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viernes, 27 de mayo de 2011

AGUACHICA, PRIMERA MONOGRAFÍA

Con motivo de cumplirse 315 años del fallecimiento de DonAntón García de Bonilla, destacado encomendero ocañero, descendiente del primer Antón que vino con el fundador Francisco Hernández en 1570, algunas personalidades de Aguachica (Cesar) han querido instituir como día significativo para este municipio del sur del Cesar, el día 31 de mayo, como quiera que el deceso del encomendero se produjo ese día, en el año de 1696.

Para la recuperación de la memoria histórica de nuestros hermanos aguachiquenses, este debe ser un motivo válido para iniciar en serio las investigaciones que conduzcan a escribir la verdadera historia municipal, sobre la cual existen muchas versiones y se tejen hipótesis que no han encontrado respaldo en las fuentes primarias, hasta el momento.

Saludamos con beneplácito a los amigos Licenciado Lemis Cáceres, rector del Colegio de Nuestra Señora del Carmen, a la profesora Ruth Carreño y demás docentes, al grupo integrado, entre otros por Don José Nelson Rodríguez y el amigo Nasser, a quienes instamos para que continúen su lucha por la cultura de Aguachica con el mismo empeño en que ya lo han hecho en otras oportunidades.

Insertamos aquí la Monografía de Aguachica escrita por el padre Gabino Antonio Courvel Núñez, en la revista Hacaritama de nuestra Academia, entre 1946 y 1947, advirtiendo que su contenido, en materia historiográfica relativa a la fundación, debe ser corroborada por las fuentes primarias a las cuales no tuvo el citado sacerdote acceso en aquella época.

Si  embargo, estos textos, unidos a La Floresta de Santa Marta (escrito en 1739), la Peregrinación de Alpha, de Manuel Ancízar (1851), Noticias históricas de la ciudad y provincia de Ocaña, de Justiniano J. Páez (1924), La Tiera de Don Antón (1989), cuyo autor es el historiador Jorge Meléndez Sánchez y otras fuentes cuya rigurosidad debe evaluarse, nos pueden permitir elaborar algunos ensayos históricos que acerquen a los jóvenes y niños de Aguachica a su historia.




















miércoles, 25 de mayo de 2011

REFLEXIONES SOBRE LA CIUDAD

Por Luis Eduardo Páez García
Seguramente usted, amigo lector, no se ha detenido a pensar sobre la ciudad que habita y en la cual, diariamente, se desarrolla su existencia, la de su familia, la de sus amigos y la de sus otros semejantes.

Ocaña en 1940

Hace unos 50 años, sólo éramos un poco más de 24 mil personas que habitábamos un espacio reducido, limitado al norte por los barrios de El Llano y las Llanadas, al sur por el Carretero y Villanueva, al oriente por la Piñuela y al occidente por la Costa y el Tejarito. Pocos vehículos transitaban por las empedradas calles, los señores vestían traje completo, con saco y corbata, las damas eran elegantes y hogareñas y la muchachada, concentrada en los colegios y escuelas de entonces, poseía un nivel cultural que hoy echamos de menos.

El centro histórico


En las noches o en las madrugadas, sólo interrumpía el silencio la hoy casi desaparecida serenata, interpretada al son de tiples y guitarras. Si bien la vida no era paradisiaca, al menos la pequeña ciudad gozaba de un encanto y de una paz que permitía el desarrollo de surtidos comercios, del cine, del radioteatro y de la lectura de varios periódicos escritos con decoro y altura. Sobre el espinazo de la cordillera y en los municipios vecinos, se concentraba el quehacer agrícola que surtía la ciudad.

Los ríos Tejo y Algodonal todavía discurrían sin la feroz contaminación de hoy. Se leía en los hogares y en la escuela, se aprendía y se ganaba el derecho a la universidad a donde llegaban nuestros jóvenes con lujo de competencias. En 1963, a raíz de la primera invasión a tierras urbanas, comenzó a modificarse el esquema urbano y las invasiones alargaron la ciudad hacia el norte, el oriente y el occidente.

No supo la dirigencia política planificar el desarrollo y en la medida en que empezó a operar el fenómeno de la violencia y a producirse los primeros desplazamientos hacia la cabecera municipal, se alteró la coexistencia y el tejido social inició un vertiginoso proceso de deterioro que todavía se observa. La educación se masificó y con ello se fue al traste su calidad; los comerciantes o las personas que poseían capacidad de inversión tuvieron que abandonar la ciudad para evitar la muerte, el secuestro o la extorsión.

Nuevos comportamientos culturales iniciaron la suplantación de nuestras tradiciones y costumbres. Y lo más grave, la dirigencia política y social, caracterizada antes por su ilustración, empezó a ser víctima también de la nueva cultura de lo banal, de lo corrupto, de las alianzas con los nuevos ricos que obtenían sus fortunas en los nefastos negocios del narcotráfico.

Comenzó lo que José Martín Barbero llama la desterritorialización. Es decir, la ocupación moderna de la ciudad por centenares de personas que no la sienten como propia y donde las relaciones sociales se tornan cada vez más lejanas haciendo que los nativos opten por buscar sectores cerrados (urbanizaciones) donde aislarse de una masa que todo lo destruye con tal de lograr sus propios objetivos de supervivencia.

Plano actual de Ocaña. Véase en la parte
inferior el àrea azul correspondiente al centro

Veamos uno de los balances de Martín Barbero: “Habitamos una ciudad en la que la clave ya no es el encuentro sino el flujo de la información y la circulación vial. Hoy una ciudad bien ordenada es aquélla en la cual el automóvil pierda menos tiempo. Como el menor tiempo se pierde en línea recta, la línea recta exige acabar con los recodos y las curvas, con todo aquello que estaba hecho para que la gente se quedara, se encontrara, dialogara o incluso se pegara, discutiera, peleara. Vivimos en una ciudad "invisible" en el sentido más llano de la palabra y en sus sentidos más simbólicos. Cada vez más gente deja de vivir en la ciudad para vivir en un pequeño entorno y mirar la ciudad como algo ajeno, extraño. La vida va por un lado y el sentido por otro; a más información, menos sentido menos significado tienen para nosotros los acontecimientos como diría Baudrillard. Lógica perversa, según la cual estar enterados de todo equivale a no entender nada”.

De aquella ciudad de hace 50 años, ¡sólo quedamos unos pocos sobrevivientes! (Publicado en el semanario La provincia. Edición 227. Ocaña, 25 de mayo de 2011).

sábado, 21 de mayo de 2011

NUESTRA GENTE

GUIDO PÉREZ ARÉVALO: UNA VOCACIÓN Y UNA CONVICCIÓN

“El libro de Justiniano, tu abuelo, es el punto de partida para estudiar la provincia de Ocaña”, me decía Guido hace ya unos largos años  atrás. Yo conocí a los playeros cultos desde que tuve memoria histórica y allí tuvo cabida el abogado y escritor Guido Pérez cuando “Noticias Playeras”, no era simplemente un periódico  provincial, sino la expresión de una raza altiva.

El culpable de aquella publicación era, justamente, Guido Pérez Arévalo. Adelantó investigaciones sobre su solar nativo y publicó textos que hoy son de obligatoria consulta para quienes aspiren desentrañar la historia de La playa de Belén. Como buen conservador, fue parte del engranaje político de entonces, sin perder sus muy bien logrados conceptos historiográficos.

Hoy, es uno de los historiadores reconocidos en Norte de Santander y  me precio de su amistad sincera.


 
Nació en La Playa de Belén, Norte de Santander. Adelantó sus estudios de educación primaria en el seminario de los Padres Dominicos en Bogotá y los de bachillerato en el Gimnasio Académico de la misma ciudad. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Libre de Bogotá, donde le fue otorgado el título de abogado. Fijo su residencia en el municipio de Chinácota a partir de 1995.

Fue Director Regional del Icetex, Gerente de Ifinorte, Secretario de Agricultura y Secretario de Hacienda Departamental. En esta época fue encargado de la Gobernación del N. de S. en tres oportunidades. Posteriormente fue contratado como Consultor de Naciones Unidas, adscrito a la Aerocivil en la ciudad de Bogotá.

En la década de los años ochenta participó en la actividad política. Fue concejal de La Playa de Belén, Diputado a la Asamblea del Norte de Santander y Representante a la Cámara.

En 1990 se retiró de la actividad política y se dedicó a la cátedra universitaria. Fue Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Libre en Cúcuta y catedrático, durante varios años, de Régimen Político Departamental y Municipal. Ha sido catedrático y actualmente dirige la Extensión y CREAD de la Universidad Francisco de Paula Santander en Chinácota.

Tiene a su cargo las cátedras de Constitución Política y Curso Institucional. Es Miembro de Número de la Academia de Historia de Norte de Santander, Presidente del Centro de Historia de Chinácota y Miembro de la Sociedad Bolivariana, Capítulo de Cúcuta. El Presidente de la Academia de Historia de Ocaña, le informó en el año 2003 que había sido aceptado como Miembro Correspondiente.


 
Ha publicado cuatro interesantes libros: La Playa de Belén, Barriletes, un estudio sobre el Colegio San Luis Gonzaga, de Chinácota y Temas de Historia.; el primero es una monografía, el segundo una recopilación de artículos publicados en periódicos y revistas, el tercero la historia de este prestigioso plantel, y el cuarto, que vio la luz en 2009, una juiciosa recopilación documentaria sobre las poblaciones de la región de Ocaña, tomada del Archivo Eclesiástico de Santa Marta . Publica artículos, ocasionalmente, en el Diario "La Opinión" y en la Gaceta Histórica de la Academia de Historia del Norte de Santander.

Es el creador y director de www.chinacota.com/ y www.laplayadebelen.org, páginas web que le permiten mostrar al mundo la cultura del maravilloso entorno del Norte de Santander. Y es solidario, y es controversial, y es honesto cuando se trata de abordar las temáticas propias de su región.

Y se casó con Irma, para quien tengo mis más profundos afectos ocañeros!

ARTISTAS DE LA REGIÓN DE OCAÑA

ALBERTO RAMÍREZ QUINTERO

El 10 de julio de este año, mi viejo amigo “Beto” Ramírez, cumplirá 10 años de su trágica partida. Compositor e intérprete nacido en Ocaña el 18 de diciembre de 1945 y fallecido en la misma ciudad el 10 de julio de 2001, “Beto” fue, sin duda alguna, una de esas personalidades excepcionales que en la tierra de José Eusebio Caro se dan, pese a todo.


 
Una biografía sintética de Ramírez Quintero, sería esta:

Hijo de Tulio Ramírez Varón y Edilma Quintero de Ramírez. Hizo estudios en el Colegio Biffi de Barranquilla.

Su afición por la música data de la época juvenil cuando aprendió a tocar piano y acordeón bajo la influencia de su madre, amante de las bellas artes. Las composiciones de Ramírez Quintero se enmarcan en el folclor  intermedio andino y vallenato, muy típico del panorama artístico de la región de Ocaña en los últimos cincuenta años.

Participó Alberto Ramírez del Conjunto de Danzas Folclóricas “Tarigua”, que fundara en 1960 Alfonso Carrascal Claro. Alternó su actividad artística con el ejercicio  del comercio. Fue miembro de la Cámara de Comercio de Ocaña, de la Corporación de Jesús Cautivo, organizador y participante del Desfile de los genitores y suplente al Concejo Municipal de Ocaña.

Su entrañable y desinteresado amor por el terruño le valieron un destacado puesto en la dirigencia cívica local.

Obras musicales: Añorando a Ocaña (paseo), grabado por la Orquesta Unidad Latina; Ocañero vallenato (paseo), interpretado por el Trío Los Padrinos. Nostalgia (pasaje), Zamira (pasaje), El verano (joropo), La de ojos negros (bambuco), y otras.

Me unió con “Beto Ramírez” una antigua amistad que se remontaba a nuestras respectivas familias desde hace mucho tiempo atrás. El “ocañero vallenato”, como él mismo se denominaba, se crió en Barranquilla al lado de su tía Araminta Quintero de Montaño y por esos lares caribes se fue apegando a los acordes de una música distinta a la andina que con afecto cultivó su tierna madre, Edilma, una de las pocas pianistas de la Ocaña de los años 30 y 40, junto con Marielena Morales de Prince. Y se apegó, luego Alberto a los aires de la tierra vallenata hasta tal punto que se convirtió en uno de los pocos expertos en la materia, junto con Marinita Quintero y Alejandro Gutiérrez de Piñeres, la primera en Medellín y el segundo en Cali.

Asistía con religiosa devoción a los Festivales vallenatos, en Valledupar y se metió tanto en esos aires que los mismos compositores cesarenses le guardaron siempre un afecto especial.

Tuve la fortuna de interpretar con Beto Ramírez algunas melodías. Él al piano y yo con la guitarra que recién tocaba como uno de los primeros alumnos de la Escuela de Bellas Artes “Jorge Pacheco Quintero” que hoy, algún zafio, de esos malos hijos de Ocaña, despojó de su nombre fundacional.

“Beto” Ramírez cultivó la música con amor y dedicación. Tocaba el piano, componía y sufría la tragedia del artista que se mueve entre los amores frustrados y la realidad amarga de la soledad. Algunas de sus composiciones así lo reflejan, al igual que Alfonso Carrascal Claro, cuya brújula marcó muchos nortes pero siempre la barca fue al garete de los procelosos mares del sur.

Y, como en las tragedias clásicas, un día “Beto” Ramírez decidió abandonar los predios terrenales y partió hacia la eternidad por su propia voluntad, dejando huérfanos a los fervientes seguidores de la festividad de Jesús Cautivo, en el barrio de El Carretero, a los Nazarenos y a muchos ocañeros humildes que recibieron de su generosa mano alivio para sus necesidades. La muerte de Alberto Ramírez Quintero nos afectó a todos y dejó un vacío que hoy todavía nos conmueve y nos afecta.

Alberto Ramírez y su hermana Anita

 
Sean estas breves líneas, un homenaje a su memoria, a su delicada madre, doña Edilma Quintero de Ramírez, a sus hermanos, Eduardo, Hugo y Anita, y sus estimados hijos; a los amigos que siempre le recordarán cuando las notas alegres o nostálgicas de esos viejos vallenatos recorran la tierra andina del Hacaritama.

COMENTARIOS CRÍTICOS


ALGUNOS COMENTARIOS CRÍTICOS 
ACERCA DE LA LITERATURA EN LA REGIÓN DE OCAÑA

(Tomado de la obra Historia de la Literatura en la Región de Ocaña, Siglos XVIII a XXI. Luis Eduardo Páez García. Jaguar Group Producciones. Bogotá, 2011).

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE NUESTRA LITERATURA TRADICIONAL
1.- Excelente manejo del idioma.
2.- Formación humanística de los autores
3.- Erudición y, consecuencialmente, obra poligráfica
4.- Universalismo 

La formación en los colegios de Ocaña, especialmente el de José Eusebio Caro, bajo la orientación de los jesuitas, primero, y luego con una nómina de profesores y rectores de altísimas calidades intelectuales, así como en el Seminario dirigido por los Eudistas, produjo como resultado un alto índice de cuentistas, novelistas, poetas, ensayistas, cronistas e historiadores cuyas primeras producciones aparecieron en sueltos publicados en los centros educativos y en la prensa regional y nortesantandereana de las décadas de 1920 a 1950. 

La constante lectura y luego la formación universitaria de la mayoría de estos exponentes de las letras, permitió un excelente manejo idiomático y que abordaran con propiedad temas tan diversos como la administración pública, la crítica literaria y artística, a la par que escribían poemas, cuentos, novelas y estudios históricos. El conocimiento de los autores españoles, franceses e italianos, cuyas obras eran frecuentes en las bibliotecas privadas de Ocaña y la región, hizo posible que la literatura de comienzos del siglo XX tuviera características universales, más allá de los estrictamente provincial. El tratamiento estético dado a los temas locales, proyectó a estos escritores nacionalmente. Valga anotar, que el género de la crónica, cultivado con esmero por el presbítero Francisco C. Angarita, Carlos Ceballos Caballero, Emilio A. García Carvajalino, Ciro A. Osorio Quintero y Carmen Eliécer Quintero Torrado, no ha sido superado por las nuevas generaciones. Igualmente ha sucedido con la novela, el cuento y la poesía que siguen circunscritos a estructuras y lenguajes que bien pueden considerarse como deficientes, obviamente con excepciones que son fácilmente detectables después de una atenta lectura de las obras de nuestros contemporáneos.

LITERATURA ACTUAL

Como aconteció en todo el territorio colombiano, el decenio de 1960 marcó un rompimiento radical, desde el punto de vista económico, político y cultural, en la zona de Ocaña. La influencia del marxismo y de las corrientes literarias francesas se extendió desde los centros universitarios de Bogotá hacia la lejana provincia generando inquietudes y replanteamientos en el modo tradicional de concebir la escritura, revaluando los esquemas y temas propios de la poesía y la narrativa. La cuestión social comienza a convertirse en prioridad para los escritores locales así como su participación directa en los sucesos políticos de la época. Empiezan, entonces, a generarse procesos de revaluación sociocultural y estética en el seno de la intelectualidad local y el estudiantado de los colegios de José Eusebio Caro, La Presentación y normales para Señoritas y de Varones. 

Aparecen grupos juveniles de asistencia social que centran su actividad en las primeras barriadas surgidas con las invasiones a tierras urbanas, que se dieron a partir de 1963. Este cambio social e ideológico fue impulsado, especialmente, por estudiantes universitarios de aquella época, concentrados en el Círculo Universitario Ocañero, influenciados por la filosofía marxista, tan en boga en estos años. Con la creación de la Escuela de Bellas Artes, en 1967, el fenómeno se agudiza al llegar desde Bogotá los profesores de teatro, danza, pintura y música, con esquemas estéticos desconocidos totalmente por el medio provinciano que se había tornado cerrado y conservadurista a raíz de la paulatina desaparición de la generación anterior. Sin embargo, sólo hasta comienzos de la década del 70 puede observarse objetivamente el efecto artístico-literario de aquella ruptura. En 1972 se crea en Bogotá el Grupo Escénico de Ocaña que propicia, entre otros eventos, el primer recital de poesía contemporánea de la región y obras de teatro de alto contenido crítico. De esta época datan las incursiones literarias de Mario Javier Pacheco, Oswaldo Carvajalino, Elio Alberto Mendoza, Gabriel Ángel Páez, Rafael Portillo de la Rosa y Jorge Serna. En otros personajes el interés por las letras fue apenas coyuntural. Por primera vez, el público ocañero aprecia la dramaturgia y la poesía contestataria, generándose todo un movimiento cultural en contravía de la tradición conservadurista. Las primeras publicaciones de historia y poesía contemporáneas de Ocaña, datan de los años 70. El 16 de abril de 1986, el profesor Wilson Ramírez y un grupo de cultores fundan el hoy desaparecido Taller El Aleph. Fueron miembros de este grupo, los escritores: Sonia Picón, Fabio Alonso Torrado, Bexy Mendoza, Benjamín Casadiego y Alonso Montagut.

En 1988, aparece la revista Horizontes Culturales, publicada por un grupo de escritores ocañeros, en Bogotá, que reunió a escritores tales como Mario Javier Pacheco, Ciro A. Osorio Quintero (Barranquilla), Ciro A. Lobo Serna, Alfonso Lobo Amaya, Emmanuel Cañarete, Javier Sánchez Carrascal, Alfredo Barriga Ibáñez (Cúcuta), Fernando Iriarte, Gabriel Ángel Páez Téllez (Medellín), Gilberto Núñez Sarmiento (Bucaramanga), Alfredo García Amaya (Aguachica), Raúl Pacheco Ceballos, Euclides Jaime González, Saúl Calle Álvarez, Oswaldo Carvajalino Duque, entre otros. En 1989, sale a la luz pública el primer número del periódico Rizoma en el cual se promueve y difunde la cultura regional. Estos tres proyectos culturales, a los cuales se vincularon poetas, historiadores, cuentistas, ensayistas, pintores, actores y músicos, enmarcan la actividad artístico literaria que comenzaría a generarse en la década de los 90 y en la cual aún transcurre el quehacer intelectual de la región de Ocaña, ensombrecido en buena parte por la ola de violencia que sacude al país. 

La literatura actual de Ocaña y la Provincia, apenas comienza a consolidar equipos de trabajo creativo e investigativo que, básicamente, han centrado su atención en la poesía, el ensayo, el cuento y la historia. Las producciones literarias en géneros como el ensayo, la narrativa y la poesía han decrecido en calidad formal, sobresaliendo apenas un puñado de escritores que desde Ocaña, Cúcuta, Medellín y Bogotá tratan de mantener en alto la tradición culta de la ciudad y de la región. Así mismo, la investigación histórica muestra un retroceso frente a las producciones de generaciones anteriores, sin desconocer que en este campo también existen logros significativos. Este mismo fenómeno se observa en la literatura nortesantandereana, en general, que ha decaído ostensiblemente en los últimos decenios, con una que otra excepción. Entre los factores que consideramos negativos para la creación literaria y su debida divulgación regional, departamental y nacional, señalamos el desinterés de los mismos autores por hacer conocer sus obras y el descuido en la formación cultural universal agravado por la falta de la lectura habitual. En este aspecto hay que mencionar la poca o nula atención que las bibliotecas públicas prestan a los programas de lectura implementados desde el Ministerio de Cultura y la indiferencia de muchos docentes del área de español, literatura y ciencias sociales para enfatizar sobre estos temas vitales en el conocimiento del entorno geográfico, social y cultural de Colombia y de la región.

Las nuevas propuestas literarias y los nuevos estudios históricos están, apenas, en etapa de evaluación por parte de los entendidos y de la comunidad que, en últimas, es la que viene a determinar el valor de las obras escritas y su utilidad como herramienta del conocimiento. 

Bajo estos presupuestos, hemos insertado en este estudio la mayor cantidad de autores con obra publicada y unos pocos sin ella, pero que han escrito en revistas o periódicos de la región, siendo considerados por la comunidad, generalmente, como escritores. Como siempre suele suceder en estos casos, que involucran la mención de nombres y de obras, es posible que se nos hayan escapado algunos autores o le reseña de libros. Recurrimos a nuestros archivos privados y a los fondos bibliográficos de las bibliotecas públicas de Ocaña, así como a las oportunas informaciones de nuestros colegas en Cúcuta, quienes nos hicieron llegar libros y datos biográficos muy valiosos.
ERNESTO "TETO" OCAMPO



Este intérprete, compositor y arreglista de renombre internacional, es oriundo de Río de Oro (Cesar), a donde retorna de vez en cuando para recargar sus baterías espirituales y reencontrarse con las fuerzas telúricas que mantiene en el fondo de su alma.

Reproducimos una de las tántas semblanzas que circulan por la web, para que nuestros lectores aprecien la envergadura de este personaje del arte colombiano.

Teto Ocampo http://extroversia.universia.net.co/html/reportajes/nuevosMusicos/perfil_teto.htm


Para quienes no recuerdan a Teto Ocampo fue músico, arreglista y guitarrista de los discos de los Clásicos de la provincia y La tierra del olvido de Carlos Vives. Junto al samario se dio a conocer como uno de los mejores guitarristas del país.

Carlos Vives lo llamó porque no podía creer que a los 16 años ya había firmado contrato con un sello discográfico para empezar a construir su gran mundo musical y definitivamente no se equivocó, Teto después de estudiar guitarra clásica con los maestros Daniel Baquero, Chepe Beltrán y Ramiro Isaza, ya sonaba como una de las grandes promesas de la música nacional.



De los músicos que nombramos en este reportaje, se podría decir que Teto Ocampo es el que más ha trabajo en el género, se destacan su codirección de la agrupación El bloque, una de las bandas más relevantes en la historia de la música rock en Colombia y quienes firmaron contrato con el prestigioso sello Luaka Bop de David Byrne y que además fuera reseñada por medios como El New York Times como la mejor banda de rock del año 2000.

Este bogotano no se preocupa por la fama, es lo que menos le importa cuando de desarrollar su talento y originalidad se trata. Sin embargo, su trabajo y dominio de la riqueza musical colombiana son tan reconocidos en el gremio que no ha parado de tener ofertas de artistas nacionales e internacionales que lo quieren en sus filas.

“He sido músico invitado de Shakira, Oscar Acevedo, Tico y Toño Arnedo, además he trabajado en proyectos como Manguala, La Banda Dispersa de la Madre Selva, Riosón, entre otros y eso me llena de felicidad, porque si algo me ha faltado en la vida no ha sido la música”, explica Teto.

De sus mayores experiencias, recuerda su dedicación a la agrupación de jazz Nación Ceviche, y de su trabajo al lado de exponentes del género como Pacho Dávila. Obviamente sin olvidar su participación con la guitarra en el disco del alemán Misael Hornstein.

Aunque no solo la música mueve a Teto. El proyecto social que adelanta la Alcaldía de Bogotá, llamado ‘Tejedores de Sociedad’ ha sido una de la obras que más ha llenado a este músico nacional. Su granito de arena lo representó enseñando a jóvenes de escasos recursos a tocar su más preciado tesoro, la guitarra. Lo mismo que intenta hacer en su propia escuela de música ‘Era Sonera’.

Para el año 2005, Teto se aventuró a sacar al mercado su primer trabajo en solitario bajo el nombre de ‘Teto’, una producción totalmente acústica con influencia de ritmos colombianos. En ella el músico compuso 10 de los 11 temas que se incluyen y en los que suenan guitarras, tiples, y bandola llanera.

“Este disco está dentro de la tradición de los cantautores mas grandes, como Nick Drake, Van Morrison y Elvis Costello, es un álbum que marca el comienzo de una trayectoria larga, llena de grabaciones, conciertos y música poderosa”, enfatizó el artista.

NUEVAS FIGURAS DE LA MÚSICA REGIONAL

ANTHAR KHARANA



Siguiendo nuestro línea de divulgación de la cultura regional y sus valores humanos en las artes, las letras y la investigación, publicamos a continuación la semblanza del joven Anthar Kharana, hijo de nuestros apreciados amigos Carlos Navarro y Yamile Rojas.

Más información sobre este músico y compositor de origen ocañero puede obtenerse en los diferentes sitios web de Colombia y el exterior.

http://translate.google.com.co/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.lunasounds.com/anthar.html&ei=Sb7XTYiFAYG-0AHp6J38Aw&sa=X&oi=translate&ct=result&resnum=9&ved=0CFkQ7gEwCA&prev=/search%3Fq%3Danthar%2Bkharana%26hl%3Des%26rlz%3D1R2ADFA_esCO382%26prmd%3Divns


Anthar Kharana nació en un pequeño pueblo llamado Ocaña en el Norte de Colombia y creció en Bogotá antes de trasladarse al Reino Unido en 2003. Anthar es un sonido profesional de la Terapia de la Academia Británica de sonido Terapia en el sur de Inglaterra y también un compositor de música étnica. Creció en una familia musical y su primer vínculo con la música fue a la edad de nueve años. Ha estado involucrado en el campo de la curación desde el año 1995 el gasto pocas explorar diferentes áreas de la curación incluyendo hervology nativas y destilación, así como otros estudios orientales como el Shiatsu y Reiki (III). El uso de la música y el sonido como una forma de re-forma de emociones y de la materia, se convirtió en su ruta de acceso más importantes de la exploración, como parte de ese proceso, junto con su pasión por diferentes culturas antiguas, comenzó a indagar sobre el poder del sonido y cómo se genera cambios en muchas formas diferentes y niveles de conciencia. Después de años de práctica se desarrolló la compleja técnica de canto de garganta, incluyendo khoomii de Mongolia también conocido como polifónicos de voz (más de una voz al mismo tiempo) y otros estilos entonado incluiding armónicos occidental que hizo un paso importante, mientras que trabajar con sonido vibracional curativa .



Anthar también ha sido parte de muchos proyectos musicales y bandas, ofreciéndole una visión amplia sobre las diferentes formas de poner juntos los sonidos e intenciones, sentimientos y pensamientos. Su proyecto musical principal se llama Khantara, sino que también dirige dos bandas de música tradicional de Colombia, Colores de mi Tierra y Koguiwa.

Anthar es también un educador y ha estado de gira por el Reino Unido y Escocia facilitar tradicional colombiana y tambores tribales voz talleres en diferentes festivales, escuelas y clases particulares. Él enseña y comparte las raíces de las tradiciones colombianas y los ritmos de los indígenas que vivían (y todavía) en la Costa Caribe de Colombia y se mezclaron con los esclavos africanos traídos a la colonia española a finales del siglo 16.

jueves, 19 de mayo de 2011

EL CARMEN, NORTE DE SANTANDER

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE EL CARMEN

A la fecha, varios municipios de la región de Ocaña carecen de una monografía actualizada, basada en las fuentes primarias de la investigación. Comenzamos a divulgar estos documentos con el fin de que los historiadores nativos inicien el proceso debido y publiquen sus trabajos.

Calle de El Carmen. Acuarela de Eusebio Posada 1887
Museo Antón García de Bonilla, Ocaña.



Sin duda, ello redundará en beneficio de los niños y jóvenes que hoy no cuentan con textos adecuados para aprender la historia de sus municipios y afianzar con ello su identidad cultural.

Invitamos a nuestros colegas a ahondar en estos estudios históricos y hacemos un llamado a los alcaldes municipales y a la gobernación del Departamento, para que motive las publicaciones que tengan carácer pedagógico, como prioridad.



Datos históricos escritos por el Presbítero
Sebastián Álvarez Llaín en el periódico
"El Anunciador", Ocaña 25 de marzo de 1920

El historiador Jorge Meléndez Sánchez, hizo un significativo aporte a la historiografía regional, escudriñando documentos en el Archivo General de la Nación, que luego se revirtieron en varias obras suyas.

Los siguientes, son los datos relativos a El Carmen:





FUENTES: Hemeroteca de L. E. Páez G.
Meléndez Sánchez, Jorge. Ocaña colonial



lunes, 16 de mayo de 2011

TEMAS DE CULTURA REGIONAL

SECTOR CULTURAL MUNICIPIO DE OCAÑA

Por Luis Eduardo Páez García

LOS PROBLEMAS DEL SECTOR CULTURAL

Sobre este particular, la síntesis histórica es, la siguiente:

El 1 de agosto de 1999, en reunión realizada por un grupo amplio de cultores, en la Escuela de Bellas Artes, bajo la coordinación del señor Armando Jiménez y relatoría de Luis Eduardo Páez García, se detectaron las siguientes debilidades del sector;

• Falta de espacios físicos adecuados
• Desarticulación del manejo institucional de los espacios físicos

• Falta de intercambio entre los artistas locales y nacionales

• Falta de capacitación de los cultores

• Inexistencia de políticas y acción cultural en las instituciones educativas y culturales

• Inexistencia de almacenes especializados en insumos para la cultura

• Dispersión de los artistas que impide una acción grupal efectiva

Como Aspectos positivos, se detectaron:


• Buena capacidad productiva

• Tradición cultural amplia

• Existencia de instituciones educativas y culturales

• Existencia de una amplia gama de medios de comunicación

• Existencia de varios exponentes de las artes y las letras de proyección nacional
En el mismo año, el 15 de mayo, el representante del sector Literatura ante el Consejo de Cultura, Wilson Enrique Ramírez, en reunión realizada con 11 cultores, efectuó un análisis sobre el comportamiento del área, llegando a determinar que: “La literatura se encuentra en situación negativa”.

El 13 de diciembre de 1999, Luis Eduardo Páez García presentó en la Tertulia de los Viernes “Adolfo Milanés”, una ponencia titulada “Instituciones y grupos culturales de Ocaña”, cuyas conclusiones y recomendaciones fueron:

• En el municipio de Ocaña hay predominio de la música y la actividad literaria (poesía, narrativa, ensayo, historia), sobre otras áreas como las artes plásticas, la danza y el teatro.

• La calidad de la producción artístico literaria, con contadas excepciones, es deficiente debido, entre otros factores, a la precariedad de recursos con que cuentan los creadores, a la falta de capacitación y, muchas veces, a la irresponsabilidad de los gestores culturales.
• Existe una tendencia generalizada de privilegiar el concepto de cultura-espectáculo, sobre el concepto cultura-escuela, lo cual hace que los eventos que se presentan bajo el rótulo de “festivales” o “encuentros” no dejen enseñanza práctica en las comunidades.

• A nivel de los medios de comunicación (prensa escrita, radio y televisión), la cultura es tenida en un segundo o tercer lugar, entre otras cosas porque la mayoría de los cultores son críticos de la corrupción administrativa…el periodismo cultural es practicado mínimamente debido a la poca preparación intelectual de los periodistas, contadas excepciones.

• Desde el punto de vista económico, Ocaña no cuenta con una infraestructura básica para la comercialización de bienes e insumos culturales.

• En los sectores considerados como subnormales, las organizaciones comunales dan preferencia a los eventos deportivos que a los culturales.

• Según el estudio realizado por la firma Asesorías Municipales en 1994, la mayoría de los habitantes del municipio son niños y jóvenes, por ello debe implementarse un programa especial para ellos.

El PBOT (2002-2011), aprobado durante la administración de Francisco Antonio Coronel Julio, dentro de su política Urbana y Rural, estableció el Plan de Desarrollo Cultural, con los siguientes proyectos:
- Expresiones artísticas y culturales rurales

- Consejo Municipal de Cultura

- Apoyo a concursos de desarrollo cultural

- Apoyo al desarrollo y formación del municipio de Ocaña

- Estímulo a la educación formal y/o no formal cultural o artística del municipio de Ocaña

- Formación en gestión cultural en el municipio de Ocaña

- Apoyo a la gestión institucional sobre la cultura en el municipio de Ocaña

- Divulgación cultural en el municipio de Ocaña

- Corporación Banda Municipal de Ocaña

- Fortalecimiento de la Biblioteca Pública Municipal Luis Eduardo Páez Courvel de Ocaña

- Inventario y catalogación y sistematización cultural y organización de archivos

- Centros de desarrollo cultural rural

- Atención y mejoramiento de la infraestructura de instituciones culturales en el municipio de Ocaña.

En 2004, Luis Eduardo Páez García elaboró un PROYECTO DEL PLAN DE DESARROLLO CULTURAL DEL MUNICIPIO DE OCAÑA, el cual le fue entregado al alcalde Luis Alfonso Díaz y a la Secretaria de Cultura de Norte de Santander Olga Patricia Omaña. La Administración Municipal no realizó gestión para su complementación y posterior aprobación por parte del Concejo Municipal. El documento recoge los estudios que se han dado desde 1999, agregando como problema del sector la “Nula promoción del sector turístico local y regional”.

Entre el 1 y el 2 de marzo de 2004, la Gobernación de Norte de Santander llevó a cabo el Encuentro de Desarrollo Territorial, con los municipios de: Ocaña, Hacarí, Teorama, Abrego, El Carmen, La Esperanza, La Playa, Convención, El Tarra y Cáchira. El documento final de este encuentro, fue expuesto en el templo de San Francisco, y señala:

“SITUACIÓN ACTUAL: carencia de planeación y administración del sector cultural.

Descriptores: No existe un ente coordinador cultural: Dos colegios promueven la formación artística y cultural en la región; Casas de cultura sin proyección; 1.200 niños demandan programas de de formación artística en la región.

Causas: Desconocimiento de políticas culturales nacionales; Falta de apoyo institucional del nivel departamental y municipal; Falta de gestión para consecución de recursos; uso inadecuado de los recursos existentes. INFRAESTRUCTURA INADECUADA Y FALTA DE EQUIPAMIENTO.

Causas: Indiferencia administrativa por parte del sector cultural; desviación del destino de la infraestructura del sector cultural; Falta de gestión; Poca asignación de recursos para mejoramiento, mantenimiento de equipos, instrumentos e infraestructura.

En el mes de septiembre de 2005, Martha Pacheco de Páez y Luis Eduardo Páez García, elaboraron un documento titulado “Documento base para la proyección del componente cultural de un programa de gobierno para el municipio de Ocaña”. La síntesis de problemas señalados en este documento, es como sigue:
• Falta de estímulos para la creación artística y literaria (esto se refleja en la dificultad para publicar obras del talento humano y la inexistencia de programas culturales serios en la radio y la televisión).

• Falta de apoyo a las instituciones culturales no oficiales (como la Academia de Historia de Ocaña, Corporación Cultural Desfile de los Genitores, Fundación Don Bosco, Banda Municipal, etc.)

• Des institucionalización de las entidades culturales adscritas al municipio (como la Biblioteca Páez Courvel y el Consejo de Cultura)

• Nula inversión para cultura en el sector rural

• Dispersión de los recursos que llegan a la cultura por concepto de transferencias nacionales

• Falta de políticas claras en cuanto a la educación artística formal e informal, e inexistencia, incluso, de estas.

• Falta de políticas de defensa y preservación del patrimonio cultural mueble inmueble, tangible e intangible.

• Falta de organización de los archivos histórico y general del municipio

• Escasa formación intelectual y administrativa de las personas que manejan las entidades culturales del municipio.

En noviembre de 2007, Radio Ciudadana (Javier Bayona León), Academia de Historia (Luis Eduardo Páez García), Vigías del Patrimonio (Martha Pacheco de Páez) y Consejo de Juventudes, efectuaron un foro sobre cultura en el auditorio del SENA, que contó con amplia participación del sector cultural. Se hizo énfasis, por parte de la mayoría de los ponentes, en la necesidad de defender el patrimonio cultural, en especial el arquitectónico del municipio.

El resumen del Foro, señala los siguientes problemas del sector cultural:
• Actitudes anti ciudadanas

• Debilidad en los procesos administrativos

• Ferias y Fiestas sin fundamento y esencia

• Desconocimiento de ritmos y composiciones musicales ocañeras

• Desaparición de los árboles de cocota

• Falta de registro de recetas gastronómicas

• Cambios en el léxico

• Escasa promoción de eventos especiales

• Escaso material museológico y fílmico

• Escaso apoyo a eventos culturales barriales

• Pérdida del patrimonio arquitectónico

• Escasa formación artística a niños y jóvenes

• Escasa promoción de la cultura de la convivencia

• Descuido de escenarios religiosos de valor turístico

• Debilitamiento de los procesos interinstitucionales

• Errónea intervención en construcciones antiguas

• Desconocimiento del valor histórico de algunos escenarios

• Sostenibilidad del Desfile de los genitores

• Sostenibilidad del festival del Bambuco Ocañerita y otros

• Escaso manejo del componente cultural en el plan de Desarrollo Municipal

Este documento, así como el elaborado por Páez-Pacheco, fue entregado al Alcalde Municipal.

Otros problemas que aquejan al sector, y que no aparecen en los estudios antes mencionados, son:

DESCONOCIMIENTO DE LAS RAICES HISTÒRICAS, ECONÓMICAS Y SOCIALES

BAJO SENTIDO DE PERTENENCIA

DEBILIDAD E INESTABILIDAD INSTITUCIONAL

ESCASA CONTINUIDAD DE PROGRAMAS

DESPLAZAMIENTO DE LA CULTURA REGIONAL POR LA INFLUENCIA FORÁNEA

PROGRESIVA PÉRDIDA DE LA IDENTIDAD CULTURAL Y DEFICIENTES POLÍTICAS PARA SU RESCATE

DIAGNÓSTICO DE LA CULTURA MUNICIPAL

A Es preciso garantizar que todos y cada uno de los habitantes de los sectores urbanos y rurales del municipio, puedan acceder a los bienes y servicios de la cultura.

B La falta de espacios adecuados para garantizar, tanto la práctica de las artes y las letras como para que los ciudadanos accedan a las obras del ingenio humano, impiden el libre disfrute de la cultura en todas sus manifestaciones.

C La no existencia de una debida articulación entre la educación y la cultura, obstaculiza la reproducción en el aula escolar o universitaria de los productos culturales.

D Es necesario redefinir el papel que juegan actualmente las instituciones culturales de carácter municipal, así como las estructuras operativas de las instituciones culturales de carácter privado. Incluimos aquí la necesidad de establecer la Casa de la Cultura del municipio que sólo tiene existencia en el Acuerdo del Concejo Municipal que a creó.

E Debe generarse una articulación más sólida entre la Universidad Francisco de Paula Santander y los sectores culturales del municipio de Ocaña.

F Es urgente la formación académica de los docentes que tienen a su cargo la formación artística en los centros educativos del municipio.

G El grave deterioro que ha sufrido el patrimonio cultural municipal y la misma identidad de la comarca, hacen indispensable la colaboración interinstitucional con la Administración municipal y los medios de comunicación, para iniciar campañas agresivas en beneficio de los valores culturales autóctonos.

H La inversión en las manifestaciones de la cultura popular tradicional y contemporánea debe replantearse desde una óptica que contribuya a formar mejores ciudadanos, desechando aquellos componentes negativos que se han venido incrustando en el comportamiento general de la sociedad.

I La gestión cultural debe ser una de las metas a seguir en materia de programas y proyectos culturales, articulando los esfuerzos individuales con los del Ministerio de Cultura y la Secretaría de Cultura de Norte de Santander.

J Deben privilegiarse aquellos procesos culturales cuyos destinatarios sean los niños, los jóvenes y la mujer del municipio.

K la actividad cultural debe considerarse desde un ángulo participativo e incluyente, que vaya más allá del simple espectáculo de masas.

L Es necesario buscar la participación amplia y permanente de los medios de comunicación, en los procesos culturales del municipio, así como la divulgación oportuna y analítica de la actividad artística y literaria.

M Es imperativo crear un Sistema Municipal de Cultura actualizado y accesible, que permita llenar los vacíos e las incoherencias existentes en la cultura municipal.

N Debe superarse la atomización del sector cultural y propiciar nuevas dinámicas que permitan unir todos los sectores de las artes y las letras, así como las instituciones públicas y privadas que trabajan culturalmente.

ESTRATEGIAS

Para adelantar lo relativo al presente Plan de Desarrollo Cultural del Municipio de Ocaña, se proponen las siguientes líneas estratégicas y sus respectivos programas y proyectos:

1 CULTURA Y EDUCACIÓN

Programa: Formación Artística para todos

Proyecto: Formación literaria para todos

Proyecto: Estudiantes al barrio

2 INVESTIGACIÓN CULTURAL Y CIENTÍFICA

Programa: ¿Quienes son los cultores del municipio?

Proyecto: Fomentando la ciencia para todos

Proyecto: Historia de la cultura municipal

Proyecto: Banco de datos de los cultores ocañeros

Proyecto: Inventario de flora y fauna municipales

Proyecto: Talleres anuales sobre ciencia y tecnología

3 PATRIMONIO CULTURAL

Programa: Conozcamos nuestro patrimonio cultural

Proyecto: Patrimonio y comunidad

Proyectos: Inventario de los BICs nacionales, departamentales y municipales

4 ARTE Y LITERATURA

Programa: Artistas y escritores con el pueblo

Proyecto: Arte al barrio

Proyectos: Banco de datos de instituciones, artistas, escritores y gestores culturales del municipio

Proyecto: Premios Municipales Anuales de Cultura

Proyecto: Exposiciones

Proyecto; Feria del Libro en Ocaña

Proyecto: Talleres de artes

Proyecto: Talleres de Literatura

5 CULTURA CIUDADANA

Programa: Ocaña culta y limpia

Proyectos: Embelleciendo la ciudad

6 INFRAESTRUCTURA CULTURAL

Programas: Espacios culturales para todos

Proyecto: Casa de la Cultura “Marco A. Carvajalino”

Proyecto: Fortalecimiento de los Museos

Proyecto: Fortalecimiento de las Bibliotecas públicas

7 PROMOCIÓN Y DIVULGACION CULTURAL

Programa: Leyendo nuestra historia

Proyecto: Cátedra Ocaña para todos

Proyecto: Biblioteca de Autores Ocañeros 2ª. Etapa

Proyecto: Libros al parque

Proyecto: Encuentro de Escritores

Proyecto: Encuentro de Artistas Plásticos

Proyecto: Encuentro y Festival de Danzas

Proyecto: Encuentro y Festival de Música folclórica Andina Regional

Proyecto: Encuentro y Festival de Teatro Regional

8 URBANISMO Y ORNATO

Programa: Monumentos para todos

Proyecto: Mirador de la Santa Cruz

Proyecto: Mirador de Cristo Rey

9 TURISMO CULTURAL Y ECOTURISMO

Programas: Descubriendo la ciudad

Proyecto: Inventario y evaluación del sector turístico municipal

Proyectos: Ruta turística San Francisco-San Agustín

Programa: Descubriendo la región

Proyecto: Ruta turística Ocaña-Pueblo Nuevo

Proyecto: Ruta turística Ocaña-Buenavista

Proyecto: Ruta turística Ocaña-Otaré

Proyecto: Ruta turística Ocaña-La Ermita

Proyecto: Ruta turística Ocaña-Aguas Claras

Proyecto: Ruta Turística de la Gran Convención (Ocaña-Guamalito)

Programa: Divulgando nuestro patrimonio

Proyecto: Guía Turística de Ocaña

Nuestra intención, al darle publicidad a este documento, es la de despertar eñ interés de la comunidad y de la dirigencia política en materia tan sensible como la cultura. No hemos tenido que "actualizar" la información aquí recopilada desde 2007, porque la situación sigue siendo la misma, incluso, agravada por la nula participación de la Secretaría de Educación Cultura y Turismo del Municipio en la solución de problemas que ya se han vuelto endémicos.

sábado, 14 de mayo de 2011

UN DESCENDIENTE DE OCAÑEROS EN EL VATICANO: MOSEÑOR OCTAVIO RUIZ ARENAS

GENEALOGÍA DE MONSEÑOR OCTAVIO RUIZ ARENAS

PEDRO COURVEL

Fue hijo del cónsul de este país en Cúcuta. Casó con Dolores del Real. Padre de GABINO COURVEL quien casó con doña Luisa Serrano Barbosa, hija de Santiago Serrano y María del Carmen Barbosa, a su vez, padres también de: Dominga, Escolástica, Belisario, Erasmo y Dolores, ésta última, abuela de la inolvidable profesora Elisa Barrera Rincón, quien casara con don Jesús Navarro, padres de Jesús Navarro Barrera.

Gabino falleció en Ocaña el 10 de mayo de 1886. De esa unión, nacieron: ANA DOLORES COURVEL SERRANO, quien casó con el historiador Justiniano J. Páez, cuyos hijos fueron: a) LUÍS EDUARDO PÁEZ COURVEL, casado con Margarita García Páez, padres de Luís Augusto, casado con Martha Castillo; Álvaro, casado con Martha Cañas, y Luís Eduardo Páez García, casado con Martha Pacheco García, padres de: Luis Eduardo, abogado de la Universidad Externado de Colombia; Miguel Mario, publicista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y Diana María Páez Pacheco, quien cursa actualmente estudios de Derecho en Bogotá. b) ELVIRA PÁEZ COURVEL, casada con Antonio L. García, padres de Margarita y Mercedes García Páez. Antonio García Morales, padre de Margarita, era hijo de Martín García y Diega Morales que también tuvieron a Virginia, Eudocia y Manuel. De un primer matrimonio de Diega Morales, nació Mariana Morales. c) TOMÁS ANTONIO PÁEZ COURVEL, casado con Ana Navarro. El historiador JUSTINIANO J. PÁEZ, fue hijo de Manuel Silvestre Jácome y Bartola Páez CLEMENTINA COURVEL SERRANO, casó en primeras nupcias con el general Carlos Ospina, padres de:

ANGELA COURVEL SERRANO, casada con Eliécer Ruiz, en la población de Buenavista el 17 de julio de 1878, padres de:

a) ÁNGEL MARÍA RUIZ COURVEL, casado con Guillermina Machuca. Padres de Enrique, casado con Ana Osorio; Ignacio, Clara, Hernando y Carmen Ruiz. Ésta última, casada con Jorge Moncada, padres de Jorge, Enrique, Rosita y Jairo (q.e.p.d). Rosita Moncada Ruiz casó con el doctor Horacio Serpa Uribe, prestigioso abogado y dirigente político de Santander, ex candidato a la Presidencia, Constituyente de 1991 y actual Gobernador de Santander.

b) OCTAVIO RUIZ COURVEL, casado en primeras nupcias con Mercedes Arenas, padres de Octavio y Alfredo Ruiz Arenas. Monseñor Octavio Ruiz Arenas se ha destacado en la carrera eclesiástica y ha sido Arzobispo de Villavicencio. Fue Vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina antes de acceder al cargo que le fue otorgado recientemente por el Papa Benedicto XVI.

c) ELIÉCER RUIZ COURVEL. Soltero

d) ANA ELVIA RUIZ COURVEL e) JULIO RUIZ COURVEL PEDRO LESMES COURVEL SERRANO, casado con Mercedes Núñez, padres del Presbítero Gabino Antonio Courvel Núñez, quien nació en Convención y se destacó como orador sagrado, historiador e impulsor de obras en beneficio de sus feligreses.


MONSEÑOR OCTAVIO RUIZ ARENAS NOMBRADO SECRETARIO DEL CONSEJO PONTIFICIO PARA LA PROMOCIÓN DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Publicado el 13 mayo, 2011 por Teólogo
El Papa Benedicto XVI nombró al Arzobispo colombiano José Octavio Ruiz Arenas, de 66 años, secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, informó el Vaticano este 13 de mayo. Monseñor Ruiz Arenas, Arzobispo Emérito de Villavicencio (Colombia), era actualmente Vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina.

El Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización fue creado por Benedicto XVI el 29 de junio de 2010. Su Presidente es el Arzobispo Rino Fisichella. Ruiz Arenas nació en la ciudad de Bogotá (Colombia) el 21 de diciembre de 1944. Realizó estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de San José, de Bogotá. Fue ordenado sacerdote el 29 de noviembre de 1969.
Está licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y es doctor en Teología por esa misma Universidad. Trabajó en la Santa Sede como Oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe entre los años 1985-1996.

Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Troina y Auxiliar de Bogotá el 8 de marzo de 1996 y el 16 de julio de 2002 Obispo de Villavicencio.

El 3 de julio de 2004, al ser elevada la Diócesis a Sede Metropolitana, fue nombrado primer Arzobispo de Villavicencio. El 31 de mayo de 2005 fue nombrado Vicepresidente de la Comisión Pontificia para América Latina.