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martes, 7 de agosto de 2012

LA PLAYA DE BELÉN, EFEMÉRIDES DEL MES DE AGOSTO


PUBLICACIONES DEL CENTRO DE HISTORIA DE LA PLAYA DE BELÉN, NORTE DE SANTANDER. AGRADECEMOS SU OPORTUNO ENVÍO A ÁLVARO ANTONIO CLARO CLARO. LA AUTORÍA DE ESTAS EFEMÉRIDES ES DEL COLEGA DR. GUIDO A. PÉREZ ARÉVALO.

Por Guido Pérez Arévalo

DÍA
                       AÑO
                             ACONTECIMIENTO

1
                       1971
            Fray José María Arévalo Claro



"En la Parroquia de "El Batán", sobre la autopista del Norte de Bogotá, ejerce el misterio sacerdotal el Padre Arévalo obedeciendo las órdenes de sus Superiores Dominicos y en remplazo del propio Párroco en viaje por Europa.  

"Celebra las misas de rigor, administra los sacramentos. La euforia lo acompaña más que nunca. Asiste a los deportes del Estadio. Celebra a las 7 p.m. y predica con emoción singular sobre los misterios de la muerte y la vanidad de las riquezas y la vaciedad de todas nuestras ilusiones y de todos nuestros proyectos. A eso de las nueve de la noche, tranquilo y sin denotar dolencia alguna grave, se retira a su cuarto.  

"¿Qué pasó después? No sabemos nada con certeza. En esa noche del domingo entregó su alma a su Creador y Padre Celestial, fulminado letalmente por un infarto cardíaco. En las primeras horas del 2 de agosto ante el silencio que se cernía sobre su habitación, las personas de la Casa Cural que lo acompañaban procedieron a abrir la puerta y lo hallaron ya frío y rígido bajo la zarpa implacable de la muerte. La luz estaba prendida. Un Rosario estaba entre sus manos. No murió solo, aunque ningún ser querido de la tierra se encontró a su lado". Fray Campo Elías Claro O. P.

1
                        1944
                       Edinael Arévalo Carrascal



En esta fecha, nació en La Playa de Belén Don Edinael Arévalo Carrascal, en el hogar formado por Don Nicolás Arévalo y Doña Ana Delia Carrascal.
Adelantó sus estudios de educación primaria en la Playa de Belén y secundarios en el Colegio Nacional José Eusebio Caro de Ocaña. Recibió el titulo profesional en Lenguas Modernas en la Univesidad Nacional de Colombia. Por su buen desempeño académico, en el año 1970 fue destacado y becado para adelantar especialización de idiomas en Francia.
Cuando retornó al país, en el año 1972, se vinculó como docente a la Universidad del Cauca, donde se le recuerda por su alto espíritu universitario y su consagración a la formación de la juventud.
El periódico "Noticias Playeras", que se editaba en Bogotá, publicó su "Historia de un pedazo de tiza" y un interesante trabajo sobre la educación en Colombia.
El 2 de septiembre de 1990 falleció en la ciudad de Popayán. (Información: Doña Nicolasa Arévalo)

3
                       1909
                      R. P. Roberto Claro Arévalo

Nace en La Playa de Belén el , en el hogar de Don Marcos Claro Álvarez y Doña Julia Arévalo. Fueron sus hermanos, Rosario, Domitila, Juana, Deyanira, María Elena, Eladio, Pedro Jesús y Joaquín.
Fue ordenado sacerdote el 6 de Enero de 1938.

4
                       1970
                          Los Dominicos en el Perú

El R.P. Fray José María Arévalo Claro, de la Orden de Predicadores, publica su obra "Los Dominicos en el Perú", en la Imprenta Editorial "San Antonio", de Lima (Perú). Prólogo del autor:

PRÓLOGO. Mi afición por la historia de la Orden Dominicana en América nació en mis años mozos al conjuro de una frase que me impresionó vivamente, aunque por entonces me atrajera más la hipérbole que la honda verdad en que se arraigaba: GRACIAS A LOS DOMINICOS LOS AMERICANOS TENEMOS ALMA. Cobró fuerza años más tarde al enterarme de que teólogos celebérrimos de San Esteban de Salamanca no debían tanto su fama a la especulación teológica cuanto a la sistematización y defensa del Derecho de Gentes, cifra y compendio de sus afanes por el hombre de América. Y se enrumbó por la búsqueda amorosa y constante, a ratos estéril, exultante a veces, cuando halló la frase mágica y certera de Bolívar que colocó al P. Las Casas entre los grandes benefactores del género humano. Pensé entonces que la investigación de nuestro pasado y nuestra obra en América era un modo de apostolado fecundo, aunque silencioso. Siempre será verdad que "una comunidad religiosa sin historia es un árbol sin raíces".

Un libro de crónicas conventuales sugiere en muchos la triste idea de un santoral, de esas hagiografías deshumanizadas donde la virtud es angélica y el pecado y la miseria humana inconcebibles. No hemos cedido a la fascinación de ese triunfalismo barato que falsifica el concepto de Iglesia peregrina a la cual pertenecemos. El amor del Dominico a lo verdadero y a lo auténtico lo hace alérgico a las simulaciones y torna más protuberante cualquier forma de claudicación. El estudio, la pobreza y la vida común perfilan de tal modo la personalidad del Fraile Predicador en su concepto de apóstol que es imposible ocultar o paliar la infidelidad a esos grandes ideales. Su misma vocación, falsificada o plenamente vivida, es ya para él un espectáculo de traición o de fidelidad. Y allí está el secreto y la trama de su actuación en América, en esta América que hicieron los Dominicos uniendo pueblos y naciones, acortando millares de leguas y hermanando razas dispares con una sola lengua, con una sola religión y una sola cultura, legados preciosos de la España inmortal.

Salen estos apuntes históricos en el año centenario del nacimiento de Santo Domingo. Sin su espíritu y su vocación apostólica es difícil explicar la obra de los Frailes Predicadores desde México hasta Chile. Cuando el Rey de España pide a los Superiores de la Orden misioneros para Indias, repite una frase que suena a cantinela: "porque los religiosos que desa santa rreligion han pasado a aquellas partes han hecho mucho fruto en la conversión e ynstrucción de los yndios". La Providencia, que guía a los hombres por caminos insospechados, me trajo a esta Provincia de San Juan Bautista, centro de expediciones misioneras para toda la América del Sur y madre fecunda de Provincias Dominicanas. Ya lo había advertido al Rey el sagaz Valverde: "La gente desta provincia del Perú, como otras veces he escripto a Vuestra magestad, es muy ábil para rescibir la doctrina del santo evangelio; y Vuestra magestad crea, con ayuda de Nuestro Señor y como esté sosegada la tierra, que avrá muy gran aumento en su iglesia". 

Defectos y lagunas hay muchos en este libro y son deficiencias mías. Agradezco al P. Provincial Fray Nicolás Gobert la confianza y alientos que siempre me infundió. El espíritu generoso y fraternal del P. Fray José María Vargas ha hecho posible la publicación de muchas noticias importantes y decisivas para establecer con base firme la cronología de nuestro pasado histórico; el sabio e ilustre dominico ecuatoriano me facilitó ampliamente la consulta del Archivo Vacas Galindo de Quito, venero
inagotable de historia dominicana. Benedictus Deus! Fr. José Mª Arévalo C., O. P.

Lima, Festividad de San Juan Bautista, Patrono de la Provincia Dominicana del Perú, 1970.

5
                        2007
                                      Primer Hotel



Un día como hoy abrió sus puertas el primer hotel de La Playa de Belén, bajo el nombre Orquídeas Plaza, "símbolo de comodidad y tranquilidad", ubicado en la Avenida Fundadores. Su propietario, don Abraham Gago, invitó a "compartir la satisfacción de ver culminado un sueño que tiene como principal objetivo apoyar el turismo en la región y contribuir al desarrollo de nuestro Bello Municipio: La Playa de Belén, Patrimonio Cultural de la Nación".
    
16
                        1916
                   R. P. Alcides Velásquez Claro

El R. P. Alcides Velásquez Claro, nació en la Playa de Belén. Fue ordenado sacerdote el 10 de Noviembre de 1940. Como presbítero estuvo al frente de varias parroquias en la provincia de Ocaña, entre ellas, la de La Playa de Belén, Convención, Corregimiento de la Victoria, Santa Ana y San Agustín en Ocaña. 

Dedicó algunos de sus años y esfuerzos a la docencia, fue Fundador y Rector de los Colegios San Bernardo, Pio XII y Monseñor Pacheco en Ocaña.

Fueron sus padres, Don Antonio Velásquez Cañizares y Doña Evarista Claro Álvarez, y sus hermanos, Martiniano, Bertha, Juana, Juan Félix, Emilio, Andrés y Julio. El Padre Alcides fue el menor de los hijos de la familia Velásquez Claro.

17
                        1895
                            Juan Esteban Vega Durán

Falleció en esta fecha, Juan Esteban Vega Durán, uno de los pobladores o fundadores de La Playa de Belén, casado con María de la Paz Trinidad Quintero Acosta. Era hijo de José Ignacio Vega y Luisa Durán.

Fueron sus hijos: Juana de Dios, María de Jesús, Benedicta (Casada con Praxedes Claro Álvarez), Martha, Rosaura (Casada con Eloy León), Petrona, Sixta (Casada con Francisco Bayona), Miguel, Marcos (Casado con Olegaria Vega), Olegario, Evarista, Isidro, Leonor y Ramón.

18
                     1928
                                   Eduardo Cote Lamus



En esta fecha, nació el poeta Eduardo Cote Lamus en la ciudad de Cúcuta, en la casa ubicada en la calle 13 con avenida 3a. Su primera obra, "Preparación para la muerte", fue publicada en 1950. Después vinieron: "Salvación del recuerdo" (1953); "Los sueños" (1956), "La vida cotidiana" (1959), "Diario del Alto San Juan y del Atrato" (1958) y "Estoraques" (1963). 

Murió en un accidente automovilístico el 3 de agosto de 1964, a los 36 años de edad. Muy corta fue su vida, pero le alcanzó para ser abogado, parlamentario, diplomático, catedrático, cuentista, poeta y gobernador del Norte de Santander.

24
                  1988
      Área Natural Única de Los Estoraques

La Resolución Ejecutiva No. 135, del 24 de agosto de 1988, aprobó el Acuerdo No. 0031, expedido por la Junta Directiva de INDERENA el 26 de mayo de 1988, que había declarado como Área Natural Única a "Los Estoraques" y los integraba al sistema de Parques Nacionales Naturales. La providencia lleva las firmas del Presidente de la República, doctor Virgilio Barco Vargas y del doctor Gabriel Rosas Vega, Ministro de Agricultura. 

El territorio está constituido, fundamentalmente por rocas cristalinas meteorizadas con filones de aplita y riolita, muy susceptibles a la erosión fluvial.

El área natural de Los Estoraques se caracteriza por un paisaje desértico, en el que se destaca un proceso acelerado de erosión -debido al carácter de los suelos- que le imprime al paisaje una configuración en columnas y conos naturales de gran magnificencia. Su extensión es de 640 hectáreas y se encuentra en el municipio de La Playa de Belén, sobre el costado occidental de la Cordillera Oriental.

Los Estoraques están localizados entre alturas de 1.450 a 1.700 metros sobre el nivel del mar. Entre enero y marzo la sequía es intensa; la evapotranspiración potencial es cercana al doble de la precipitación, lo que ocasiona un déficit de agua que limita el desarrollo de las plantas. Las quebradas presentan un caudal muy bajo o nulo durante los meses secos. 

El dosel del bosque alcanza 10 m, disparejo y discontinuo. Los árboles más comunes son: mantequillo, arrayán, raque, loquete, encenillo, chaparro y guayaba. Debido a las condiciones climáticas, el parque es pobre en fauna. Se cree que el nombre se tomó de un árbol, característico en la zona.

28
                          1988
                       José Arnulfo Arévalo Claro

Víctima de oscuros asesinos, que ingresaron al local comercial de su propiedad, ubicado en el sector del Dulce Nombre, de Ocaña, murió Don Arnulfo Arévalo Claro. Se le conoció coloquialmente como "Chiche". Había nacido en La Playa de Belén el 1º de enero de 1925.

Durante muchos años residió en el corregimiento de Aspasica, donde se destacó como jefe político conservador. Se desempeñó como juez promiscuo de Hacarí y en dos ocasiones ocupó el cargo de Alcalde en La Playa de Belén, la primera, entre 1977 y 1978, cuando fue nombrado por decreto No. 149, del 28 de febrero; en la segunda ocasión fue nombrado por medio del decreto No. 951 del 5 de noviembre de 1984 y permaneció en esta posición hasta el 11 de abril de 1986.

Estaba casado con Doña Hermelinda Franco. En esta unión nacieron: Francisco Antonio, Otoniel Alonso, José Aristides, Ana Bertina, Uriel Alberto, Juanín, Amparo, Octaviano, Álvaro, Hugo Armando y Arnulfo.

29
                     1923
                 Fray José María Arévalo Claro

"Nació en La Playa (Norte de Santander) el 29 de agosto de 1923. De una familia de hondos sentimientos cristianos. Sus padres son Francisco Arévalo (fallecido) y Juana Claro vda. de Arévalo. Tuvo 15 hermanos. La devoción a la Virgen de Chiquinquirá es algo substancial a ese hogar: Ella ha presidido todas sus alegrías y todas sus penas. 

"El 26 de abril de 1940 viajó a Chiquinquirá al Colegio Apostólico de aquel entonces, después de haber cursado algunos años en el Seminario de Ocaña, donde aprendió muy bien la Gramática de Bello y comenzó su afición por la literatura y el francés. Culminó su Bachillerato en esta ciudad mariana con gran aprovechamiento. El 2 de febrero de 1943 recibió el hábito dominicano aquí mismo y al año siguiente hizo su Profesión Religiosa. Bajo la dirección del Padre francés Blanchet adelantó en cultura y piedad. Cursó Teología por cuatro años en el Colegio "Angelicum" de Roma, hoy con el título de Universidad, y sacó el Grado de Licenciado con la tesis en latín sobre "El Proceso intelectual de la Profecía según Santo Tomás." 

"En la ciudad eterna también adquirió conocimientos lingüísticos profundos y no comunes del Hebreo y del Griego, y se adentró por los piélagos luminosos de la sagrada escritura. Se ordenó de sacerdote en Roma el 26 de junio de 1949. De asiento en Colombia, dictó clases de idiomas bíblicos (Griego y Hebreo) en nuestro Teologado. Fue profesor de Sagrada Escritura por varios años. Tuvo Cátedra de Teología en la Universidad "La Gran Colombia". En nuestros Colegios de Sto. Tomás y Jordán de Sajonia sirvió por varios años dictando cursos de literatura e idiomas. Poseyó a perfección el francés y leía y entendía y conversaba el inglés y el italiano, fuera del latín. 

"En 1963 viajó a Jerusalén y por algunos meses se sentó en los bancos de la Escuela Bíblica de Jerusalén para oír a los grandes exégetas bíblicos de la época moderna. En 1969 estuvo en Quito, Lima, Buenos Aires y Santiago de Chile en busca de archivos y datos sobre los Dominicos en América, logrando hallazgos históricos de inapreciable valor. En 1970 publicó en Lima una obra histórica de 336 páginas sobre "Los Dominicos en el Perú", en cuya presentación el Provincial Nicolás Gobert, de nación belga, pondera la pericia, dedicación y asidua labor del ilustre playero. En años anteriores había dado a la imprenta estudios concienzudos y polémicos sobre la Virgen de Chiquinquirá, sobre Fray Cristóbal de Torres y sobre la Universidad Tomista de Bogotá. 

"Por su versación histórica fue distinguido con el título de Académico correspondiente de las Academias de Historia de Tunja, Cúcuta, Ocaña y de la Sociedad Bolivariana de Bogotá, donde pronunció un discurso: "Colombia, Capital Las Casas, un proyecto de Bolívar". 

"Entre las interesantes facetas de su personalidad intelectual se destacaba su memoria feliz. Era un prodigio de retentiva, un archivo y arsenal de cultura general literaria, histórica, filosófica y teológica, sin exageración alguna, como lo pueden atestiguar sus compañeros de estudio y sus discípulos. Parecía una auténtica grabadora de altísima fidelidad. Recordaba con la mayor facilidad y precisión matemática cosas importantes de todo lo que había leído, que no era poco, pues toda su vida fue un lector incansable, un bibliómano de tiempo completo, un bibliógrafo apasionado y un "bibliófago" ávido de saber y de erudición. Y era un hombre que sabía escribir con estilo fácil y elegante, con sangre y espíritu. Y que conocía y paladeaba muy a su sabor los secretos y deleites de los clásicos, especialmente a Cervantes y Granada, Menéndez Pelayo, Caro y Cuervo, Suarez y José Joaquín Casas. Y con todo esto poseía un corazón de artista y de poeta que vibraba con todo lo bello del cielo y de la tierra, escribiendo algunos poemas breves pero henchidos de galanura y gracia castellana como el soneto que hizo al rumor nocturno de las aguas de la pila del Convento de Sto. Domingo de Bogotá. Y que decir de su sencillez, de su espíritu ajeno a la vana ostentación, marginado de todo ruido inútil y preocupado siempre por los más altos valores en la religión y en la cultura. Por eso, como un trasunto y proyección de su interior semblanza moral y espiritual y dominicana son estas palabras que estampó en su prólogo a la obra que escribió en el Perú (1970): "El amor del Dominico a lo verdadero y a lo auténtico lo hace alérgico a las simulaciones y torna más protuberante cualquier forma de claudicación. 

"El estudio, la pobreza y la vida común perfilan de tal modo la personalidad del Fraile Predicador en su concepto de apóstol que es imposible ocultar o paliar la infidelidad a esos grandes ideales. Su misma vocación, falsificada o plenamente vivida, es ya para él un espectáculo de traición o de fidelidad". 

"Al tiempo de su muerte adelantaba con entusiasmo la edición facsimilar de la "Gramática de la lengua general del Nuevo Reino llamada Mosca" del santafereño Fray Bernardo de Lugo, con apuntes biográficos sobre el autor por el P. Arévalo y glosas gramaticales a cargo de un miembro del Instituto Caro y Cuervo, el Dr. Fernando Antonio Martínez. Otras obras proyectaba y para ello tenia material de primera mano, cuando la muerte vino a segar su vida y a arrebatarlo en plena actividad histórica. Pero Dios lo ha querido así, benditos sean sus designios eternos e inescrutables. Dios lo tenga en la Patria de los Bienaventurados. 

"HOMENAJE PÓSTUMO", Fray Campo Elías Claro Carrascal, O.P.

29
                       1923
                        Lucio Arturo Pabón Núñez

Con armas de fuego de diferentes calibres, incluyendo las de dotación oficial, fue asaltada la Casa Cural, con el fin de atentar contra la vida del estudiante universitario, de 24 años, Lucio Pabón Núñez. El dirigente había llegado a La Playa de Belén en cumplimiento de una gira política organizada por el Directorio Departamental Conservador. Lo acompañaban Don Francisco Arévalo Claro y los jóvenes Carlos Daniel Luna Manzano, Luis Jesús Pérez Amaya y Luis Eduardo Arévalo Pérez. De Aspasica habían venido Antonio Castilla Velásquez y Remigio Pérez, con sus dos hijos, Andrés Avelino y Luis Jesús. (Crónicas de Don Carlos Daniel Luna Manzano).

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