La Academia de Historia de Ocaña
presenta un saludo fraterno y luctuoso al mismo tiempo, a los hijos, hermanos y
familiares del académico Pedro Amadís Santana Barbosa, que ha viajado al
encuentro con el Dios Padre.
Saludamos igualmente al señor
cura párroco y a todos los habitantes de Río de Oro, cuna de nuestro colega y
amigo.
Si quisiéramos definir a Pedro
Amadis Santana Barbosa, tendríamos que destacar los siguientes aspectos de su
recorrido vital:
El hombre de fe. Formado en un
hogar donde la presencia de Dios y de María Santísima, en la advocación del Rosario,
fue constante. Pedro siempre mantuvo su amor y respeto por quienes definen la
vida espiritual de la humanidad, y enriqueció su alma, y el alma de quienes lo
rodeaban.
El familiar dedicado. Atento y
amoroso, siempre recordó el valor de sus ancestros y siguió paso a paso la
trayectoria de todos los suyos, destacando sus ejecutorias y sus bondades.
Recordamos sus intervenciones donde traía a colación el apellido Santana, la
gesta comunera y la independencia.
El amigo. Valoró como pocos el
sentido profundo y sincero de la amistad hasta el momento en que entregó su
alma al Creador. De esto doy fe porque siempre que la angustia me asaltaba o
requería de una voz para reafirmar los propósitos en las acciones de la cultura
comarcana, allí estaba Pedro Santana, para orientar y analizar los pormenores
de estos oficios que el intelecto estructura para beneficio de la sociedad.
El profesor. Lo fue siempre, en
el aula y por fuera de ella.
El intelectual y el historiador.
Creo que no peco cuando afirmo que Pedro Santana ha sido uno de los más
destacados hijos de Río de Oro, y uno de los mas preclaros intelectuales de la
antigua provincia de Ocaña. En esta tierra donde se sigue levantando el eco de
Luis Antonio Sánchez Rizo, de Francisco Sánchez Arévalo, de los Durán, de los
Fuentes, de los Grimaldo, el nombre de Pedro Santana tiene un lugar de
privilegio.
Hace ya años llegó nuestro amigo
a la Academia de Historia y allí se desempeñó como Fiscal de la institución y
redactor de la revista Hacaritama. Su dedicación y aportes para el cumplimiento
de nuestra labor misional hicieron de él un hombre indispensable a la hora de
analizar las diversas y a veces situaciones por la que la Academia a atravesado
en las últimas décadas, algunas de ellas incómodas en una sociedad cambiante
donde los valores humanos y la ética se han trastocado para dar paso a
actitudes baladíes.
Su trabajo académico le valió la
imposición de la Medalla al Mérito Cultural “Belisario Matos Hurtado” en el año
2017, con la cual distinguimos a los consocios que avanzan la lucha por la
cultura, la investigación y el mejoramiento territorial.
Con frecuencia, Pedro Santana
escribía y publicada en las redes sociales artículos para recuperar la memoria
de Río de Oro a través de amenas crónicas, muy celebradas por los lectores, e
incluso adicionadas co nuevos aportes. Valga todo eso para decir que comenzó la
recuperación de parte de la memoria histórica de su tierra natal. Ojalá todos
esos escritos se recopilen y publiquen en la revista Facetas Terrígenas,
A través de sus escritos,
dispersos en la revista Hacaritama, Facetas Terrígenas y Horizontes Culturales,
dio a conocer parte de su pensamiento, pero donde más se destacaron sus aporte
intelectuales e históricos, fue en sus intervenciones públicas, en sus claras y
enjundiosas exposiciones, bien en las sesiones formales de la Academia de
Historia p bien en las tertulias que realizamos cada miércoles. En ellas solía recordar
su intención crítica y concitar al debate, condiciones sin las cuales bo se
concibe una exposición académica o un aporte significativo al desarrollo de la
educación y la cultura.
Muchos de sus paisanos le
recuerdan por sus enérgicos pronunciamientos relacionaos con aspectos
administrativos o políticos de Río de Oro.
Todo esto, apreciados amigos,
forjaron en Pedro Amadís Santana Barbosa un acervo intelectual, cívico y
humanista que debemos tomar como ejemplo, especialmente las juventudes que se
van formando al calor de estos tiempos difíciles.
Te recordaremos, hombre bueno y
sabio. Te recordaremos e invocaremos tus luces cuando la duda o la fragilidad
de lo terrenal nos obligue a voltear los ojos hacia instancias superiores.
Ahora desde allá, desde lo alto, te pedimos que intercedas por la región, ante
nuestra señora del Rosario y ante su hijo Jesucristo.
Descanse tu cuerpo y brille tu
alma inmortal por siempre,
Luis Eduardo Páez García
Pres8dente de la Acadia de
Historia de Ocaña.
Río de Oro, 25 de mayo de 2026.
