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lunes, 19 de julio de 2010

BICENTENARIO DE NUESTRA INDEPENDENCIA

LA INDEPENDENCIA EN LA NUEVA GRANADA Y EN LA ZONA DE OCAÑA: 200 AÑOS DE REPUBLICANISMO (1810-2010)




Por Luis Eduardo Páez García

Academia de Historia de Ocaña



El 20 de julio, los colombianos conmemoramos 200 años del Grito de Independencia que rompió la dependencia colonial con la España monárquica.



Una serie de sucesos iniciados desde mediados del siglo XVIII contra las autoridades virreinales por los altos impuestos, abarcó varias ciudades y poblaciones, desembocando en 1781 en el levantamiento de los Comuneros en la zona de Santander. Acontecimientos como la famosa “Guerra de los Pasquines”, en la cual los criollos demostraron públicamente su inconformidad contra la discriminación de los realistas en materia de empleos públicos, el Memorial de Agravios de Camilo Torres, la Revolución norteamericana y la Revolución Francesa, así como la invasión de Napoleón a España en 1808 (abdicación de Bayona de Carlos IV -19 de marzo- y Fernando VII a favor de Napoleón), fueron consolidando el espíritu autonomista primero y luego el independentista en las diferentes provincias del Virreinato de la Nueva Granada. Los españoles, se levantaron contra Napoleón y se crearon Juntas revolucionarias para defender el derecho de los reyes españoles que habían sido obligados a abdicar.



Todo ello se confabuló para que al fin, el 20 de julio de 1810, a las 10 y treinta de la mañana, se produjera el levantamiento del pueblo santafereño contra el Virrey Antonio Amar y Borbón, se pidiera Cabildo Abierto y se conformara una Junta Popular Revolucionaria integrada por miembros de la aristocracia criolla.



PREPARATIVOS DEL MOTÍN POPULAR



Los antecedentes del levantamiento popular se habían producido en la ciudad de Charcas y en Quito el 10 de agosto de 1809. Luego se levantó la población de Pore, en los Llanos, el Socorro, Cali, Pamplona, Mompós y Cartagena. El día 19 de julio, José Acevedo y Gómez, José María Carbonel, Camilo Torres, Manuel Pombo, Joaquín Camacho, Frutos Joaquín Gutiérrez, Herrera y Benítez, entre otros, se reúnen en el Observatorio Astronómico para planificar las acciones a tomar el 20 de julio.



A las 10 y media de la mañana, envían un delegado a dialogar con el Virrey Amar y Borbón, sin obtener resultados positivos. Cerca del mediodía, se produce el famoso incidente del florero, entre el español José Llorente y el criollo Francisco Morales, que termina con un altercado y el levantamiento popular incitado por los jóvenes “chisperos” que comandaba José María Carbonell. Al grito de “Cabildo Abierto”, el pueblo se agolpa en la Plaza mayor y los líderes de la revuelta inician la conformación de la Junta de Gobierno. Hacia las 6 y media de la tarde, el Virrey Amar y Borbón accede al Cabildo Abierto. Estudiantes del Rosario y San Bartolomé se encargan con los “chisperos”, de continuar levantando a las gentes de Santafé.



El 13 de agosto, el Virrey Antonio Amar y Borbón y su esposa María Francisca de Villanova son obligados a abandonar la capital que queda en poder de los amotinados conformándose el primer gobierno republicano de Colombia.



La noticia de los sucesos de Santa Fe recorre todo el territorio y comienzan a conformarse Juntas de Gobierno que exigen reivindicaciones económicas, trato igualitario para los criollos y los españoles nacidos en la península. Pero ya la semilla de la independencia estaba sembrada en la mente de las personalidades criollas que pasaron de pedir autonomía a declararse independientes de todo poder extranjero.



La aristocracia criolla, formada en el Colegio Mayor del Rosario, la Universidad de Santo Tomás y en el Colegio de San Bartolomé, regentados por jesuitas, bebió en las fuentes del Enciclopedismo y la Revolución Francesa, con la consecuente toma de posiciones políticas e ideológicas que contrariaban el orden establecido.



En la región de Ocaña, Provincia en ese entonces de Santa Marta, las noticias sobre los hechos acontecidos en El Socorro y Pamplona fueron conocidas a través del joven Antonio Quintero Copete, quien estudiaba en Pamplona a la fecha del levantamiento contra el Corregidor Bastús. Quintero habría de contribuir a la conformación del núcleo republicano local que ya estaba gestándose gracias al influjo de don Miguel Ibáñez y Vidal y el padre Alejo María Buceta.



En el mes de agosto de 1810, se instaló la Junta Provincial de Santa Marta, bajo los mismos principios que las demás de la Nueva Granada. El 20 de octubre de 1810, el Cabildo de Ocaña se reunió para determinar las instrucciones que don Francisco Aquilino Jácome debía presentar ante dicha Junta, la cual terminó siendo “disuelta violentamente” por el Gobernador de la provincia don Tomás Acosta.



En el mes de diciembre, como anotamos, aparece ya don Francisco Aquilino Jácome suscribiendo las Actas de la junta, y es aquí pertinente reproducir una carta que desde Ocaña le enviara su amigo Martín Cortés de Ron y Rodríguez, consumado patriota, a quien preocupaba bastante el giro que estaban tomando los acontecimientos en Santa Marta debido a la supremacía del sector realista entre los delegados de los cantones:



“Ocaña, diciembre 22 de 1810 Señor Dr. Francisco Aquilino Jácome

Mi querido Aquilino: Hemos recibido tus contestaciones y nos hemos complacido de tu recepción y de que goces de salud. Estamos persuadidos del amor e interés que sientes por tu patria; y en el dia de mañana se publicarán por bando las decisiones benéficas sobre los puntos que has promovido en nuestro beneficio. Por la carta de Camilo Torres estarás impuesto del concepto que merece en la capital el gobernador que, como español, no puede prescindir del Consejo de regencia. Sabes que el Socorro, Girón, Pamplona, Tunja y todo el Reino con la Junta de Santa Fe lo han negado; y aun Cartagena, como tú mismo lo dices y lo hemos visto por sus pliegos.

La Provincia de Venezuela ha hecho lo mismo y se ha aprobado generalmente, aun por los mismos españoles imparciales. Así es, que nosotros no nos dignamos dar contestación a Santa Marta y te dirigimos originales los pliegos que nos remitió sobre obedecimiento a virreyes, diputados en Cortes para España, cuya época pasó y sobre que delira ese gobierno en la publicación de las últimas noticias de la Península, dadas por cierto individuo de aquella nación. El gobierno de Santa Marta se desentiende de nuestras contestaciones: retuvo las que mandamos por su conducto a Santa fe; ya ves que la cábala fermenta y se decide por la intriga para dejarnos a oscuras. Ya de Cali, con las demás ciudades de la Provincia de Popayán, han mandado a Santa Fe sus diputados para consolidar sus derechos. De Cartagena también se han nombrado, y es preciso se verifique el Congreso capaz solamente de determinar nuestro gobierno y asegurar nuestra felicidad: nos hallamos en un estado violento y es imposible que subsista; los pueblos volverán sobre sí, y sosegadas las turbulencias, se verá el mérito de cada uno de ellos. ―El gobernador de Santa Marta, que tiene oprimido al criollaje; que ha hecho salir de la Junta a su asesor el Dr. Viana y a Esteban, cuyas conductas y luces conocemos bien, y a otros sujetos, no puede durar en el gobierno; la lucha contra todo el Reino y su suerte será como las de los demás tiranos; no puedes contra el torrente, cooperar con sus ideas, ni continuar en una causa en que él solo manda. Así, vente, pues estaremos contentos con tenerte aquí, como para aprovecharnos de tus luces. Tales son los sentimientos de Martín Cortés” (Reproducción hecha del archivo del Dr. Francisco Aquilino Jácome, en poder de doña Elisa Jácome, Bogotá, al publicarse la obra José Eusebio Caro y otras vidas, del académico Leonardo Molina Lemus. Biblioteca de Autores ocañeros Vol. 11, 1973).



Dentro de la cronología de los sucesos de la capital samaria, debemos anotar que el 22 de diciembre se produce una violenta ruptura al interior de la Junta, entre los seguidores de la causa republicana, representados por Viana y Munive, que eran la minoría, y los realistas encabezados por José Martínez Aparicio. Se lleva a cabo un motín popular a favor del Rey siendo elegido el gobernador Víctor Salcedo como Presidente de la Junta.



Las retaliaciones contra los patriotas, por parte de las autoridades de Santa Marta, obligan a salir de la provincia a Antonio Viana quien termina refugiado en Mompox el 28 de diciembre de 1810. Para el mes de enero, sólo parcialmente Rio Hacha apoyaba la causa de Fernando VII y Chiriguaná; el resto de los cantones, incluyendo el de Ocaña, se inclinaban por la república y el obedecimiento a la Junta de Santa Fe. Así las cosas, el 25 de julio de 1811 el gobernador de Santa Marta, Tomás Acosta, disuelve la Junta, restablece el Cabildo y comienza la recuperación militar de los cantones patriotas. Como quiera que Cartagena lideraba la causa de la independencia en el norte de la Nueva Granada, sus tropas pronto avanzan hacia los cantones donde la presencia republicana era significativa, produciéndose combates en las poblaciones de la ribera del bajo Magdalena, paso obligado y estratégico entre la costa norte y el interior de la Nueva Granada. Los combates se mantienen hasta diciembre de 1811, logrando las tropas de Santa Marta conservar el dominio en la región. (Cronología de la Independencia en la Provincia de Santa Marta. Javier Mascarella, Comisión de Honor del Bicentenario y asesor del despacho del Alcalde Santa Marta).



El doctor FRANCISCO AQUILINO JÁCOME LLAÍN, delegado por Ocaña ante la Junta de Santa Marta en 1810, había nacido en 1778, en el hogar de don Simón Jácome y Rincón y doña María del Rosario Llaín, ―de las familias más ilustres del Nuevo Reino” Viajó a Bogotá en 1794 y estudió en el Colegio de San Juan Nepomuceno. ―En 1800 se le designó secretario de la Universidad Tomística, cuyo personal directivo, presidido por el Canónigo Magistral doctor Andrés Rosillo y Meruelo, le confirió el grado de doctor en ambos derechos en 1803. De regreso a Ocaña, se convirtió en mentor de la administración pública local y ejerció grande influencia entre los pueblos del cantón. Ligado a la causa de la Corona huyó de la ciudad al acercarse las fuerzas del Libertador, en 1813; pero Bolívar empleó cuantos medios estaban a su alcance para ganarlo a la revolución y el doctor Jácome halagado con la generosa conducta del Padre de la Patria, actuó a favor de los patriotas, oponiéndose a los desmanes de los Colorados y haciendo fracasar la revolución de Caviedes, en 1829.



El Pacificador Pablo Morillo y Pascual Enrile, a su llegada a Ocaña a finales de 1816 con las tropas de reconquista, se hospedaron en casa del doctor Jácome, que aún se mantiene en pie, en la esquina del costado derecho de la catedral de Ocaña. El historiador Justiniano J. Páez destaca en su obra Noticias Históricas de la ciudad de Ocaña la relación de oficiales realistas y el lugar a donde se alojaron en aquella época.



“El doctor Jácome era casado con doña Juana de Dios Lemus Rodríguez, de alta jerarquía social y notable belleza. En 1820 se dedicó el doctor Jácome a luchar por la causa de la libertad, retirándose a la vida privada en 1832. Falleció en Puerto Nacional en 1836. En el seno del hogar de este eminente ocañero pasó Santander ratos felices. Allí tuvo dos de sus más grandes admiradoras: Doña Juana de Dios y doña Bárbara Vicenta Lemus. Se cuenta que esta última concurría a las barras de la Gran Convención, disfrazada de hombre, a escuchar y aplaudir al prócer cucuteño” (Páez Courvel: 1950; 86-87).



Es importante indicar que el 12 de marzo de 1810, se suscribió el Acta de demarcación del casco urbano de la Parroquia de La Cruz (hoy Ábrego), gracias a la donación de terrenos que hicieran las damas doña Ana María y doña Josefa de la Encarnación Maldonado. Uno de los firmantes del Acta que consolida este poblamiento, fue precisamente el doctor Francisco Aquilino Jácome. Varias de las principales familias ocañeras tenían, para esta época, fincas de recreo en lo que actualmente es el municipio de Ábrego, entre ellas, la del doctor Miguel Ibáñez y Vidal y la de don Miguel Pacheco, este último propietario de la hacienda “Pavés” donde fue sacrificado por la guerrilla realista de los Colorados durante la época del terror.



―El Gobernador de la Provincia de Santa Marta da parte al Virrey de la pérdida de la ciudad de Ocaña y de otros particulares importantes.

Número 61.

EXELENTISIMO SEÑOR:



Ocaña acaba de poner á esta fiel Provincia con la fea y detestable nota de infidente, haciéndose más odioso y detestable su nombre que aquellos lugares que dieron principio á tan sensibles males. En oficio número 49 dije á V. E. la expedición que bajaba de Santafé contra aquella población, y ajeno de la felonía con que procedían sus Magistrados y habitantes, apure todos los recursos y la socorrí (además de la partida que allí había de Bandera de la recluta a cargo del Teniente veterano Don José Salcedo), con 70 hombres armados de las milicias urbanas de Chiriguaná pues mi situación de absoluta escasez, la mucha distancia de ciento treinta leguas de mal camino que nos divide, y el corto término, no permitían otro socorro. Estos llegaron hasta sus inmediaciones en tiempo; pero las providencias de aquel corrompido Cabildo impidieron el proyecto, y así se vieron obligados á retirarse á Chiriguaná en cuyo tránsito se encontraron con la tropa de los traidores, como verá V. E por la adjunta copia del oficio del B. P. Fr. Ensebio Najera, que recibí ayer.



Las reiteradas menciones de la “infidente Ocaña”, “enemigos declarados” o “amigos falsos”, por parte de los oficiales reales, indican que la causa republicana en Ocaña era más sólida de lo que se ha considerado hasta ahora en los textos historiográficos que analizan este período de la independencia en la zona de Ocaña.



“En este momento acabo de llegar á este sitio de retirada de la infidente Ocaña, y despachando nuestro Don Luis Bapalino un chasqui a V. E. sin pensar en desayunarme ni esperar á Don José Víctor Salcedo, que viene marchando y puede ser que no llegue hasta la noche, porque esperaba reunirse con los soldados que por nuestras marchas dobladas están cansados, me tomo la satisfacción de comunicar á V.E. la fidelidad y el valor de dicho Oficial y sus soldados, como también, de los generosos chiriguaneros que salieron conmigo de este sitio. Mí competencia habría sido completa, si en Ocaña no hubiera habido picardía. Salcedo había tomado las medidas más oportunas para la defensa, y luego que yo llegué á aquella jurisdicción, oficié pidiendo auxilios y que se me comunicara, el plan 19 de defensa, y luego juntaron Cabildo extraordinario, en que decretaron acta para que Don José Víctor Salcedo se retirase con su bandera, y que retirara también la compañía que yo tenía en Aguachica en donde me había tenido el Ayuntamiento como aislado, ó al menos expuesto a ser sacrificado por la expedición enemiga... Se retiró Salcedo oficiándome antes, aunque con alguna reserva, sin duda para que no hubiera lugar á alguna otra picardía, y llamándome a cierto; punto me puse al momento en marcha con los chiriguaneros … Salcedo adolorido de que se perdía aquel territorio del que quería que esperásemos los enemigos juzgué que debía reprimir aquel ardor, y emprender la redada para saltar la tropa y salir prontamente de un país que no nos proporcionaba sino sobresaltos, y en donde nos veíamos cercados de enemigos declarados y de amigos falsos...”



BOLÍVAR EN OCAÑA



Al atardecer de uno de los primeros días de febrero (el mes es enero, como se verá más adelante) de 1813, a semejanza de aquella tarde de 1625 en que la ‗multitud abigarrada y parlanchina amontonábase en la Punta del Llano con el decidido ánimo de presenciar la entrada del primer obispo que venía a visitar la ciudad‗, aparecía en el mismo sitio una inmensa y alegre muchedumbre de todas las clases, condiciones y edades, después de haberse oído los disparos que eran la señal de la aproximación de las fuerzas patriotas, disputándose la vista del vencedor del Magdalena. Los primeros jinetes que penetran en la empinada entrada de la plazuela hacen despejar el paso. Son los oficiales venezolanos que, por insinuación del cura párroco Doctor Alejo María Buceta, y del alcalde ordinario, hacen alto y comunican a su jefe los deseos de la población. Pocos momentos se suceden, y un oleaje de cabezas humanas deja comprender que todos buscan un punto para contemplar al vencedor.



“La comitiva llegó a la casa destinada para alojamiento, la cual estaba preparada con las comodidades que permitía la época, y la tropa fue acuartelada en el local de la plaza mayor, hoy Plaza del 29 de Mayo, destinada para este servicio. Al día siguiente fue invitado Bolívar a una misa solemne con Te Deum en acción de gracias al Todopoderoso por su feliz arribo a la ciudad. Concluida la ceremonia, la comitiva se dirigió a casa de la señora Carmen Ibáñez, donde debía terminar el obsequio con un suntuoso banquete. En los días siguientes Bolívar y sus oficiales fueron objeto de numerosos regalos y felicitaciones‗. ―Como el tiempo era angustioso, Bolívar decidió emprender la marcha hacia Cúcuta cuanto antes y dictó las providencias para hacer los preparativos del viaje. Ínterin se hacían éstos, Bolívar dispuso nombrar al señor don José Quintana, persona de grande influencia en la localidad, jefe de esta región, con plenos poderes y lo encargó de formar un batallón cívico. Nombró además como segundo de Quintana, al señor don Juan B. Sánchez, y Quintana nombro como su secretario al señor don Luis Jácome Morinelly. Como Bolívar había creado ya especial estimación por los jóvenes Antonio Quintero Copete y Juan Francisco García, quienes le manifestaron su deseo de acompañarle a Cúcuta, resolvió nombrar al primero su ayudante, y al segundo, jefe de una compañía que él formara con los voluntarios, la cual levaría por nombre Compañía Libres de Ocaña’.



“Llegó por último el 16 de Febrero, día señalado por Bolívar para emprender la marcha. En las primeras horas de la mañana las cornetas dieron los toques respectivos. Una muchedumbre compuesta de mujeres, ancianos y niños se aglomeró en las afueras de la población para presenciar allí las salidas de la fuerza.



“Es constante que Bolívar dio a la ciudad el título de Ocaña Independiente en premio de la adhesión de sus habitantes. Los documentos oficiales eran encabezados así: “Ocaña Independiente”.- Gobierno de Cartagena, etc. etc.‗. Al margen un sello con el busto de La Libertad”.



EL ACTA DE INDEPENDENCIA DE OCAÑA



"El 7 de abril de 1813, congregados en la plaza de Santa Ana de Ocaña los ciudadanos partidarios de la causa de la independencia de América, en un comisio popular hicieron pedazos 24 los sellos de España, los escudos de armas de los oficiales. Es voz común y tradicional, que con la madera de dichos escudos, hicieron fogonadas en las que hicieron chocolate algunos graciosos. Este comisio depuso a los antiguos regidores del cabildo, y a todas las autoridades realistas, y nombró nuevas. Los regidores que compusieron el nuevo cabildo fueron los señores don Sebastián Álvarez Llaín y Sarabia, don Juan Pino, don Bernardo Barbosa y don Miguel Martínez Troncoso. "Este cabildo levantó el acta de independencia de esta ciudad que fue suscrita por los señores dichos, por José de Jesús, don Francisco Antonio, don Rafael, don Gabriel, don Nicolás, y don Pablo Lobo; don Miguel Pacheco, don Juan de Dios Illera, don Antonio Luis Jácome, don Francisco de Robles, don Bernardo Pacheco, don Ignacio Lobo de Rivera, don Francisco Gómez de Castro, don Gabriel Barriga, don José Quintana, don Francisco, don Bernabé y don Antonio Pacheco, don Martín y don Antonio Quintero Copete y el padre de ellos, don Gregorio Quintero, don José Antonio Quintero (Montaño), y otros muchos ciudadanos. En aquel precioso documento se desconocía el gobierno español y se reconocía el que emanaba del Libertador D. Simón Bolívar, se adherían a la revolución que este ilustre americano acaudillaba, se constituían a sostenerla y a no ahorrar sacrificio para lograr la emancipación de España. Como dicha acta se ha perdido, tuve el cuidado de tomar datos que aquí consigno de los verídicos labios de don Casimiro Pinto, vecino de Río de Oro. En conformidad con lo pactado en aquella acta, marcharon 180 ciudadanos de esta ciudad, formando un batallón con el nombre de "Libertador de Ocaña", a cuyo cuerpo pertenecía una compañía de los vecinos de Río de Oro constante de 70 hombres. Estas fuerzas con 150 hombres que trajo el general Bolívar de Mompós, son los 400 momposinos a quienes él decía que debía su gloria.

"No es extraño que el gran caudillo no hable de Ocaña, pues haciendo en aquel entonces lo que hoy se llama departamento de Ocaña, parte de la provincia de Mompós, natural era que se llamara momposinos a los egregios patriotas que aumentaron y animaron a las escuálidas fuerzas que trajo el Libertador de la "Ciudad Valerosa"; las que debido a los reñidos combates que sostuvieron con los realistas de Tamalameque, San Bernardo, Simaña, El Banco y demás pueblos de la ribera del Magdalena, habían perdido el primitivo brío. La recuperación que se les hizo en Río de Oro, que consta en las declaraciones de doña Luisa Pinto de Durán, que a su tiempo publicaré, y las que le hicieron los patriotas de esta ciudad los llenó de entusiasmo y al partir de aquí, dejaron consignado su valor en las jornadas de Jagual, San Cayetano, Salazar de las Palmas y Cúcuta. Allí la emulación de las tres fuerzas unidas, momposinas, ocañeras y de Río de Oro, inició de una manera formal y seria nuestra independencia de la de España y la independencia de todas las repúblicas suramericanas. Glorias que nadie puede disputarle a Mompós y Ocaña. El primero de estos pueblos tomó la iniciativa, el segundo, secundó aquel movimiento y ambos han prometido incógnito por muchos años, desconocida para los colombianos, la heroicidad de estos pueblos célebres en la historia por lo trascendental que fueron sus movimientos.



PROCLAMA DE BOLÍVAR A LOS OCAÑEROS



"22-De una copia

SIMÓN BOLÍVAR



Coronel del Ejército, Comandante en Jefe de la Expedición del Alto Magdalena-



Habitantes de la ciudad de Ocaña:- El soberano Gobierno de Cartagena que tan generosamente ha tomado a su cargo redimir a los pueblos americanos que gimen bajo el yugo español, me ha enviado a la cabeza de sus tropas victoriosas para que, pacificando vuestra comarca, os ponga en posesión de vuestros derechos que os habían usurpado vuestros opresores. El cielo, que siempre protege la Justicia ha coronado los esfuerzos de nuestros soldados con los más completos sucesos contra nuestros odiosos enemigos. Nuestras banderas tremolan en todas las riberas del Alto Magdalena, sin que un solo español las holle con sus plantas, ni ninguno de sus buques navegue en sus aguas; a la presencia de nuestras armas han desaparecido las bandas españolas; derrotadas por todas partes se escapan fugitivas a buscar un asilo en los remotos lugares que infestan todavía sus compañeros en cobardía y en maldad, pero la espada vengadora de la América está levantada y viene pronto a descargar su mortal y último golpe sobre esta perversa raza de bandidos. Vosotros habeis oído los triunfos conseguidos en los pueblos sublevados de SABANAS, los que recientemente ha logrado la Expedición contra SANTA-MARTA, que al presente debe estar en poder de sus conquistadores, y sois testigos de las ventajas que en vuestro propio territorio el Dios de los ejércitos nos ha dado.- Todo prueba que los tiranos han sido destruidos, que su reino ha cesado para siempre y que os halláis 26 libres de sus depredaciones y ultrajes. Ya tenéis el augusto carácter de ciudadanos que los legítimos representantes del pueblo han formado para promover su felicidad, y sostener su gloria; ya gozáis, en fin, del honor de ser compatriotas de vuestros redentores los hijos de la ilustre CARTAGENA. Sed,- habitantes de OCAÑA, dignos de llamaros ciudadanos de la NUEVA GRANADA; iguales a vuestros hermanos en virtud política, labor militar y costumbres republicanas para que os hagáis acreedores a la honras que les habéis merecido elevándoos al alto rango que ellos ocupan en el teatro del mundo.. Apresuraos a disfrutar de las gracias que os han concedido, abriéndoos la carrera de la fortuna y de la gloria, en la agricultura, el comercio, las artes, las ciencias, las armas, las dignidades; estos son los dones que reciben los pueblos vencidos por las armas de la libertad, al someterse al imperio liberal de las leyes, en lugar de muerte y esclavitud que dan los tiranos a las infelices regiones que sucumben a la fuerza de su poder; comparad la conducta de vuestros opresores con la de vuestros libertadores, y veréis que no es engaño. Ellos vinieron a salvaros y os trajeron la guerra, la desolación y todas las calamidades que aflijen a la humanidad, en tanto que nosotros hemos venido a destruir a vuestros enemigos y por consiguiente a subyugar a los pueblos que los auxiliaban y los hemos restituido a la paz, les hemos presentado todos los bienes a que el hombre puede aspirar por los medios de la industria y del mérito.- Bajo los auspicios de nuestras constituciones, leyes y magistrados, debéis contar con la seguridad de vuestras propiedades que serán respetadas, con vuestra libertad civil que será sagrada, y con vuestro honor que será inviolable.-

Ciudadanos de OCAÑA.- vivid tranquilos, pacíficamente, en el seno de vuestras familias, ocupándoos honradamente de vuestros acostumbrados ejercicios, en la firme inteligencia que hallaréis en el gobierno una protección paternal en el lugar de la terrible persecución que teníais; jamás la inocencia puede sufrir ni el crimen triunfar en donde el Estado de CARTAGENA se, digna extender su benéfico dominio-

CUARTEL GENERAL DE OCAÑA INDEPENDENDIENTE- 12 de enero de 1813-



SIMÓN BOLÍVAR JUAN SALVADOR NARVÁEZ MAYOR del Ejército del Comandante general de la expedición del Alto Magdalena- ------------- Ocaña- ENERO 14 de 1813-



Recibida la antecedente copia del bando que en Proclama ha dirigido el señor don SIMÓN BOLÍVAR, coronel de Ejércitos y Comandante en jefe, publicada en la tarde del día 12 del corriente. Fíjese en los Parques públicos y comuníquese a los jueces subalternos o curas párrocos para que la lean en 3 días festivos en las iglesias de su partido- SEBASTIÁN LLAÍN"

------------- Certifico que es fiel copia de una copia de la época-

Barranquilla- 24 de octubre de 1939- JORGE PACHECO QUINTERO- ----------



--- El señor JORGE PACHECO QUINTERO, uno de los 9 fundadores del Centro de Historia de Ocaña, descubrió en el archivo del señor ELISEO JÁCOME J., en Barranquilla, esta olvidada PROCLAMA, la primera sin duda que publicara BOLÍVAR- (Nota del historiador Justiniano J. Páez para la revista Hacaritama).



En Ocaña, y gracias al apoyo económico de don Miguel Ibáñez, quien puso a disposición de Bolívar los dineros oficiales, y a la gestión del padre Buceta, se fortalece el ejército y se suma a él la Compañía Libres de Ocaña bajo el mando de Juan Francisco García, teniendo como Ayudante de Campo a Antonio Quintero Copete.



Algunos de los patriotas ocañeros y riodorenses, que integraron este cuerpo de tropa, fueron: Manuel Rincón, Jesús María Sánchez, Tomás Molinares, Manuel Cáceres, Rafael Molina, Antonio Ballesteros, Juan Antonio Gutiérrez, Pedro Molina, Manuel Toro, Miguel Barriga, Guillermo García, Luis María Santiago, Julio Avendaño, Fermín Acosta, Santos Pacheco, Venancio Gómez, Víctor López, Manuel Bayona, Julio Santiago, Carlos Mantilla, Martín Casadiegos, Jesús Sánchez, José M. Cano, Quintín Sánchez, Nazario Díaz, Andrés Cáceres, Francisco J. Arévalo, Eugenio Barbosa, José Manuel Ibáñez, Sebastián Llaín, Bernardo Pacheco y Natividad Posada.



ITINERARIO DE LA CAMPAÑA POR EL BAJO MAGDALENA



Barranca (1 de diciembre, población que Bolívar debía defender)



Calamar



Tenerife (22 diciembre) (23, según Felipe Larrazábal y Manuel A. Prados). ―Destinado Bolívar por el gobierno de Cartagena a cargo de Rodríguez Torices para la comandancia militar de Barranca, con sujeción al jefe Pedro Labatut, quien se mostraba inactivo, pidióle a este autorización para ir a combatir a los realistas en el peñón de Tenerife 29 (Magdalena), en poder de estos desde el 19 de marzo, así como de los buques patriotas surtos en el puerto de Zambrano. Como esa autorización le fuese negada, Bolívar, rompiendo la disciplina, se apoderó de aquella fortaleza con un núcleo de valientes, el 23 de diciembre de 1812. Le acompañaban los jefes venezolanos Félix y Luis Rivas, Manuel Díaz, Francisco Bolívar, Francisco de Paula Alcántara, Francisco Fernández Madrid, Miguel y Fernando Carabaño, José María Carreño, Francisco Carvajal, Miguel Monagas, Encarnación Argumedo, Juan Manuel Aldao, Silverio Cuenta, Bartolomé Salóm, Nicolás Esquivel y Manuel María Obregón (Estos dos últimos vivieron muchos años en Mompós)” (Prados, Manuel A. Revista Hacaritama Nº53, julio 1939, p. 370). El discurso pronunciado por el Presidente Rodríguez Torices el 8 de enero de 1813 ante la Cámara de Representantes, ratifica la fecha del 23 de enero como la de la toma de Tenerife (cf. Miguel A. Peña Bernal, p. 21).



Mompóx (26 diciembre). ―…esa columna de héroes salió de la plaza de Santa Bárbara, en Mompós, el 29 de diciembre de 1812, al mando de Bolívar con quince (15) bongos de guerra hacia Guamal, que fue tomada el 30 (30) y El Banco, el día 1º de enero de 1813, persiguiendo a los españoles hasta Chiriguaná y Tamalameque (2 y 3), donde apenas sobrevivieron Capmani y Capdevile. El 9 toma a Simaña, quedando tendidos en el campo los patriotas Francisco Llagunos y Rafael Prados con otros más. Al caer la tarde del 12, llega a Ocaña, donde, gracias a la sicología de los momposinos, por su rebeldía y las causas que apunta el número 49 de HACARITAMA, hubo deserción” (M.A. Prados).



Guamal (30 de diciembre), fecha de M. A. Prados.



El Banco (1º de enero), según M.A. Prados y Manuel Ezequiel Corrales



Chiriguaná (1 de enero 1813 según Manuel Ezequiel Corrales), día 2, según M.A. Prados y Peña Bernal. Un documento del Archivo de Indias, reproducido en la revista Hacaritama 142-143, febrero-marzo de 1947, y que corresponde a un artículo enviado por el historiador Pedro Castro Trespalacios, titulado “Entrevista de Bolívar en Chiriguaná (relato inédito)”, recoge un informe oficial del “Coronel de S.M. y Teniente Asesor de la Gobernación de Santa Marta” Juan Salvador Anselmo Daza, fechada en Valledupar el 20 de enero de 1813, señala que Bolívar llegó a Chiriguaná “el 2 de enero de 1813 y que al Puerto había ido a recibirlo el jefe de la ciudad Alde. Dn. José Pío del Río quien ejercía el Gobierno por depósito de la Vara”.



Tamalameque (3 enero) fecha de Manuel A. Prados: ―…también vio (la ciudad) pasar, el 3 de enero de 1813, la columna inmortal de los ´400 momposinos` al mando del Libertador Simón Bolívar, incorporándose a ella doscientos hijos de Tamalameque, dirigidos por Tomás Valle Caraballo”. (R. Hacaritama 91, agosto 1942, p.328)



Simaña (9 de enero, según M.A. Prados)



Puerto Real (6 de enero)



Ocaña (9 a 12 enero). Día 12, según Manuel A. Prados. De este mismo día data la proclama de Bolívar a los ocañeros. Sale para Cúcuta el 16 de febrero.



La Cruz (Ábrego), 16 de febrero



Cúcuta (28 de febrero) Los historiadores aún discuten las fechas exactas de la entrada victoriosa de Bolívar a las poblaciones del Bajo Magdalena, al igual que sobre la cantidad de hombres con que partió desde Barranca, quiénes se sumaron en la marcha y con quiénes llegó y partió de Ocaña. “Voló Bolívar a Mompox y desalojó a los españoles de todos los puntos que guarnecían a la margen oriental del río: Guamal, Banco, Puerto Real de Ocaña. Su columna ascendía para entonces a 500 hombres.- El enemigo, que se jactaba de no recibir siquiera parlamentarios, dejó el campo abierto y huyó hacia Chiriguaná.- Bolívar lo persiguió vivamente y lo batió en este punto (1º de Enero de 1813), quitándole cuatro embarcaciones de guerra, artillería, fusiles, etc.- En seguida se apoderó de Tamalameque escapando muy pocos españoles con los oficiales Capmani y Capdevila, y entró en Ocaña en medio de vivas y aclamaciones…Cinco días marcados con victorias consecutivas llevaron a Bolívar hasta Ocaña.- Allí principiaron sus brillantes hechos; sus hazañas inmortales…” (Larrazábal, 155-156). “El Coronel Bolívar partió de Barranca, sobre el río Magdalena, con doscientos reclutas, en champanes (embarcaciones de la época), autorizado por el Presidente Torices; en quince días derrota a los realistas en Tenerife, El Banco, Mompox, Chiriguaná, Tamalameque, Puerto Real, Ocaña. En quince días queda libre el Bajo Magdalena y toda una provincia. De allí le llama Manuel del Castillo, en su ayuda, pues está rodeado en Pamplona por las fuerzas de Ramón Correa. Bolívar obtiene autorización de Torices; atraviesa, febricitante, la inhóspita cordillera, por los desfiladeros de Salazar de las Palmas; liberta a Pamplona, pasa el Zulia y ataca a los españoles en Cúcuta. ¡El parte de la batalla está firmado en Cúcuta libertadora!” En los primeros días del mes de enero de 1813, entre el 9 y el 12, según las versiones históricas, Bolívar hace su entrada triunfal a Ocaña. En la “Punta del Llano”, el pueblo reunido lo recibe, encabezado por el sacerdote Alejo María Buceta. Seis hermosas niñas coronan la frente del militar venezolano, y luego de los actos protocolarios, la comitiva se dirige hacia el centro de la ciudad. Bolívar se aloja en el inmueble que hoy ocupa en Club Ocaña y sus tropas en la Plaza Mayor. La historia nos recuerda los nombres de aquellas gentiles damitas que coronaron al héroe: Bárbara Vicenta Lemus, María de Jesús Patiño, Saturnina Patiño, Juana de Dios Lemus, Nicolasa Ibáñez y Eusebia Sarabia. Bolívar entra a la ciudad acompañado de “Ribas, Cortés, Campomanes, Briceño, los Carabaños, Navas, Chatillon” (Larrazábal, 157). El 7 de abril, de 1813, el Cabildo de Ocaña levantó el Acta de independencia, cuyo original se extravió, siendo sus pormenores recogidos de la tradición oral, por el sacerdote Justiniano Sánchez Lobo en 1884, depuso a los antiguos regidores y nombró nuevos, hizo pedazos los sellos y escudos de España y reconoció el gobierno que emanaba de Simón Bolívar.







LA BATALLA DE CÚCUTA, PRELUDIO DE LA TOMA DE VENEZUELA



El 16 de febrero de 1813, Bolívar sale de Ocaña hacia Cúcuta con tropas y abastecimientos suficientes para proseguir su Campaña Admirable. Con base en los documentos oficiales y las reconstrucciones hechas por los historiadores nortesantandereanos, Bolívar toma inicialmente a San Cayetano y establece allí su Cuartel General. La batalla de Cúcuta se inició hacia el occidente de la ciudad, camino para San Cayetano, hacia las 9 de mañana y al medio día ya había concluido con el triunfo de las armas patriotas.



LA GUERRILLA REALISTA DE LOS COLORADOS



Según J.J. Páez, a la salida de Morillo de Ocaña debió quedar encargado de la comandancia militar de la ciudad don Rafael de Aragón. ―Fueron alcaldes ordinarios en este año los señores doctor Francisco Aquilino Jácome, don Martín Vila (alférez real) y don Tomás Peinado”. El historiador señala que la presencia de Morillo en Ocaña y las drásticas medidas tomadas por sus subordinados, debieron contribuir a fortalecer los menguados núcleos de monarquistas aún existentes. Fue así como surgió el cuerpo irregular denominado los Colorados, en 1818, bajo la protección de las fuerzas regulares, cuyo propósito era de hostigar a los patriotas y producir, a través del terror, el impacto sicológico suficiente como para desanimar cualquier apoyo a la causa de la independencia. La guerrilla realista de Los Colorados, estaba dirigida por "el comandante Juan Jácome, los capitanes Manuel y Cleto Jácome y Bernabé Ruedas, el teniente Juan Esteban Toscano, los subtenientes y sargentos Dionisio Barbosa C., Juan José García, Manuel (alias Chepito), y otros, que creían lícitos todos los desmanes siempre que llevaran por móvil la causa del rey...". (Páez Courvel, 68-69) Los Colorados alcanzaron a constituir una fuerza de más de 1500 hombres. El nombre de Colorados, le fue puesto a esta fuerza irregular debido al pantalón rojo que usaban sus soldados. "resultado de la saña e insólita crueldad de los Colorados fue el martirio de los decididos y probos patriotas don Miguel Pacheco, don Juan Pino, don José Mora, don Eugenio Barbosa, don Juan de Dios Illera, don Gabriel Quintero, don Manuel Ibáñez, don Bernardo Pacheco y don José Posada. Don Manuel Ibáñez, hijo del doctor Miguel Ibáñez, quedó herido gravemente y fue dado por muerto, lo cual le permitió vivir cuarenta años más. También fue víctima de la sevicia de Los Colorados, doña Agustina Ferro, ejecutada el 20 de enero de 1820.



LA MUJER OCAÑERA EN LA INDEPENDENCIA



Ejemplos dignos de mención, los constituyen las hermosas Nicolasa y Bernardina Ibáñez, hijas de don Miguel Ibáñez y Vidal, por su apoyo y compromiso con la causa emancipadora. Desde 1813 hasta entrada la segunda república, estuvieron al frente de la causa republicana junto con sus padres y hermanos. Igual doña Bárbara Vicenta Lemus y doña Agustina Ferro, esta última ajusticiada por los Colorados.



LA INDEPENDENCIA EN LOS TESTIMONIOS Y LA TRADICIÓN ORAL DE LA REGIÓN DE OCAÑA



Gracias a la prensa de finales del siglo XIX y a la revista Hacaritama, órgano de la Academia de historia, hemos podido rescatar nombres y sucesos ocurridos durante la guerra de Independencia en la región de Ocaña. Distinguidos hijos de la vieja provincia que luego harían parte del Centro de Historia en 1935, fueron los encargados de rescatar la memoria histórica que ahora devolvemos a las gentes de comienzos del siglo XXI, como tributo de admiración y reconocimiento a nuestros viejos escritores nativos.



Los textos publicados por los historiadores Eustoquio Quintero (Relación Histórica), Rubén Sánchez N. y Carlos Molina López (Llegada de Bolívar a Ocaña en 1813), Rubén Sánchez N. (Don Nazario Díaz) y Justiniano J. Páez, fueron extraídos de los mismos combatientes ocañeros y riodorenses quienes contaban con cerca de ochenta años o más al ser entrevistados sobre la Independencia en la zona ocañera.



CONCLUSIONES



La participación de los ocañeros y riodorenses en la primera campaña militar de Simón Bolívar en territorio neogranadino, es indiscutible. De ello dan fe los documentos oficiales que reposan en los archivos españoles y colombianos. Desde mediados del siglo XVIII los ocañeros comenzaron a rebelarse contra los funcionarios reales por los elevados impuestos. Y en 1781 Joaquín Gómez Farelo y Simón Tadeo Tadeo Pacheco, curas de la región, lideran el movimiento comunero en Ocaña que obligó la presencia militar en la ciudad del Regimiento Fijo en Cartagena, bajo las órdenes del Subteniente Apolinar de Torres y Arellana. Más adelante, aparece Martín Cortés de Ron y Rodríguez como uno de los abanderados del republicanismo en Ocaña. Ya su hermano Antonio había tomado parte en la conspiración de los pasquines en 1794 y detenido junto con otros estudiantes y profesores del Colegio del Rosario. La relación de sacerdotes y civiles ocañeros y de la región que operaron como combatientes en las guerras de independencia, no deja lugar a dudas de la vocación republicana de nuestras gentes desde los albores de la lucha por la independencia.



¿Cuál fue el aporte de la antigua provincia de Ocaña a la causa libertadora, y por qué Ocaña ha sido considerada como una de las ciudades destacadas durante el Bicentenario?



Indudablemente, al llegar las menguadas tropas de Bolívar a Ocaña, desde Puerto Nacional, era absolutamente necesario no solo el refuerzo en hombres y viatuallas sino también la reorganización militar que incluía una disciplina férrea. Tal fue la razón para que en la plaza principal de Ocaña fueran fusilados varios desertores como medida ejemplar para el resto de la tropa. El académico momposino Manuel A. Prados, acepta la hipótesis de la dificultad que entrañaba para un habitante de la ribera del Magdalena trepar la cordillera y conocer que aún faltaba la campaña de Cúcuta y de Venezuela. Esa fue una de las causas de las deserciones. Por otro lado, las poblaciones recuperadas para la Unión por Bolívar, clamaban dejar a sus hombres defendiéndolas y no abandonarlas para seguir al prócer hacia confrontaciones militares inciertas.



Con excepción de Mompós, Río de Oro y Ocaña, se sabe que desde la población de Barrancas hasta Ocaña hubo necesidad de tomar a sangre y fuego los enclaves realistas del Magdalena. Honores y aclamaciones a Bolívar como héroe sólo se vieron en Mompós y Ocaña y de ello también dan cuenta los historiadores colombianos.



Para finalizar, podemos afirmar que sin el apoyo en hombres y abastecimientos que logró Bolívar en la zona de Ocaña no hubiese sido exitosa la llamada “Campaña Admirable”.



BIBLIOGRAFIA






FUENTES PRIMARIAS


CASTRO TRESPALACIOS, Pedro. Documento importante. Entrevista de Bolívar en Chiriguaná (Relato inédito). En Revista Hacaritama Nos. 141-142, febrero-marzo 1947.


Boletín de Historia y Antigüedades. Sumarias de los procesos seguidos contra clérigos patriotas. Archivo Nacional de Madrid, Consejos, Legajos 21364. Santafé. Año 1817. Investigación y notas de Guillermo Hernández de Alba. En Boletín de Historia y Antigüedades, Volumen XLIX, Números 573. 574, Bogotá, junio y agosto de 1962. MARTÍNEZ REYES, Gabriel. Los prisioneros neogranadinos en la cárcel de Cádiz. En Boletín de Historia y Antigüedades Volumen LXV Nº 722, julio, agosto, septiembre 1978. MOLINA, Luis Felipe. El 20 de julio de 1910. Hacaritama, edición Nº 40 de 1938. MOSCARELLA, Javier. Cronología de la Independencia en la Provincia de Santa Marta. Publicaciones de la Alcaldía de Santa Marta.


Periódico La Voz de Ocaña


Periódico Revista Mercantil Año 1 No.1. 1 de agosto de 1895


Revista Hacaritama


PRADOS, Manuel A. Historia de Tamalameque. En Revista Hacaritama Nº 91, Julio 1 1942.


QUINTERO, Eustoquio. Relación histórica. En La Voz de Ocaña, serie 1 Nº6, 15 de julio de 1884.


QUINTERO MONTIEL, Inés, MARTÍNEZ GARNICA, Armando. Editores. Actas de formación de Juntas y declaraciones de Independencia (1809-1821). Reales Audiencias de Quito, Caracas y Santa Fe. Tomo II. Publicaciones Universidad Industrial de Santander. Colección Bicentenario. Bucaramanga. 2008.


SÁNCHEZ LOBO, Justiniano. Ocaña. Libro de bautismos Nº25. Archivo Eclesiástico de Ocaña, 25 de octubre de1884. Reproducido en Revista Hacaritama N° 244, abril a junio de 1969 y Nº 252 a 254, enero a diciembre 1974.


SÁCHEZ N., Rubén y MOLINA LÓPEZ, Carlos. Una página de historia. En Lecturas, de Bucaramanga, agosto de 1911. En Reproducido en Rev. Hacaritama Nº 48 enero de 1939.


SÁNCHEZ N., Rubén. Don Nazario Díaz. En revista Hacaritama Nº 54. Julio de 1939.






FUENES SECUNDARIAS






AMAYA, Alejo. Los Genitores. Biblioteca de Autores Ocañeros Vol.2. 1970.


AMPUERO B., Gonzalo: La Serena en La Región de Coquimbo. En busca de la identidad perdida. Editorial LOM, Santiago 1998.


CABALLERO, José María. Diario, Particularidades de Santafé. Publicaciones de la Academia Colombiana de Historia, Alcaldía Mayor de Bogotá, Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Bogotá, 1989.


CASTILLA JÁCOME, Astolfo. Ocaña en la Independencia. En Revista Hacaritama Nº239. Ocaña, enero a abril 1967.


FEBRES CORDERO, Luis. Del antiguo Cúcuta. 2ª edición. Antares. Bogotá. 1950


LARRAZÁBAL, Felipe. La Vida de Bolívar, Libertador de Colombia y del Perú, padre y fundador de Bolivia. Escrita cuidadosamente, con presencia de documentos auténticos y muchos inéditos de grande interés. Tomo Primero. New York: En la imprenta de Eduardo O. Jenkins. 1875.


MELÉNDEZ SÁNCHEZ, Jorge. Ilustrados y Bolivarianos. Códice editores, Bogotá, 2007.


MOLINA LEMUS, Leonardo. La cuna de Santander. Publicaciones de la UFPS. Cúcuta, 1999.


PACHECO QUINTERO, Jorge. La visita del héroe. En Rev. Hacaritama Nº 9 de 1935 y 10 y 11 de 1936.


PACHECO, Manuel Benjamín. Monografía Eclesiástica de la Parroquia de Ocaña. Biblioteca de Autores Ocañeros, Vol. 5.


PÀEZ COURVEL, Luis Eduardo. Precursores, mártires y próceres santandereanos de la independencia en Colombia. Antares. Bogotá, 1950.


PÁEZ, Justiniano J. Noticias históricas de la ciudad y provincia de Ocaña. Biblioteca de Autores Ocañeros, Vol. 9. 1972.


PÁEZ GARCÍA, Luis Eduardo. Historia de la región de Ocaña. Jaguar Group. Bogotá, 2009.


PEÑA BERNAL, Miguel A. 1812. La Campaña del Bajo Magdalena. Suplemento de la revista de las Fuerzas Armadas.


QUINTERO SERPA, Lumar H. Los Colorados. Los guerrilleros del Rey. Sic Editorial. Bucaramanga. 2009.


VALENCIA TOVAR, Álvaro. La Campaña Admirable: vislumbre del gennio. En revista Hacaritama Nº245. Julio a septiembre de 1969






OTRAS FUENTES CONSULTADAS


REVISTA DE EDUCACIÓN PÚBLICA DE NORTE DE SANTANDER, Nos. 9 y 10. Cúcuta, diciembre 17 de 1930


REVISTA GACETA, Academia de Historia de Norte de Santander

miércoles, 14 de julio de 2010

CENTENARIO DE NORTE DE SANTANDER

ASÍ CELEBRAMOS EN OCAÑA LOS 100 AÑOS DE NORTE DE SANTANDER

Con alegría y altura los ocañeros conmemoramos y celebramos el 14 de julio, fecha en la cual Norte de Santander cumplió 100 años de creación.

En las horas de la mañana, el Obispo de la Diócesis presidió una misa en la Catedral de Santa y Ana y hacia las 7:30 de la noche se llevó a cabo la presentación del libro "Norte de Santander 100 años", del académico Mario Javier Pacheco García, en las instalaciones del Club Ocaña. Llevaron la palabra, el doctor Neil Alexis Jácome, Alcalde encargado, y el académico Mario javier Pacheco, quien hizo una reflexión sobre los 100 años de historia departamental, presentando su obra histórica.

A las 8:30 P.M., los ciudadanos se trasladaron a la Plaza Parque del 29 de mayo, donde ya se tenía lista la torta de la conmemoración y la Corporación Banda Municipal preparaba una retreta de gala que incluyó piezas inolvidables de autores nortesantandereanos como Carlos Julio Melo, Elias M. Soto, Carlos Guillermo Lemus y Rafael Contreras Navarro, entre otros. Un juego pirotècnico con la frase "Norte de Santander 100 años de historia" fue quemado frente al Palacio Municipal, así como una vela simbólica de la efeméride.

Seguidamente, damas y caballeros del GRUPO G5 procedieron a repartir entre las gentes la gran torta preparada para la ocasión a los acordes del Mariachi Teohacán de Mario Restrepo, que hizo las delicias del público.

Mencionemos una vez más, las entidades integradas en el Grupo C5, para las conmemoraciones del Centenario y el Bicentenario, a quienes damos un abrazo sincero de agradecimiento y felicitación por su compromiso para con Ocaña y el Norte de Santander: Club Ocaña, Crediservir, TV San Jorge, Corporación Cultural y Artística "Desfile de los Genitores", Vigías del Patrimonio Cultural, Museos de la Gran Convención y Antón García de Bonilla, Funeducar, Colegio Don Bosco, Cámara de Comercio de Ocaña, Centro Cultural de la Biblioteca "Mario Javier Pacheco". La actividad centenaria contó con el apoyo inmejorable de la Gobernación de Norte de ASantander y la Secretaría de Cultura Departamental, así como con la de la Alcaldía Municipal de Ocaña.

FELICIDADES, NORTE DE SANTANDER!

CENTENARIO DE NUESTRO NORTE DE SANTANDER

Hoy 14 de julio, los 40 municipios del departamento Norte de Santander conmemoramos y celebramos nuestro aniversario 100. Las antigus provincias de Cúcuta, Pamplona, Chinácota (Ricaurte) y Ocaña, hoy llevan a cabo diferentes actividades públicas, artísticas, académicas y sociales para destacar este aniversario.

En Ocaña, programas de televisión transmitidos desde el 6 de julio a través del Canal Comunitario TV San Jorge, Conversatorios, presentación de libros, juegos pirotécnicos, música y un gran pastel conmemorativo, han enmarcado esta efeméride que culminará en la Plaza del 29 mayo.

Nuestra voz de aliento a la gestión del gobernador William Villamizar Laguado por su aporte a la cultura en la región de Ocaña, a nuestras academias de Historia de Cúcuta, Pamplona y Ocaña y tambièn a nuestro Secretario de Cultura departamental que ha estado pendiente de los procesos iniciados desde la sociedad civil, reunida en el Grupo C5, del cual hacen parte la Cámara de Comercio, SENA, CREDISERVIR, Club Ocaña, Desfile de los Genitores, Vigías del Patrimonio Cultural, Colegio Don Bosco, TV San Jorge y el apoyo prestado por la Gobernación, el Comité interinstitucional para la Conmemoración del centenario y el Bicentenario,  y la Alcaldía Municipal, Centrales Eléctricas, Espo y otras entidades que se han sumado a la conmemoración.

Una brazo fraterno para todos los nortesantandereanos en este día.
EL NORTE SOMOS TODOS!

viernes, 9 de julio de 2010

LAS RUTAS DE LA INDEPENDENCIA: TURISMO CULTURAL EN COLOMBIA

Por considerar de gran importancia esta nota publicada por el Ministerio de Cultura, la reproducimos en su totalidad de la pagina web del Ministerio, aclarando que el acto protocolario de lanzamiento de estas rutas ya se cumplió en Bogotá con asistencia de algunos alcaldes de la región y otras personalidades de la vida pública.:


MinCultura lanza las ‘Rutas del Bicentenario de las Independencias’

July 7, 2010 en Noticias

El proyecto ‘Rutas del Bicentenario de las Independencias’, conformado por cuatro Rutas Nacionales de gran valor histórico y cultural es una de las apuestas del Ministerio de Cultura como parte de la conmemoración del Bicentenario.

En homenaje a los 200 años de la independencia colombiana, el Ministerio de cultura, en conjunto con los Ministerios de Comercio, Industria y Turismo, y Defensa Nacional, al igual que con el apoyo de las fuerzas Militares y la Policía Nacional, lanzan este 29 de junio el programa de turismo cultural ‘Las Rutas del Bicentenario de las Independencias’.

Este evento se llevará a cabo en la Casa de Nariño, desde las 10:30 a.m., con la presencia del presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno Zapata, y el viceministro de Turismo, Óscar Rueda. “Con la recuperación de la memoria local, la circulación de las manifestaciones culturales y del patrimonio cultural integrados en una oferta de valor para el turismo, se promueven las posibilidades de desarrollo local de las comunidades vinculadas a las Rutas”, afirmó la Ministra Moreno.

Hacen parte de las Rutas del Bicentenario, las siguientes: Ruta Mutis, Ruta Comunera, Ruta de la Gran Convención y la Ruta Libertadora.

La Ruta Comunera

En 1781, las provincias al sur de Santander, Boyacá y norte de Cundinamarca onvulsionaron en un movimiento popular de la gente del Común. Hoy la Ruta de los Comuneros, siguiendo el rastro del camino colonial que comunicaba al Socorro con Santafé, nos permite viajar a una región rica en tradiciones centenarias. Un itinerario que se realizará a través de bellos parajes e imponentes construcciones, iglesias, capillas, casonas de adobe, plazas, rincones, sabores y aromas, leyendas, versos y canciones. Esta es una ruta, que muestra la lucha de un pueblo por perdurar.
Ruta de la Gran Convención



La ruta de la Gran Convención es un recorrido por cinco municipios de la provincia de Ocaña en Norte de Santander. Centros históricos, fiestas tradicionales, escenarios naturales y únicos.

Rutas Mutis



Entre 2008 y 2009 se conformaron dos rutas: La Ruta Mutis, en el occidente de Cundinamarca y norte del Tolima, la cual evoca la expedición botánica iniciada en 1783, siguiendo las huellas del Sabio José Celestino Mutis.

Ruta Libertadora

La Ruta Libertadora en Arauca, Casanare y Boyacá evocó La Campaña Libertadora de 1819, con el apoyo de miles de habitantes de pueblos y veredas quienes fortalecieron el sueño común de alcanzar la victoria.

“Invitamos a todos los colombianos a recorrer estos caminos y sentir a esa Colombia diversa en tradiciones y cultura”, que es el mejor legado de estos doscientos años de nuestra independencia”, afirmó Jaime Andrés Ramírez, coordinador del Programa de Turismo Cultural del Ministerio de Cultura.

Mayores informes en:

Ministerio de Cultura

Oficina de Divulgación y Prensa

Catalina Hoyos – Jaime Acuña Lezama

Tel: (571) 3424100 ext. 1253-1250 Bogotá


sábado, 3 de julio de 2010

CENTENARIO DE NORTE DE SANTANDER Y BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA. PROGRAMA DEL GRUPO C5. LA SOCIEDAD CIVIL EN ACCIÓN


EL COMITÉ CÍVICO CULTURAL PARA LA CONMEMORACIÓN DEL CENTENARIO DE NORTE DE SANTANDER Y BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA. - C 5 –OCAÑA


2010



INVITA A LOS ACTOS PROGRAMADOS PARA CONMEMORAR ESTAS EFEMERIDES.



6- 7- 8- 9- 12-13 JULIO: “El Centenario” Programa de 10 minutos en TV San Jorge- horario: 7 P.M.- Después del Noticiero.

12 y 13 JULIO: “El Centenario” Conversatorio- Centro Cultural de la Biblioteca Pública Municipal “Mario Javier Pacheco”, hora 7:30 p.m.

14 JULIO: “El Centenario” Programa de 15 minutos en TV San Jorge- horario 7 p.m.

14 JULIO: Presentación del libro “Norte de Santander 100 años de historia”. Lugar Club Ocaña – Hora 7 p.m.

14 JULIO: Retreta de gala- Plaza 29 de Mayo- Hora 8:30 p.m.

14 JULIO: Juegos pirotécnicos- Plaza 29 de Mayo- hora 9:00

14 JULIO: Degustación de la torta conmemorativa de los 100 años del Departamento..

15 - 16 y 19 de JULIO: “El Bicentenario” Conversatorio- Centro Cultural de la Biblioteca Pública Municipal “Mario Javier Pacheco”, hora 7:30 p.m.

15-16-19 de JULIO: “El Bicentenario” Programa de 10 minutos en TV San Jorge- hora 7 p.m. después del Noticiero.

.20 DE JULIO: Inauguración de la Exposición itinerante "BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA", de la Red Nacional de Museos.- Museos Antón García de Bonilla y de la Gran Convención. Hora: 3 p.m. Adicionalmente, se incluirá en la muestra la iconografía relativa a la independencia en la región de Ocaña

22 DE JULIO: “Los Niños en el Bicentenario”- Cuentero- Lugar Cine Leonelda- 9 a.m. y 3 p.m.

24 de JULIO: “Los Niños Pintan la Independencia”- Concurso de pintura. Hora 3 p.m. Lugar: Parque de San Agustín.

26 de JULIO. Documentales del Centenario y el Bicentenario “DESFILE DE LOS GENITORES, 50 AÑOS” lugar: Cine Leonelda. Hora: antes de la proyección de la película del día.

26 DE JULIO: Llegada a Ocaña del Museo de las fuerzas armadas, promovido por Casa Militar

27 JULIO: Documentales del Centenario y del Bicentenario. “LA CONVENCION DE OCAÑA 180 AÑOS” lugar: Cine Leonelda. Hora: antes de la proyección de la película del día.

28 JULIO: Documentales del Centenario y del Bicentenario. “LOS BESOS DE LA INDEPENDENCIA. LAS IBÁÑEZ”. ” Lugar: Cine Leonelda. Hora: antes de la proyección de la película del día.

29 DE JULIO: Llegada a Ocaña de una réplica DE LA

CAMPAÑA DEL BAJO MAGDALENA, certamen promovido por la Armada Nacional en cabeza del Consejo Asesor de Historia Naval.

30 DE JULIO: Visita del Presidente Álvaro Uribe Vélez a Ocaña y Gran Parada Militar con participación de integrantes de todas las Fuerzas Armadas, Aérea, Naval, Ejército y Policía. Y revista aérea con aviones y paracaidistas, que está sujeta al estado del tiempo. Este evento es organizado por Casa Militar y coordinado por Presidencia de la República.

30 DE JULIO: “Los Genitores” en la Gran Parada Militar, organizada por el C5 Comité Cívico Cultural para la Conmemoración del Centenario de Norte de Santander y Bicentenario de la Independencia. Hora 9 a.m.-

30 DE JULIO: Entrega de la revista: “Ocaña y Las Ibáñez en la construcción de la república” Aporte de la Gobernación de Norte de Santander, la Alcaldía de Ocaña y el C5 a la vista del Presidente Uribe a Ocaña.

30 DE JULIO: Encuentro de alcaldes del departamento para la socialización del Proyecto. Asociación nortesantandereana de municipios, para la defensa el patrimonio económico, social y cultural del municipio a través de la cátedra local” Lugar Centro Cultural de la Biblioteca pública Municipal Mario Javier Pacheco. Hora 4:p.m.

30 DE JULIO: Gran baile de época, donde los asistentes lucirán atuendos que recuerdan los de hace 200 años, y a la luz de .las velas danzaran con música de la Independencia y saborearan los platos típicos de los eventos sociales de esa época- Lugar Club Ocaña- Hora 9 p.m- (Invitados especiales)











CLUB OCAÑA

CANAL COMUNITARIO TV SAN JORGE

CENTRO CULTURAL DE LA BIBLIOTECA PÚBLICA “MARIO JAVIER PACHECO”

CORPORACIÓN CULTURAL Y ARTÍSTICA “DESFILE DE LOS GENITORES”

AOCIACION JUAN CRISOSTOMO PACHECO ZUÑIGA- VIGÍAS DEL PATRIMONIO CULTURAL

CÁMARA DE COMERCIO DE OCAÑA

FUNEDUCAR

ACADEMIA DE HISTORIA DE OCAÑA



Con el apoyo de

GOBERNACION DE NORTE DE SANTANDER

ALCALDIA MUNICIPAL DE OCAÑA

SENA

COLEGIO DON BOSCO COLLEGE

CREDISERVIR

viernes, 2 de julio de 2010

NORTE DE SANTANDER HACE 50 AÑOS

El 14 de julio de 1961, los nortesantandereanos conmemoraron 50 años de vida institucional. El Gobierno Nacional se vinculó a la efeméride mediente Decreto 1648 de 13 de julio, cuyo artículo único rezaba:

"El Gobierno Nacional hace público su sentimiento de patriótica complacencia por el Cincuentenario de la Fundación del Departamento Norte de Santander, y exalta ante los colombianos el ejemplo de sus habitantes, que desde posiciones destacadas han dado lustre a la República y han vinculado su esfuerzo a la formación y crecimiento de sus comarcas"

Firmaba el doctor Alberto Lleras Camargo, como Presidente de la República y Alberto Zuleta Ángel, como Ministro de Gobierno. La Asamblea de Norte de Santander, presidida en aquel entonces por el doctor Jaime González Peñaranda, expidió, a su vez la Ordenanza Nº 44 de 1960, que exaltaba a quienes fueron los primeros diputados del departamento. Tres de ellos, los señores Francisco A. Duque Hoyos, Luciano Jaramillo y Januario Sarmiento, eran de la provincia de Ocaña.
Entre los festejos realizados, se rindió homenaje a Jaramillo y a Sarmiento, quienes eran los únicos supervivientes de la primera Duma. En Ocaña, el 20 de julio de 1960, don Januario recibió el reconocimiento del pueblo.

Hace 50 años, los nortesantanderanos celebraron con conciertos, feria exposición, exposición de pintura, desfile de carrozas, inauguración de obras, concursos y otros certámenes culturales, la creación de la entidad territorial.

Aspiramos que el próximo 14 de julio, cuando lleguemos a nuestro cumpleaños número 100, los 40 municipios de Norte de Santander conmemoremos y celebremos con regocijo la efeméride y sientamos vibrar en nuestras venas la altivez de la raza.Desde estas páginas de la Academia de Historia de Ocaña, queremos enviar un mensaje de aprecio y solidaridad al Dr. William Villamizar Laguado, Gobernador del Centenario; al Dr, Fernando Barriga Lemus, Secretario de Cultura del Departamento; al Dr. Edwin Carrillo Duarte, Gerente para el Centenario y el Bicentenario; al Dr. Manuel Salvador Alsina Carrascal, Presidente de la H. Asamblea de Norte de Santander y demás diputados, y a todos y cada uno de los miembros del Comité interinstitucional para la celebración del Centenario y del Bicentenario, por el esfuerzo que han hecho para que nuestra fiesta regional no pase inadvertida en el concierto nacional.

No pensemos porfiadamente en función de los presupuestos, sino más bien en la necesidad de lograr una unión sólida y fraterna de todas nuestras gentes en torno a ideales de paz, democracia y de progreso. Y en la necesidad de que un día no muy lejano, todos los nortesantandereanos podamos gozar de una calidad de vida que nos permita acceder al conocimiento, a la ciencia, a la educación y la cultura sin las afugias del miedo al terrorismo o la angustia de la falta de garantías para ejercer con alegría las libertades públicas por las que lucharon las mujeres y los hombres ilustres que nos precedieron en el tiempo.

jueves, 24 de junio de 2010

EL HABLA POPULAR EN LA REGION DE OCAÑA

Por Luís Eduardo Páez García


EL USO PARTICULAR DE LA LENGUA EN LA PROVINCIA DE Ocaña, dista mucho del que se da en otras regiones del Departamento Norte de Santander y de Santander, pese al hecho de existir, en épocas anteriores, una unidad territorial y cultural determinada. Lo mismo podemos afirmar con relación al sector costeño, cuya influencia sobre la actual Provincia de Ocaña solo se limito a la parte económico – administrativa, debido a la dependencia que en estos campos tuvo Ocaña de Santa Marta y luego de Mompox. Es preciso tener en cuenta estos aspectos para poder entender las particularidades lingüísticas de nuestro “habla popular”, y evitar afirmaciones o negaciones que no se ajustan al desarrollo histórico en el contexto del Oriente colombiano y del país en general.


La ciudad de Ocaña, fundada en 1570 por el extremeño Fernández de Contreras, fue, en sus primeros tiempos, foco de colonización de los territorios aledaños y paso obligado del comercio entre la Costa Norte y el centro del Virreinato. Durante los siglos XVII y XVIII floreció en ella la agricultura; hacia el siglo XIX, su economía decayó sensiblemente, debido a la aparición de otros centros de expansión económica, que contaba con mejores vías de comunicación. Quedose Ocaña aislada, encajonada, olvidada en lo fundamental del resto del país, lo cual, si bien causo grandes perjuicios a su incipiente desarrollo, por otra parte contribuyó a la conservación de tradiciones, usos y costumbres de la más pura estirpe española, caso este no aislado, sino equiparable con el experimentado por ciudades como Pamplona, Mompox, Pasto, Socorro, Sangil, Girón, y algunas ciudades de Antioquia, éstas ultimas, mas afortunadas, pues logran, ya en este siglo, un desarrollo agrícola mas elevado y la apertura de vías carreteables apropiadas.


Visto lo anterior, no es extraño, pues, que el uso del idioma corriera igual suerte, manteniendo, en lo esencial, las formas castizas fonética, morfológica y gramaticalmente, como nos lo demuestra cualquier estudio comparativo que efectuemos entre el habla popular de la zona de Ocaña y el lenguaje literario de los exponentes del Siglo de Oro español, entre los cuales debemos mencionar a Francisco de Quevedo, Santa Teresa, Diego Torres de Villaroel, Fray Iñigo de Mendoza, Francisco Imperial, para no citar sino unos pocos de esa pléyade de escritores que adornaron con grana y oro nuestra lengua materna.


Es cosa sabida que la lengua llevada por los conquistadores a tierras americanas, era la misma que entonces se usaba en España, mas concretamente, la utilizada por el pueblo, puesto que, si bien al mando de las expediciones era usual encontrar a personas instruidas, tanto la soldadesca como los colonizadores que luego fueron llegando, pertenecían al pueblo raso, así pretendan desconocerlo ciertos “puristas” del idioma, que en poco o nada valoran los hechos históricos, o los acomodan a sus particulares apreciaciones.


De acuerdo a las investigaciones que sobre fundadores y sobre acompañantes, se han realizado , se estableció tentativamente que, para la época Colonial, la zona de Ocaña contaba con una composición porcentual de españoles, así:

- 40% de extremeños y andaluces

- 40% de castellanos

- 20% de gallegos y leoneses


Lo cual indica que “ni todos los individuos que pasaron a las nuevas fundaciones eran de la misma comarca, o digamos de un mismo dialecto, ni de una misma población social; y la comunicación mas intima y los enlaces de unos con otros, habían de producir como la resultante de aquellas diferencias. Luego el predominio de ciertas ocupaciones profesionales, el clima, la naturaleza ambiente dan preeminencia a elementos diversos que introducen nuevas asociaciones de ideas, de donde se origina la alteración, no solo del lenguaje figurado, y en muchos casos de la manera general de expresarse, sino también la forma material de las palabras y de las construcciones. Las mismas circunstancias traen consigo el olvido de alguna parte del caudal primitivo” .


Cabe lo transcrito para el análisis del lenguaje popular de cualquier otra región colombiana o hispanoamericana, y, por lo mismo, no es extraño toparnos al norte, al sur, al oriente o al occidente colombiano, incluso fuera de sus fronteras, con giros similares, usos de arcaísmos, cambios o supresiones de letras en las palabras, etc.


Con relación a los indígenas Hacaritamas, que habitaban la Provincia de Ocaña a la llegada de los españoles, poco hay que decir con respecto a sus particularidades lingüísticas. De ellos solo nos ha quedado unos pocos toponimicos extraídos de los archivos y la tradición, y uno que otro petroglifo indescifrable hasta ahora. En cuanto al elemento negro, su absorción por parte de la cultura blanca fue total, a tal punto que, en la época de la Independencia ya había dejado existir como “puro” en la región de Ocaña.

Tres tendencias básicas marcan hoy en día el estudio del idioma español, con resultados poco satisfactorios, desde el punto de vista operativo, para los hispanohablantes, en especial para la juventud que se forma en escuelas, colegios y universidades. La una, se caracteriza por su purismo, por su marcado desprecio hacia todos aquellos giros y voces foráneas, así como hacia los provincialismos, de uso generalizado en nuestros pueblos. Otra tendencia, tomando en consideración las nuevas corrientes lingüísticas, el auge de la semiología y el avance de las sociedades tecnológicamente mas avanzadas, opina que lo realmente importante es que el transmisor del mensaje se haga entender del receptor, utilizando el lenguaje oral o escrito, sin consideración de la gramática, fonética u ortografía, o del uso indiscriminado de neologismos, barbarismos, etc. Una tercera posición, que viene sosteniéndose – en el caso de Colombia- a través del Instituto Caro y Cuervo, debido a la labor concienzuda y objetiva de sus gestores, acepta el hecho histórico del lenguaje en constante evolución y la necesidad de la claridad en el mensaje, pero, igualmente, entiende que se precisan normas concretas que, acomodándose al momento histórico, sirvan como elemento de unidad lingüística en los países de habla española, en vez de contribuir a distanciamientos injustificados que solo pueden explicarse por la penetración cultural de la cual somos objeto.

Encontramos explicable la teoría purista, la cual, pese a su sabor intransigente, conserva en el fondo la sana intención de preservar nuestra lengua del abuso que se hace en el empleo de barbarismos y neologismos, lo cual es saludable en el lenguaje literario. Pero cuando se trata del habla popular, tema de nuestro estudio, es preciso reconocer que el fenómeno o hecho social que se analiza es de orden diferente al que se produce en el lenguaje culto o especializado. La primera, se nutre del tratamiento cotidiano, de las acciones o reacciones frente al entorno y el cumulo de experiencias cobijadas en la tradición. El segundo, es decir, el lenguaje literario o culto, deviene de análisis y estudios detenidos, de filólogos y lingüistas, de resultados de años y años de investigación que hoy caracterizan las actividades de la Real Academia Española y sus filiales en América, además de otros institutos especializados.


No hay, pues, razón alguna para condenar el uso de la lengua en boca del pueblo, pues ello constituye parte de su misma identidad, al igual que las costumbres y los usos.

No sucede lo mismo con las ramificaciones de las tendencias funcionalistas o semiologicas, al pretender abrir un amplio margen operativo del uso del idioma, propicio a la introducción de toda suerte de adefesios lingüísticos, cuyas connotaciones chocan contra la esencia de nuestra cultura. Hoy en día es usual escuchar frases como las siguientes: “Compré unos zapatos “geniales””; “Vi una mujer “increíble””; “Estoy O.K”; o palabras como “chevere”, “legal”, “solle”, etc., productos de la degenerada y peligrosa subcultura “hippie” de los Estados Unidos de Norteamérica. No podemos compartir este punto de vista, así se nos tilde de retrógrados, porque entendemos que una cosa es el desarrollo paulatino, histórico y lógico del idioma, y otra, la degeneración del mismo, sobre la base de un libertinaje no solo conceptual sino también practico.


La tercera posición, que entendemos sostiene el Instituto Caro y Cuervo, sin lanzarse a los extremos del purismo inflexible, pero tampoco sin descuidar la investigación filológica que le compete, acepta el hecho real y sociológico del lenguaje popular empleado en las diferentes regiones del país, y el desarrollo que él ha tenido desde la Conquista hasta nuestros días.

Entre los estudios puristas, encontramos afirmaciones como ésta: “…el uso del vos por tú es un vulgarismo intolerable que da ocasión para el uso de formas barbaras del verbo” . Expresiones similares observamos en Pedro María Revollo y en algunos textos españoles de enseñanza secundaria. No deja de ser curioso, sin embargo, el hecho de que don Rufino José Cuervo trate con mas indulgencia el lenguaje popular. Refiriéndose a esas tendencias puristas, dice: “… no faltan en todos los estados americanos quienes pretendan ajustar hasta la conversación familiar al atildamiento académico, entendiéndose con esta expresión la rigurosa observancia de las reglas gramaticales y la obediencia ciega al diccionario” , y más aun, citando a Miguel de Unamuno, comprueba que: “El decir llegao, andao, etc., es hoy corriente y usual en España; al que hablando en conversación familiar dice llegado y andado se le tilda de presuntuoso y redicho, y en algunos casos se le supone indiano. Eso nos parece un refinamiento de gente leída que quiere distinguirse. Las personas más cultas, los escritores mas atildados y correctos, los que más se precian de escribir bien el castellano, dicen siempre en conversación familiar llegao, andao, y, además pa y na, por para y nada…” .


Criterio similar al de Cuervo y Unamuno encontramos en don Emilio Robledo y don Rafael Uribe. Anota este ultimo: “Provincias hay en los antiguos dominios españoles que, separadas constantemente de todo trato con el resto del mundo, conservan hoy por idioma vulgar el del siglo de oro de la literatura española, con razón presentado como modelo, por haber llegado en él nuestra lengua a todo su esplendor y virilidad. Y si tanto se preconiza la imitación y estudio de los clásicos de esa época ¿cómo no oponerse a la proscripción de los vocablos y giros antiguos que aun viven y resuenen en boca del pueblo?” .

Hasta aquí un breve resumen de las tendencias imperantes en el estudio y uso de nuestra lengua, y las opiniones de los eruditos sobre el habla popular. Entremos ahora a describir algunos aspectos gramaticales del dialecto ocañero, cuya esencia castellana se percibe aun en las calles empedradas y los solariegos caserones.


Con relación al uso de los pronombres, estos responden, en general, a la morfología tradicional: yo, vos, ella, ellos, nosotros, usted, él, con excepción del “tu”, cuyo empleo actual es mas producto de cierta afectación, que derivado de un proceso transformativo. La forma “os” se reemplaza por el “te”, para el tuteo. El “vosotros” no es empleado popularmente, reemplazándose por “ustedes”. El pronombre “usted”, convertido al pronunciarlo en “uste”, e emplea en forma respetuosa o deferente, siendo, semánticamente, un indicio de la discriminación social entre las clases populares.

Existe una particularidad lingüística en el empleo del pronombre “vos” que sustituye al nominativo “tu”, compartida con la región de Antioquia y el Valle, en Colombia, y en la República de Argentina y ciertas zonas centroamericanas. Al referirse a este uso especial, anota Cuervo: “Es la más notable diferencia la que arrancando del antiguo español de los pronombres de segunda persona, ha conservado el uso del vos con las inflexiones tomas, comés, hicistes, ocasionando el olvido de tu, ti, vosotros, y dando origen a una nueva inflexión (vos tomabas, tenías) con la mezcla de vos y te (te engañas; ya verés que nada he dicho de vos) hecho muy extenso que da al hablar familiar y popular un aspecto completamente diferente al uso castellano” .

Sin pretender en ningún momento apartarnos de las doctas apreciaciones de quien tanto lustre dio a la lengua española, parécenos conveniente añadir que ese “aspecto completamente diferente del uso castellano”, en cuanto se refiere al “vos”, debe entenderse en la época actual, mas no absolutamente durante los periodos conquistador y colonial y el Siglo de Oro, como nos lo demuestran las obras literarias escritas durante aquellos tiempos.


A manera de ejemplo, veamos algunas citas tomadas de las “Moradas del Castillo Interior”, de Teresa de Jesús :


- “…Mirá si costaría caro la perfección!” (p. 50).

- “… y considerá que éste y muy mayor tenían algunos santos que cayeron en graves pecados” (p.60).

- “… pasá delante de vuestras obrillas” (p. 62)

- “… y mirá que os aviso de esto, que se tenga por siervo sin provecho” (p.64).

- “ Enviá, Señor mío, del cielo luz…” (p.94).

Y en Quevedo encontramos:

“ Tomá en el trago hacia mi nuez la boga:

que, bebiendoos a todos, me desquito

del vino que bebistes y os ahoga” .


Muchos ejemplos mas podríamos encontrar cotejando los escritos de los grandes exponentes del Siglo de Oro español con el habla popular de la región de Ocaña, pero ello es, sin lugar a dudas, empresa para los estudiosos de la materia, en cuyas manos dejamos esta inquietud, la cual, aportaría nuevas luces sobre el desarrollo del idioma español en América.


El “vos” se construye con formas arcaicas de uso común en Ocaña:

- Vos hablás, en vez de vos habláis.

- Vos tenés, en vez de vos tenéis.


Sobre el uso del vos, apunta el señor Cuervo: “ era vos en España el pronombre que usaban los superiores hablando con los inferiores y como, en fuerza de costumbre introducida, cualquier español que pasaba a Indias por ese solo hecho gozaba de fueros de nobleza, aunque fuese de muy bajo suelo, naturalmente trataría de vos a los criollos; y siendo estos a su vez no menos puntillosos como dueños de la tierra y muy amigos de encumbrar sus linajes deberían desquitarse con esos orgullosos a quienes habían visto llegar con un fardillo en los hombros; de modo que aquello debía ser una constante descarga de vos entre los dos bandos. Solo así se entiende la supervivencia de este pronombre en el trato familiar y vulgar y la creación de una forma verbal que le es exclusivamente propia.”


Desde el punto de vista fonético, el dialecto ocañero difiere del de las zonas pamplonesa y cucuteña, en la entonación y el tiempo elocutivo, al igual que en la emisión de los fonemas.


Así, pues, encontramos la confusión entre el fonema “f” que se pronuncia como una fricativa sorda bilabial, y el fonema “j” que se pronuncia como fricativa sorda laringea. El fonema “r” se articula con vibración de uno o varios golpes, según el caso: caro, carro; pero, perro, etc.

Las vocales por le general, se suelen articular en forma correcta, pero en nuestra zona, no solo en las áreas rurales sino incluso en las urbanas, se tiende a cerrar la “o” que se escucha con efecto de “u”: V.gr. lindo, lindu. La “s” tiende bastante a la apicalidad, y el fonema “e”, en algunos casos, se viene a confundir con el “i” : hombre, hombri.

Otras divergencias fonéticas, como la pronunciación de “z” o “c”, como “s” y de la “ll” como “y”, son generales en todo el territorio colombiano.


En la aplicación de los sufijos, son formados con “eo” y “oso” (casero, pegotero, tretero, embelequero, vidrioso, buenmozo, mugroso, reinoso, etc.), y poco usuales los formados con “uno” (montuno); los prefijos se prefieren con “ante” (antepecho, antejardin, antesala).


El empleo del gerundio presenta también ciertas particularidades que es preciso destacar aquí, puesto que su formación parece provenir de rezagos latinos. Veamos estos ejemplos:

- “ite viniendo”

- i vos haciendo las arepas, mientras tanto”


El uso de aracaismos, muy popular en nuestra América, aun se da en Ocaña en las zonas rurales (agora, asina, atalayar, mesmo, menester, etc.).


Veamos ahora algunas incorrecciones:


INCORRECCIONES POR ADICION:

De la “i”, en las palabras que tiene el diptongo “ie”: dienton, por denton; diferiencia, por diferencia; nieblina, por neblina; tiendero, por tendero; tierrero, por terrero.

Por adición de letra: alevantar, por levantar; arrecoger, por recoger; asegun, por según; iladilla, por ladilla.

INCORRECCIONES POR CAMBIO O SUSTITUCIÓN DE LETRAS:


De la “b” por “g”: aguelo, por abuelo; gueno, por bueno; gomito, por vomito; regolver, por revolver.

De la “d” por “l”: almirar, por admirar; alvertir, por advertir; ataul, por ataúd.

De la “e” por “i”: abaliar, por abalear; toriar, por torear; arquiado, por arqueado; berriar, por berrear; desiar, por desear; golpiar, por golpear, etc.

De la “f” por “j”: ajuera, por afuera; juerza, por fuerza.

De la “h” por “g”: aguecar, por ahuecar; guerfano, por huérfano; gueso, por hueso; guerta, por huerta; mogoso, por mohoso, etc.

De la “l” por “r”: arquilar, por alquilar; arquler, por alquiler.

De la “o” por “u”: tualla, por toalla; culumpio, por columpio.

De la “x” por “s”: aprosima, por aproxima; esagerado, por exagerado, asfisia, por asfixia, etc.


INCORRECIONES POR SUPRESION


Muy frecuente la supresión de la “d”, en las terminaciones “ado” e “ido”: abandonao, por abandonado; abogao, por abogado; acabao, por acabado, etc.


En las voces que empiezan por “des”: esnudo, por desnudo; espacio, por despacio; espreocupao, por despreocupado, etc.


Supresiones silábicas: Cequia, por acequia; hogar, por ahogar; horcar, por ahorcar; cera, por acera; nagua, por enagua, etc.


Entre los siglos XVI y XVIII, el lenguaje literario en España no dista mucho aun del lenguaje popular y es por ello preciso citar nuevamente aquí algunos fragmentos de las obras de aquellos escritores, en los cuales encontraremos gran similitud con el lenguaje de uso común en la zona de Ocaña.


En Teresa de Jesús encontramos estas expresiones:

- “… Veréis que no se puede hacer menos de tocar en lo que plega al Señor”.

- “ Es menester que vais advertidas a esta comparación” .

- “ … que seamos del todo perfetas” .

- “… ni naide me hará entender, sea cuan espiritual quisiere” .

- “… es ansí que están como en una cárcel escura, atados de pies y manos…”

-

Y en Francisco de Quevedo:


- “sus despensas traspasos son que ayunan mas no, aunque su hambre hasta morir pelean, de la merced de Dios se desayunan” .


En su autobiografía, (vida), don Diego Torres de Villaroel expresa:


- “ Peco, como muchos, emboscado y hundido, con miedo y con vergüenza de los que me atisba” .

- “A todo el mundo lo dejo garlar y decidir sobre lo que sabe” .

- “ y no se meta en el berenjenal de hacerme virtuoso” .

- “Recibióle para sacar agua del pozo, lavar peroles, machacar raíces…”

- “… despachar los ungüentos, los cerotes, los julepes y las demás porquerías que encierran estos oficiales” .

- Ahora que tengo mas oreada la imaginación…”

- “… tal cual estilo y expresión castellana, con que me bandeo para darme a entender” .

- “… sin pesadez, sin asco, sin hedentina…”


Hemos querido dar solamente, una breve idea de la permanencia del habla popular española de los siglos XVI a XVIII en la zona de Ocaña. Palabras como arremendar, arrempujar, escurana, julepes, garlar, corva, traspasos, escuridad, vitoria, perfetas, efetos, anque, atisbar, y expresiones como, “con que me bandeo”, “a trompicones”, “de punta en blanco”, “entre gallos y medianoche”, “no tengas pena”, etc., corresponden a este hecho incontrovertible, al igual que el uso modificado del pronombre “vos”. Tenidas hoy como incorreciones por adición, supresión, sustitución de letras, o por arcaísmos, muchas de esas voces han quedado depositadas en el alma popular, constituyendo parte de nuestro acervo cultural. De ahí la importancia de un estudio mas profundo y actualizado del tema por parte de los investigadores nacionales, pues no estaría bien que se pretendiese desdeñar tal legado en aras de un malentendido “purismo idiomático”.

martes, 15 de junio de 2010

TEMAS DEL BICENTENARIO


LA PUNTA DEL LLANO Y EL MARTINETE




Por Luís Eduardo Páez García

Academia de Historia de Ocaña



Históricamente, uno de los sectores más tradicionales de la ciudad de Ocaña lo constituye la antigua entrada al barrio de San Agustín, denominada la Punta del Llano, que hace referencia también a lo que se llamó la “bajada del Martinete” en épocas pasadas.


La Ocaña de la Colonia, comprendía solamente el área fundacional localizada sobre el eje San Francisco-San Agustín, entre la Calle Real (calle 11) y la Calle de la Amargura (calle 10). A partir de la iglesia de San Agustín, construida en 1596, se extendían los límites de la ciudad hacia el norte, culminando el área urbana, justamente, en la Punta del Llano. Es decir, que a partir del lugar donde hoy se levanta una edificación, en cuya cercanía de colocó una placa conmemorativa de las entrada de Bolívar a Ocaña, se extendía un terreno irregular con la cuesta que denominamos Martinete. Exactamente en el lugar de la vieja edificación que hace esquina con las calles 11 y 12, el pueblo ocañero y sus autoridades solían recibir a ilustres visitantes que llegaban a Ocaña por el viejo camino de la Camarona que unía a Puerto Real (o Puerto Nacional) con la ciudad, pasando por Aguachica, Totumal Río de Oro y Venadillo.



Sobre este particular, citamos tres ejemplos bien ilustrativos recogidos por el historiador Justiniano J. Páez en sus Noticias Históricas de la ciudad y provincia de Ocaña:



“Al atardecer de uno de los primeros días de febrero (enero, según el documento descubierto por Jorge Pacheco Quintero en 1939) de 1813, a semejanza de aquella tarde del año de 1626 en que la ´multitud abigarrada y parlanchina amontonábase en la Punta del Llano con el decidido ánimo de presenciar la entrada del primer obispo que veía a visitar la ciudad´, aparecía en el mismo sitio una inmensa y alegre muchedumbre, de todas clases, condiciones y edades, después de haberse oído los disparos que eran la señal de la aproximación de las fuerzas patriotas, disputándose la vista del vencedor del Magdalena. Los primeros jinetes que penetran en la empinada entrada de la plazuela hacen despejar el paso. Son los oficiales venezolanos que, por insinuación del cura párroco, doctor Alejo María Buceta, y del alcalde ordinario, hacen alto y comunican a su jefe los deseos de la población”. El historiador continua narrando aquella primera entrada de Simón Bolívar a Ocaña, dando cuenta de que un grupo de señoritas de la localidad, entre quienes se contaba doña Nicolasa Ibáñez y Bárbara Vicente Lemus, coronan al futuro Libertador, previas palabras de la joven Lemus. Luego, las fuerzas de Bolívar siguen hacia el centro de la ciudad donde tuvieron lugar los agasajos protocolarios hechos por los patriotas ocañeros.



En agosto de 1892, el Obispo Rafael Celedón hace su primera visita pastoral a la provincia de Ocaña. Al igual que lo habían hecho otros personajes, El doctor Celedón ingresa a Ocaña por el Alto de la Camarona y es recibido por el pueblo católico, según nos dice J.J. Páez: “En el punto nombrado Martinete, barrio de San Agustín, se encontraba un elegantísimo altar preparado para que se revistiera el prelado; y allí, engalanado con sus vestiduras pontificales, fue recibido, en la tarde del día 14 de agosto último, por el señor vicario de esta ciudad y conducido bajo palio bordado de oro que llevaban los miembros del concejo municipal y las principales autoridades de la provincia…”



Desde el siglo XVII, según J. Páez, se registra el sitio de la Punta del Llano como lugar de recepción para las altas personalidades que visitaban la ciudad: El Obispo Leonel de Cervantes y Carvajal, en 1626 (1625 según Monseñor Manuel B. Pacheco); Simón Bolívar, en enero de 1813 y Monseñor Rafael Celedón el 14 de agosto de 1892.



Estas breves consideraciones históricas, otorgan al sector de San Agustín, La Punta del Llano y el Martinete, una importancia destacada dentro de la estructura urbana de la ciudad y ameritan acciones tendientes a su preservación y reconocimiento de las comunidad como parte de su patrimonio cultural.


BIBLIOGRAFÍA

PACHECO, Manuel Benjamín. Historia Eclesiástica de Ocaña. Biblioteca de Autores Ocañeros. Vol. 5. 1970

PÁEZ, Justiniano J. Noticias históricas de la ciudad y provincia de Ocaña. B.A.O. Vol. 9. 1972