lunes, 13 de diciembre de 2010

COLEGIO NACIONAL DE JOSÉ EUSEBIO CARO

Escudo del Colegio

Con motivo de la efeméride centenaria que se cumplirá en 2011, nuestro máximo Colegio de José Eusebio Caro se apresta a celebrar el suceso con bombos y platillos, como debe ser, toda vez que de sus austeras aulas han salido los más distinguidos exponentes de nuestras letras y de la vida pública comarcana.

Colcaro. Costado occidental, sobre la calle 10, antes de la
construcción actual. Década de 1920


Trataremos,  de recopilar la extensa y significativa historia de este Colegio, con el fin de motivar a sus directivos, docentes, estudiantes, ex alumnos y ciudadanía en general, para que se preparen convenientemente y la fecha centenaria no sea simplemente motivo de jolgorio y de banales actos, sino época de exaltaciones a la cultura y a la educación ocañera, cuyas raíces se hunden en la época colonial.



Existen varias “historias” del Colegio Caro y varias interpretaciones de su transcurrir histórico. Todas ellas han sido publicadas en revistas y periódicos locales y departamentales, es decir, no puede aducirse que falta material historiográfico para elaborar una muy buena y completa historia de este centro que, hasta la fecha, sigue siendo el Alma mater de Ocaña. Nos remitimos, primero, a la década de 1940, cuando Luis Eduardo Páez Courvel comenzó a allegar datos sobre el claustro, basando sus notas en investigaciones históricas precedentes que luego le servirían para dar una de sus muchas conferencias, en 1942, que llamó “El Colegio Nacional de José Eusebio Caro en 1942”, y que junto con otras conferencias de destacados intelectuales, fue publicada en la Tipografía Alpha de esta ciudad. Más tarde, en 1952, el “Anuario del Colegio de José Eusebio Caro” nos trae otra reseña histórica escrita por el profesor Luis F. Anaya, y en 1956, don Luis Sánchez Rizo, publica su “Esbozo del Colegio de José Eusebio Caro y de sus antecedentes”, en la edición 207 de la Revista Hacaritama, de la Academia de Historia de Ocaña. En nuestra época de estudiantes del Caro, conocimos otra versión escrita por Arturo Vieira Moreno que lamentablemente no pudimos encontrar en el archivo particular. En 1986, el profesor Wilson Ramírez, en la revista Colcaro, publica su propia versión histórica, con base en algunas de las versiones anteriores y, hasta allí concluyen, de acuerdo al material documental, los intentos por historiar al Colegio Caro.

Vista del Colegio Caro desde la carrera 9ª.
Década de 1920


Existen vacíos históricos e interpretaciones acomodaticias relativas a la historia carista. Es más, una época crucial, como la década de 1960, está todavía por escribirse, pese a que durante ella se produjeron procesos sociales, políticos y culturales de la más profunda significación para la historia de Ocaña, nacidos en las entrañas del Colegio Nacional de José Eusebio Caro. Nada se ha dicho sobre los eximios ex caristas formados por la Compañía de Jesús; nada se ha dicho sobre la época de la dictadura de Rojas Pinilla y la penetración de la inteligencia policial en el Colegio; nada se ha dicho sobre la influencia de los padres Camilo Torres y René García en las juventudes caristas de la década de 1960 y 1970; nada se ha dicho del papel protagónico, en la formación de juventudes, de los profesores Amaya, López, Polo, Cianci, Lobo Serna, Parra y Trillos; nada se ha dicho de las huelgas, del centro Científico “Albert Einstein”; nada del aporte intelectual de los estudiantes ni del nacimiento de una elite cultural cuyos efluvios aún tocan el alma de la región ocañera.

Vista actual del Colegio, costado oriental
sobre la calle Real


Por ello, aspiramos que con motivo del Centenario, se escriba la verdadera historia del Colegio, para que quede como un legado a las actuales y futuras generaciones de caristas y para que el pueblo ocañero sepa, ame y defienda esta valioso patrimonio cultural que llevamos en la sangre quienes amamos a Ocaña y nos duele su presente caótico.

Desde estas páginas, convocamos a todos los ex alumnos del Caro para que nos reunamos todos los viernes en el Museo Antón García de Bonilla y comencemos a programar nuestra directa participación en los certámenes que tendrán lugar en 2011.