gabino Antonio Courvel Núñez, orador sagrado, poeta, periodista, historiador y académico. Había nacido en Convención el 19 de agosto de 1891 en el hogar de don Pedro Lesmes Courvel y doña Mercedes Núñez. Fue ordenado sacerdote en 1919, desempeñándose como cura en Bogotá, Fúquene, Silvania, Viotá, Vianí, Nemocón, Arbeláez y en Ocaña y su provincia. En 1922 fundó y dirigió el Adalid Católico, órgano de la parroquia de Santa Ana. Fue miembro del Centro de Historia de Ocaña, en el mismo año de fundación de éste (1935). Entre sus trabajos históricos destacamos: Monografía de la Quinta de San Pedro Alejandrino y la Monografía de la Parroquia de Aguachica. Nombrado como párroco de Aguachica, vivió sus últimos años bajo el cuidado de doña Heriberta Quintero, hija del General Guillermo Quintero Calderón.

El 10 de octubre se posesiona como  Gobernador de Norte de Santander el doctor Lucio Pabón Núñez.

El 24 de octubre, se posesiona como Alcalde de Ocaña don Pedro Medina Jácome, a quien le tocaría sortear la difícil situación política del municipio. La historia recuerda a este personaje por su posición tolerante con relación al liberalismo, que sufrió los embates de la persecución en estos años trágicos. Durante su administración comenzaron las gestiones para construir el aeropuerto "Páez Courvel", que se inauguró después con el nombre de Aguas Claras, y el pabellón de carnes del Mercado.

El 16 de noviembre de este año, tiene ocurrencia la toma sangrienta de El Carmen por parte de la policía política "Chulavita", de filiación conservadora, y espontáneos reclutados en Ocaña y  Convención. Sobre este delicado tema, se mantuvo un silencio preocupante antes de establecerse el Frente Nacional. Los comentarios sobre la masacre apenas eran susurrados en las cafeterías y tertulias intelectuales, durante las décadas de 1950 y 1960. En la misma población de El Carmen, los luctuosos hechos que ocurrieron en su suelo, parecían esconderse en el mismo dolor y resentimiento de los familiares de las víctimas y en las voces autorizadas de la dirigencia política local.

Los sucesos del 16 de noviembre, en El Carmen, no fueron producto del acaso. Fríamente, el gobierno nacional comenzó una estrategia para destruir los reductos políticos donde el liberalismo había tenido tradicionalmente mayorías, incluso, desde las jornadas militares de la guerra de los Mil Días. Así las cosas, y existiendo ya la temible Policía Política "Chulavita" que contaba a su haber con siniestras incursiones en otras regiones del país, se preparó el ataque disfrazado de actividad "pacificadora". Recordamos aquí, que por aquel año de 1949, se produjo también en Betania un asalto similar, cuyos pormenores se recogen en algunos textos, entre ellos, uno del escritor Gustavo Avaras Gardeazábal.

Para 1949, el Gobernador de Norte de Santander era el doctor Lucio Pabón Núñez, oriundo de Convención, cuya posición política representaba el sector más ortodoxo del Partido Conservador. Su formación jesuítica y sus nexos con la alta jerarquía de la Iglesia Católica, lo mostraban ante el país como el defensor a ultranza del ideal cristiano, que reñía, según los teóricos católicos y conservadores, con el liberalismo ateo y el comunismo. Los atropellos contra los liberales estaban, entonces, más que justificados en aquellos tiempos oscuros de represión a las libertades públicas. Más que por las denuncias de los liberales, que nunca se tuvieron en cuenta, los hechos de aquel 16 de noviembre nos llegan por los comentarios de los conservadores que, horrorizados ante la matanza, optaron por dar refugio en sus casas a las familias liberales en El Carmen y en toda la Provincia, incluyendo a Ocaña donde, pese a que la violencia no tuvo las características dantescas del Tolima, sí se cometieron atropellos que produjeron el éxodo masivo de los liberales hacia la Costa, especialmente hacia Barranquilla y Valledupar.

Dos testimonios sobre la violencia en El Carmen, recogidos en publicaciones más o menos recientes, pueden poner al  lector en contacto con aquella realidad espantosa de la violencia conservadora y con lo que, sin lugar a dudas, constituye un crimen de Estado: el testimonio de don Valentín Quintero, en la obra Don Vale. Ejemplo de trabajo y superación, de la periodista vallenata Lolita Acosta Maestre, y los datos que consigna el abogado, periodista, escritor y académico Ferdinando Casadiegos Cáceres, en su reciente libro Momentos fugaces de una vida, publicado en 2007. Los dos personajes, son oriundos de El Carmen.

Veamos sus testimonios tomados de las obras citadas:

"Y esta persecución sistemática del gobierno, ya generalizada, es la que hizo que miles de familias emigraran hacia la Costa Atlántica en busca de nuevos horizontes. La de los Quintero fue una de ellas. "Los hechos del 16 de noviembre de 1949 me dejaron en la ruina. Yo me salvé porque la noche de la masacre y no sé cuánto tiempo más, permanecí escondido con Ramiro Sánchez y Roberto Portillo, en un cerro aledaño, desde donde teníamos una buena visión del pueblo y podíamos estar alertas de la llegada de la autoridad, que en ese momento era nuestra enemiga", testimonia Don Vale.
"Este año de 1949 tiñó de sangre el Pabellón Nacional. La violencia del Gobierno conservador se desató por todo el territorio colombiano y los liberales fueron ultimados en alto porcentaje. El Carmen sufrió en carne propia la persecución y así fue como el 16 de noviembre de 1949 agentes del Gobierno en contubernio con maleantes de los pueblos circunvecinos, se tomaron nuestro terruño en forma salvaje: balearon a sus gentes y saquearon sus casas y almacenes. No era raro ver en Ocaña, días después del antes mencionado, desfile de menores y aun de mayores, vender libremente el fruto de sus pillerías, que sin rubor alguno, nos ofrecían por las calles de la ciudad. Fue un genocidio. Un crimen atroz".
El comienzo del abaleo fue muy sencillo. La Policía había llegado ese día. "El borracho del pueblo, en cualquier cantina, eufórico por la llegada de la autoridad, dio un grito: ¡Viva el Partido Liberal! Ese fue el motivo. De inmediato comenzaron los fusiles oficiales a disparar y no al aire, sino a las gentes que se encontraban en la plaza. Después vinieron las requisas y los fusilamientos porque traían listas especiales. Se encarceló a mucha gente. Se les daba libertad y les ordenaban que corrieran, para luego dispararles. Pero no solo la gente del Gobierno disparaba. También lo hacían los maleantes que se hicieron presentes. Entre tanto el saqueo fue general y duró varios días" (Tomado de la obra Don Vale. Ejemplo de trabajo y superación, de Lolita Acosta Maestre. Editora Guadalupe. Bogotá, 2006, pp. 20 y 21).

"No obstante ser un pueblo sencillo y noble, El Carmen ha tenido un sino trágico con la Policía: en 1949 la tenebrosa "Chulavita", enviada desde Cúcuta arrasó la población y asesinó en sus calles a 40 de sus hijos más queridos. Esa masacre se quedó impune en aras de la paz y del Frente Nacional…" (El Carmen, nacimiento, martirio y agonía. En Momentos fugaces de una vida. Ferdinando Casadiegos Cáceres. Rodríguez Quito Editores, Bogotá, Bogotá, 2007). Conocemos la existencia de otro documento sobre este mismo tema, escrito por el intelectual  Enrique Pardo Farelo (Luis Tablanca), que fue publicado en el periódico Problemática Liberal, en los años setenta, en Bogotá. Lamentablemente, no pudimos encontrar el ejemplar donde se reproduce ese testimonio conmovedor del ilustre carmelitano, cuya casa fue respetada durante el asalto.

Quien esto escribe, tuvo la ocasión de compartir la amistad con varios carmelitanos, en una residencia para estudiantes localizada en la calle 43 con carrera 17, en Bogotá, en 1971. Los años han borrado de mi memoria los nombres de aquellos universitarios, recordando sólo el apellido de uno de ellos: Ropero. Durante los ratos en que departíamos charlando sobre temas diversos, recuerdo sus constantes menciones a los hechos ocurridos en su tierra natal, en 1949, año en el cual tanto ellos como yo aún no habíamos  venido al mundo. Sin embargo, la historia horrenda de lo acontecido vivía en estos jóvenes como una gigantesca sombra. Recuerdo que mencionaron, incluso, el nombre del oficial que comandó la partida de chulavitas que asaltó la población y que, según ellos, había sido encontrado por carmelitanos en Barranquilla, quienes le propinaron un serio escarmiento.

La  presunta participación directa del doctor Lucio Pabón Núñez en estos dolorosos sucesos, no es  demostrable históricamente. Personajes de la talla del músico y compositor convencionista, Gilberto Núñez Sarmiento, e incluso destacados liberales de la región, siempre destacaron la inocencia del entonces gobernador de Norte de Santander en aquella masacre cuya ocurrencia sí hizo parte de una política de exterminio  de los enclaves liberales, emprendida por el gobierno conservador de Bogotá

Hoy, después de transcurridos 59 años de ocurrida la matanza, el recuerdo permanece imborrable en el corazón de este pueblo altivo y culto, ejemplo de templanza y laboriosidad, cuyos hijos siguen luchando para que las futuras generaciones crezcan libres y en paz. Desde estas páginas, rendimos homenaje de afecto y admiración a los habitantes de El Carmen, aspirando que el porvenir compense los sufrimientos impuestos por la barbarie, el sectarismo y el fanatismo de una época cuya memoria histórica nos queda como lección amarga.

jueves, 16 de enero de 2014

DANZA DEL TIGRE EN LA ZONA DE OCAÑA




Danza del tigre en el corregimiento de Otaré

HISTORIOGRAFÍA DE LA DANZA DEL TIGRE EN LA PROVINCIA DE OCAÑA (COLOMBIA)

Por Luis Eduardo Páez García
Numerario de la Academia de Historia de Ocaña y de la Academia de Historia de Norte de Santander (Colombia).


GENERALIDADES
La importancia que ha venido cobrando la investigación y divulgación del Patrimonio Inmaterial en el mundo, y especialmente en la América Latina, constituye un factor de suma importancia para la reafirmación de la identidad cultural y el sentido de pertenecía hacia el entorno socio cultural en que se desarrollan las comunidades.

De acuerdo con los expertos de la UNESCO, “se entiende por patrimonio cultural inmaterial las prácticas, representaciones y expresiones, los conocimientos y las técnicas que dan a las comunidades, los grupos e individuos un sentimiento de identidad y continuidad. Los instrumentos, herramientas, objetos, artefactos y espacios culturales asociados a esas prácticas forman parte integrante de este patrimonio.

El patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación en generación, lo recrean permanentemente las comunidades y los grupos en función de su medio, su interacción con la naturaleza y su historia. La salvaguardia de este patrimonio es una garantía de sostenibilidad de la diversidad cultural.”.

Pese a que desde la década de 1940 el Patrimonio Cultural comienza a obtener atención legislativa por parte de los estados asociados a la ONU (1946), el objeto mismo de estudio estaba centrado en la materialidad, fundamentalmente en el patrimonio arquitectónico, como resultado de la devastación de ciudades europeas debido a la segunda guerra mundial.   Sólo a partir de la década de 1970 el interés recae sobre el Patrimonio Inmaterial.

En los países de sur América, la atención legal sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial,  se consolida desde la década de 1970 y llega hasta nuestros días contenida, o en las Constituciones Políticas de los países, o en Leyes particulares que puntualizan su  protección y señalan los Planes Especiales de Protección, que garantizan, al menos en teoría, la investigación del bien patrimonial, su salvaguardia y adecuada divulgación, entre otras cosas, para contrarrestar los peligros que entraña el mundo globalizado.

Visto lo anterior, pudiéramos afirmar que los estudios académicos sobre Patrimonio Inmaterial en América Latina, son muy recientes, y que aún falta mucho por analizar y por divulgar, sobre todo en los centros e instituciones educativas y en las comunidades portadoras de esos bienes.

EL CASO DE COLOMBIA
A partir de la Constitución Política colombiana de 1991, el Patrimonio Cultural de la Nación comienza a figurar de manera clara en los anales legales del país:

“Artículo 72. El patrimonio cultural de la Nación está bajo la protección del Estado. El patrimonio  arqueológico y otros bienes culturales que conforman la identidad nacional, pertenecen a la Nación y son inalienables, inembargables e imprescriptibles. La ley establecerá los mecanismos para readquirirlos cuando se encuentren en manos de particulares y reglamentará los derechos especiales que pudieran tener los grupos étnicos asentados en territorios de riqueza arqueológica”.

En desarrollo de esta norma, el Congreso de la República expidió la Lay 397 de 1997, reglamentaria del artículo 72 de la Constitución:

“Artículo 4º. Definición de patrimonio cultural de la Nación. El patrimonio cultural de la Nación está constituido por todos los bienes y valores culturales que son expresión de la nacionalidad colombiana, tales como la tradición, las costumbres y los hábitos, así como el conjunto de bienes inmateriales y materiales, muebles e inmuebles, que poseen un especial interés histórico, artístico, estético, plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, ambiental, ecológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, científico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico, antropológico y las manifestaciones, los productos y las representaciones de la cultura popular”.

Más tarde la Lay 1185 de 2008, adiciona la anterior y puntualiza sobre el Patrimonio Inmaterial:
“Artículo 8°. Adiciónese el artículo 11-1 a la Ley 397 de 1997, con el siguiente contenido: 

Artículo 11-1. Patrimonio cultural inmaterial. El patrimonio cultural inmaterial está constituido, entre otros, por las manifestaciones, prácticas, usos, representaciones, expresiones, conocimientos, técnicas y espacios culturales, que las comunidades y los grupos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio genera sentimientos de identidad y establece vínculos con la memoria colectiva. Es transmitido y recreado a lo largo del tiempo en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia y contribuye a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana”.

Mencionamos el desarrollo legislativo reciente que ha tenido Colombia en Patrimonio Inmaterial, para indicar por qué, solo hasta hace muy pocos años el interés académico sobre este asunto comienza a hacer parte de las agendas de historiadores, antropólogos, folcloristas y sociólogos. Es decir, el Patrimonio Inmaterial, como objeto de investigación rigurosa de la academia no rebasa los 15 años, sin que esto demerite los esfuerzos aislados de investigadores nacionales que consignaron sus trabajos, sobre el particular, en publicaciones especializadas de los centros universitarios o en la Nueva Revista Colombiana de Folclor, así como en los manuales sobre folclor escritos, entre otros, por especialistas de reconocida trayectoria continental, como los maestros Guillermo Abadía Morales y Octavio Marulanda Morales.

Para el caso de la danza, concretamente, los investigadores han privilegiado aquellas representativas de las grandes regiones geográficas en que se divide el territorio nacional, como la andina (Bambuco, Pasillo, Sanjuanero y Rajaleñas), las de la Costa Atlántica (Bullerengue, Cumbia, Farotas, Garabato, Sere se-se y Mapalé), las de la Costa Pacífica (Abozao, Bunde, Caderona, Currulao, la Contradanza, La jota, Mazurca, Moña  y el Pizón), las de los Llanos Orientales (Joropo, Pasaje y Galerón).

Por otra parte, los territorios donde se asientan las comunidades indígenas y afrocolombianas, tienen también sus danzas representativas, entre las cuales se destaca, la Chichamaya, de las etnia Guajira, y las que practican las etnias Motilón-Barí, Paéces, Guambianos, Ingas, Kamentsá (en el alto Putumayo), etc., que siempre fueron vistas como atractivos turísticos, sin reparar en su profunda significación ritual, y que sólo hasta hace poco años se tornaron también objeto de investigación académica.


LA DANZA DEL TIGRE, UNA OCASIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN

La Danza del Tigre se lleva a cabo en los municipios de Ocaña (Corregimiento de Otaré, antiguo pueblo de indios), Teorama (antiguo pueblo de indios) y Río de Oro (departamento del Cesar), según lo que hasta ahora se sabe, desde el siglo XIX.

En las tres localidades, con variantes coreográficas, la danza narra la historia de un tigre que venía causando estragos entre la población, hecho que dio lugar a que los vecinos se organizaran y salieran a cazar a la fiera. Entre los personajes se destacan el tigre y los cazadores y grupos de danzarines que rodean la escenificación de la caza, matanza y luego la exhibición del cuero. Entre la partida de caza se observan negros (personas blancas pintadas con hollín vegetal) y cazadores blancos armados con armas de fuego.

LA DANZA DEL TIGRE EN EL CORREGIMIENTO DE OTARÉ (OCAÑA)
Departamento Norte de Santander

Recoge la historia de un tigre que asolaba la región, hacia finales del siglo XIX, lo cual dio lugar a que se formaran partidas de caza para acabar con la fiera. Se cuenta entre los participantes algunos pintados con hollín, que representan a los negros cazadores. El certamen recrea la aparición de la fiera, los daños causados por ella, su cacería, matanza y la venta del cuero.

 Danza del tigre, en el Desfile de los Genitores

La tradición de esta danza se remonta, según los vecinos del corregimiento, a mediados del siglo XIX, pero no existe un registro histórico hasta ahora, que nos permita aseverar esta afirmación. La danza hace parte de los festejos que se llevan a cabo en Otaré el 6 de enero de cada año. Desde hace unos pocos años, este patrimonio inmaterial comenzó a ser parte del Desfile de los genitores como una las comparsas de este certamen que narra la historia de Ocaña, desde su fundación en 1570 hasta entrado el siglo XX.

DANZA DEL TIGRE EN EL MUNICIPIO DE TEORAMA
Departamento Norte de Santander

La historia que aquí narra la danza, habla de una partida de caza que accidentalmente encontró a uno de sus compañeros trenzado en lucha contra un tigre que pretendía atacar a varias lavanderas que llevaban a cabo su labor en las cercanías del pueblo.  Los cazadores terminan por matar a la fiera, acción que corre a cargo de un personaje llamado José Angarita, quitarle el cuero y luego exhibirlo en el pueblo donde se lleva a cabo una fiesta para celebrar el hecho. “…esta leyenda se ha vuelto tradición y cada seis de enero se revive con el disfraz. Se inicia la celebración cuando en, horas de la mañana, el tigre empieza a hacer sus pilatunas por las calles junto con otros animales; por su parte los cazadores con sus perros hacen lo propio hasta las cuatro de la tarde, hora en que se produce la matanza del tigre en el parque de la población, donde todo el pueblo se reúne a participar festivamente, para luego acompañar el desfile por las calles con el cuero de la fiera”. Este relato se complementa señalando que en 1936 el cura párroco José Alejandrino Pérez introdujo en el festejo el disfraz del tigre. La vaga recopilación que han hecho los habitantes de Teorama, y que se encuentra consignada en publicaciones recientes, no permite datar la danza de manera clara.

DANZA DEL TIGRE EN EL MUNICIPIO DE RÍO DE ORO
(Departamento del Cesar)


 El investigador cultural Miguel Ángel Picón Sánchez, quien hasta ahora ha sido el más cercano a un trabajo metodológico sobre la Danza del Tigre, recoge de la tradición oral la fecha del 3 de enero de 1842, como punto de partida para datar la danza.

Habla también la tradición oral de esta población, de una lavandera que se encuentra con la fiera pero la oportuna intervención de su perra impide que sea atacada. La lavandera, que en Río de Oro tiene el nombre de Petra Manosava Osorio, corre a la población y allí cuenta lo que le ha ocurrido. De inmediato se conforma la partida de caza que culmina con la matanza del tigre, justo el 6 de enero, día en que se lleva a cabo el tradicional certamen como parte de las fiestas de este municipio de sur del Cesar. También en Río de Oro se narra que los cazadores le quitan la piel al animal y luego la exhiben ante las gentes que alegres festejan el hecho.

CONCLUSIÓNES

Siendo la Danza (o Matanza) del Tigre un patrimonio inmaterial reconocido por las comunidades antes mencionadas, resulta curioso el hecho de que tal manifestación no se mencione en las monografías históricas, hasta ahora publicadas de estos lugares de la antigua Provincia de Ocaña. En ellas encontramos alusiones a los festejos de índole religiosa, más no hay una sola que hable de la Danza del Tigre. Sólo hasta 1996 aparece el estudio de Picón Sánchez, sobre Río de Oro. Para el caso de Otaré, la primera reseña histórica se hace en 2006, para un folleto informativo del Desfile de los Genitores, y en 2011 lo correspondiente a Teorama en el libro virtual Teorama bicentenaria. Investigación e inventario de la historia, el patrimonio cultural e inmaterial del municipio de Teorama. Publicaciones de la administración municipal de Teorama.

Dos aspectos del patrimonio inmaterial de la región de Ocaña nos han causado curiosidad, desde el punto de vista historiográfico: De una parte, la coincidencia de la Danza del Tecuán que se lleva a cabo en varios estados mejicanos, con la danza del tigre en la antigua Provincia de Ocaña y, de otra, la similitud de la famosa “tortilla” elaborada en México con la “arepa sin sal y con pellejo” que se consume en la zona de Ocaña. Sin atrevernos a formular por el momento la hipótesis correspondiente, pensamos que estas dos circunscritas ameritan el interés de la investigación histórica por parte de los expertos de ambos países,

BIBLIGRAFÍA

CISELLI. Graciela. El Patrimonio Cultural: entre la identidad y el ambiente. En revista e-rph. Revista electrónica de patrimonio histórico. Diciembre 2011. España.
Constitución Política de Colombia.
PÁEZ GARCÍA, Luis Eduardo. Comparsa la Danza del Tigre. En Patrimonio Inmaterial de Colombia. Desfile de los Genitores. Publicaciones de la Corporación Cultural y Artística “Desfile de los Genitores. Ocaña, 2006.
PICÓN SÁNCHEZ, Miguel Ángel. La matanza del Tigre. En Nueva Revista Colombiana de Folclor. Vol.4 N° 16, 1996.
TEORAMA BICENTENARIA. Investigación e inventario de la historia, el patrimonio cultural e inmaterial del municipio de Teorama. Publicaciones de la administración municipal de Teorama. 2011.

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Debido a su gran importancia historiográfica y antropol+ogica, insertamos aqui dos ensayos del investigador mejicano Oscar Cortés Palma, para comlementar la nota anterior.

Tuvimos la ocasión, el pasado año, de participar virtualmente, en el Coloquio efectuado en Acatlán de Osorio, Puebla, sobre la Danza del Tigre, junto con Miguel Ángel Picón, de Río de Oro (Cesar), productivo certamen que permite una aproximación a este patrimonio inmaterial de latinoamérica y, seguramente, propiciará  investigaciones mas profundas sobre este tema.

LA DANZA DE TECUANES O DEL TIGRE, EN MÉXICO

DANZA DE TECUANES O DEL TIGRE VARIOS DATOS
miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mexicanos tradicionalistas y mexicanos occidentalistas.

Por Óscar Cortés Palma

Muchas personas creen que los que bailan las danzas tradicionales mexicanas son indígenas, esta afirmación no es del todo verdadera, si bien es cierto que muchos pobladores nativos bailan danzas tradicionales, también es cierto que existen muchas personas –no indígenas- de las ciudades que bailan danzas tradicionales, incluso en algunos casos, la Danza tradicional es un símbolo fundamental de sus ciudades, al grado de organizarle monumentos, días conmemorativos, y representarlas en imágenes y en medios escritos u orales.

Es cierto que existen poblados indígenas que bailan danzas tradicionales, por ejemplo la  Danza-Teatral del Tecuan es representada en  idioma Náhuatl en Tetelpa, Morelos; y en el poblado de Juxtlahuaca del estado de Oaxaca, se  representa en idioma mixteco, la Danza de los Chilolos que es muy parecida a la Danza del Tecuan.

Pero también existen poblados en donde se representa la Danza-teatral del Tecuan en Idioma español como es el caso de Ocotepec y Tetecala en el estado de Morelos; y Acatlan de Osorio en el estado de Puebla; e incluso hay localidades en donde se representan esta danza tradicional sin diálogos porque ya se perdió el aspecto teatral de la Danza del Tecuan, como es el caso de los poblados morelenses de Axochiapan, Tenextepango, Tepalcingo, Atlacahualoya.

No obstante, también existen ciudades en las que sus pobladores no se consideran a sí mismos indígenas pero bailan la tradicional Danza del Tecuan por ejemplo: Axochiapan y Ocotepec del estado de Morelos; Acatlan de Osorio y Chiautla de Tapia en el estado de Puebla; Tlapa, Taxco y Ciudad Altamirano en el estado de Guerrero.

Además de las anteriores, existen otras ciudades en donde se bailan danzas tradicionales sobre la cacería del Jaguar, por ejemplo, en la capital del estado de Guerrero, que supera los 180 mil habitantes, se baila la Danza de los Tlacololeros y el Porrazo del Tecuani, y en una ciudad cercana llamada Chilapa se baila también esa misma danza; en otra población urbana ubicada más al sur, llamada Ometepec se baila la tradicional Danza del Tigre y los Tlaminques.

Con estas pruebas, puedo afirmar que al menos las danzas tradicionales que se bailan en la región que anteriormente era náhuatl y que consisten en la  cacería del Jaguar” no son bailadas solamente por indígenas, pues que también hay muchas personas que hablan el idioma español y algunos hasta son güeros, por eso considero que no se debe llamar indígenas a las personas que bailan las danzas tradicionales mexicanas.

Y propongo que se les llame “mexicanos tradicionalistas” porque a esas personas les gustan las tradiciones que les enseñaron sus antepasados, y que incluye rituales y formas de vestir tradicional, y tienen sus costumbres particulares, danzas, comidas, creencias, leyendas y memorias colectivas que han sido transmitidas de generación en generación.

En contraste a este grupo, existe otro, que propongo que lo llamemos “mexicanos occidentalistas”, y  son aquellas personas a las que les gusta las culturas europeas, estadounidenses, japonesa, etcétera.

Sé que toda generalización es muy riesgosa, pero al menos, esta manera de analizar las tradiciones mexicanas nos permite ver las danzas tradicionales desde un ángulo diferente.
 Porque es obvio que no podemos generalizar y llamar indígenas a todas las personas que bailan las danzas tradicionales mexicanas.

Parafraseando a Guillermo Bonfil Batalla, México es la unión de dos proyectos civilizatorios distintos: la del México Profundo, que está representado por la persistencia de distintos aspectos de la civilización mesoamericana; y la del México Imaginario, que está representado por la civilización occidental. Por eso, para que México progrese es necesario tomar en cuenta a estos dos proyectos de nación. 

Copyright© 20013 Óscar Cortés Palma Lic. en Historia UNAM e Investigador de la Danza del  Tecuan de Morelos y de la historia del poblado de Axochiapan. Email axochiapancultural@hotmail.com; cami17_4@hotmail.com

viernes, 4 de octubre de 2013


Los personajes más poderosos de la Danza del Tecuan.

Por Óscar Cortés Palma

En la Danza del Tecuan  tipo Coatetelco, participan 16 personajes, pero dos de ellos son los más poderosos  y son rivales, uno es un rico hacendado y tiene el poder que le otorga el dinero; el otro es un animal salvaje llamado Tecuani o Jaguar, y tiene el poder que le otorga su fuerza y agilidad.

Ambos se enfrentan en una lucha a muerte por la tierra, ya que el Hacendado  la necesita para conservar sus riquezas; y el Jaguar la necesita para alimentarse.

He aquí las características de ambos.
Personaje 1: El Tecuani

También le llaman Tigre, Jaguar o lobo, dependiendo del poblado. Es el personaje central que no puede faltar en la Danza del Tecuan. 

INDUMENTARIA:
 El  traje del Tecuani consta de un pantalón y una camisa de manga larga, ambas de color amarillo moteado con manchas negras, como la piel del Jaguar, va enmascarado como Jaguar, aunque el tipo de máscara es tiene características distintas en cada poblado.


El Tecuani siempre va armado con un chicote o látigo que representa la cola del Jaguar, y que agita al bailar y utiliza para defenderse dándoles chicotazos a los cazadores.

REPRESENTACION:

Para representar al Tecuani es necesario tener mucha resistencia y agilidad, porque el Tecuani es el personaje que más baila, el que hace más piruetas, el qué ataca con su  chicote a sus rivales.

El tecuani es el villano de la danza, es el que amenaza con comerse al ganado, por eso todos quieren cazarlo pero no pueden porque el Tecuani es muy fuerte y valiente.

Hace 500 años el Jaguar representaba muchas virtudes para los humanos, entre ellos el poder de los gobernantes; representaba la valentía y habilidad de los mejores soldados que eran los guerreros Jaguar; también representaba el temor que provocaban los sacerdotes naguales que podían transformarse en animales, entre ellos en Jaguares;  el Jaguar era tan temido y tenido como una divinidad por los antiguos mesoamericanos que creían que sus dioses, como Tezcatlipoca se transformaban en Jaguares para recorrer el mundo. Actualmente el Jaguar continúa representando la vida salvaje,   aunque ya no es temido tanto por los humanos que cuentan con diversas tecnologías para someterlo, llevando al Jaguar al borde de la extinción. Ya que en la lucha Humano-Jaguar, el Jaguar resultó derrotado y ahora necesita de nuestra ayuda para no extinguirse, sin lugar a duda son otros tiempos, ya que los humanos al contaminar y destruir a las demás especies también se están destruyendo a sí mismos.

FUNCION:
La función del Tecuani en la Danza es perseguir y pelear con el Risueño, otra función del Tecuani es que se encarga de corregir a los danzantes que están fuera de su alineación o que no están danzando con entusiasmo. También, el Tecuani es el que se encarga de enfrentar consecutivamente a sus cazadores, primero contra Mayeso y después  a cada uno de los cazadores, al lancero, luego al flechero, después pelea contra el Yerbero, en seguida contra el Changuasclero (Trampero) posteriormente se enfrenta contra “Salvadorchi”, en algún momento se pelea también contra el Risueño. Y en la parte final de la Danza se enfrenta contra un cuarteto formado por Juan Tirador, el Rastrero, la Perra y el Risueño quienes finalmente derrotan al Tecuani y al ser derrotado finaliza la Danza.
Personaje 2.  Salvadorchi
También conocido como “San Salvador”  o  “Salvador”.

INDUMENTARIA:
 Salvadorchi lleva una lancita de aproximadamente 30 centímetros que entrega a la persona que encomienda algo, en este caso la entrega a Mayeso, que es su capataz, quien a su vez entrega la lancita a cada uno de los cazadores que contrata. A decir de un poblador de Alpuyeca, llamado  Othon Aguilar, me mencionó que “Salvadorchi al dar la lancita  significa que le está dando  la orden”.


A Salvadorchi se le representa como un  ranchero o ganadero exitoso, va vestido de comúnmente de colores oscuros, sombrero, en algunos poblados como Ocotepec  lleva una máscara, en Xoxocotla y Alpuyeca la máscara tiene barbas;  en otros poblados como Tetelpa  Salvadorchi se viste de “charro” con sombrero de ala ancha, camisa de manga larga y “pantalonera”, ambos nuevos e impecables,  la “pantalonera” adornada con lentejuelas brillantes y casi siempre de color negro, usa unas botas y un pañuelo colorado en el cuello. En Xoxocotla y Alpuyeca lleva sombrero vaquero. También en Alpuyeca Salvador usa pantaloneras adornadas con aplicaciones de lentejuela que terminan en puntas de la que cuelgan borlas de estambre y unos cascabeles, además lleva su nombre escrito con lentejuela en la espalda de su  camisa que es de manga larga, también usa medias y huaraches.

REPRESENTACION:
Salvadorchi es el cerebro intelectual de la cacería y muerte del Jaguar, ya que sin ensuciarse las manos, pero gracias al poder que le otorga el dinero, ordena a su capataz Mayeso que contrate a cazadores profesionales para que cacen al Tecuani que amenaza sus propiedades.

Ya que la Danza del Tecuan, nos describe cómo hace mucho tiempo, un rico Hacendado llamado Salvadorchi, fue avisado por su capataz Mayeso que por sus tierras andaba rondando un Jaguar que se comía al ganado.

 Inquieto por la presencia del Tecuani, Salvadorchi le encarga a su capataz Mayeso, que vaya a cazar al tigre, pero no puede lograrlo así que con el permiso de Salvadorchi contrata a un personaje llamado, “lancero”, famoso por su habilidad para cazar con su lanza, al no poderlo cazar contrata al Flechero, posteriormente al Yerbero, y después al Changuasclero, famoso por su habilidad para confeccionar trampas. Al no poder ninguno cazar individualmente al Tecuani, contrata a un cuarteto de cazadores compuesto por Juan Tirador, el  viejo Rastrero y su perra, y el Risueño.

Salvadorchi es un personaje importante en la Danza del Tecuan, ya que el fondo de esta danza, es el de mostrar como Salvadorchi vence al villano de la Danza que es el Tecuani-Jaguar.


Pero Salvadorchi no parece que sea el Héroe, ya que su actitud fría e indiferente hace que tenga muy poca empatía con la gente, en cambio los que se ven como los grandes Héroes de la cacería del Jaguar son Juan Tirador , el Rastrero y el Risueño.

Es decir, la Danza del Tecuan representa la unión del Rico Hacendado, con su trabajador Mayeso y con los cazadores lancero, flechero, yerbero, Changuasclero (Trampero); con el Tirador, con el Rastrero, y hasta con los animales como las Perras, el venado y los zopilotes con el objetivo de eliminar a  Jaguar que amenaza sus riquezas.


FUNCION:
La función de Salvadorchi es seria, ya que él es el Hacendado, el terrateniente, el “Amo”, el da las órdenes, el regaña a los cazadores que fracasan en su intento de cacería del Tecuani, por ejemplo en Tetelpa, Salvadorchi  llama a los cuatro cazadores que fracasaron en cazar al Tecuani (Lancero, Flechero, Yerbero, Changuasclero)  y les grita. ¡Viejos huehuestiques! ¡Tehuan tiviles, te cobardes, te mujerados! shia para mu lugar. Que significa algo así como ¡Viejos huehuestiques! para lo que yo los quiero no sirven. Son flojos, borrachos, enamorados, parranderos, jugadores. ¡Váyanse a sus lugares!

Salvadorchi y su capataz Mayeso, como son dos de los personajes de mayor jerarquía de la Danza, son los que van encabezando sus respectivas filas.
Al final de la Danza, el Rico Hacendado, con apoyo de su asistente y sus cazadores y sus perras vencen al poderoso Jaguar y se reparten su piel y de esta forma finaliza esta danza que se realiza año con año, y que nos recuerda que el ser Humano es el animal más poderoso de la Tierra que inclusive vence al Tecuani o Jaguar, el animal  más alto de la cadena alimenticia de estas tierras.

© Óscar Cortés Palma Lic. en Historia UNAM e Investigador de la Danza del  Tecuan de Morelos y de la historia del poblado de Axochiapan. Email axochiapancultural@hotmail.com; cami17_4@hotmail.com;   Facebook: https://www.facebook.com/axochiapan


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El tigre es un animal que ha inspirado innumerables bailes y danzas en diversas zonas del país. Una de las versiones más vistosas de la Danza del Tigre es la que interpreta la gente de San Juan Colorado, municipio del Distrito de Jamiltepec, al norte de Santiago Pinotepa Nacional; tiene aproximadamente 7,000 habitantes que se dedican principalmente a las tareas agropecuarias, la producción manufacturera, el comercio y la minería. En este municipio en donde poco más de 4,000 individuos mayores de cinco años hablan lengua indígena, el mixteco mantiene una gran vitalidad y es la lengua de la vida diaria y ceremonial.

La danza está inspirada en la historia de dos ricos ganaderos de la región, Don Manuel Peña y Don José Cortés, a quienes un tigre mágico los despoja de su ganado. Don Manuel intenta comprar un perro cazador a un lugareño llamado José Ovejón, quien se niega a venderlo porque pertenece a su mujer, Doña Catalina. El perro, además de que no quiere separarse de su dueña, sólo con ella sabe cazar. Debido a lo anterior, Don Manuel contrata a los dueños para que vayan con su perro a cazar al tigre.
Se inicia la búsqueda hasta que el perro enc
uentra al tigre, en ese momento comienza la cacería: José Ovejón le dispara con su escopeta, mientras Doña Catalina le señala el lugar en donde está el felino, y el perro ladra alrededor del árbol en el que se esconde.

Doce danzantes acompañan a los cazadores bailando alrededor del lugar en donde está el tigre. Las balas no dañan al tigre porque es mágico, así que Doña Catalina le da unos ajos a su esposo para que cure su escopeta y rompa el hechizo. Finalmente mata al tigre, le quita la piel y lo tira a una barranca. Antes de dar muerte al tigre, el danzante que lo interpreta, junto con el que interpreta al perro, realizan pasos espectaculares y acrobacias simulando la pelea.

La danza se acompaña con los siguientes sones: el son del borracho, que se baila mientras se toma licor de una botella; el son de la iguana, en el que los danzantes simulan los movimientos de este animal arrastrándose; el son del perico, en el que los danzantes se ponen uno muy cerca del otro; y el son de Don Manuel Peña y Doña Catalina.

Esta danza es interpretada por catorce personas dispuestas en dos filas, posteriormente se les suman el tigre y el perro. Todos los personajes son interpretados por danzantes masculinos. El vestuario consta de pantalón blanco tejido de algodón, con un calzón de colores sobrepuesto que presenta además encaje desde la orilla hasta la rodilla. La camisa es tipo cazadora y se llevan dos paliacates, uno en la cabeza y otro en la mano. Usan una gorra adornada con chaquira de colores. La esposa del cazador lleva olanes y encajes en la orilla de su falda, también flecos a la altura de los hombros y en la cintura. El tigre viste un traje amarillo moteado, una máscara de madera con las facciones del felino que tiene espejos en los ojos. El cazador usa chaparreras, chaleco de gamuza y sombrero; su esposa lleva falda, rebozo, camisa bordada y sombrero.

Esta danza se realiza en cualquiera de las fiestas del año, cuando el mayordomo desea presentarla.