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miércoles, 28 de septiembre de 2011

MITO Y PETRÓLEO: ENTENDIENDO LA HISTORIA DE UN CONFLICTO

HISTORIA REGIONAL


Por Miguel Ángel Santiago Reyes

Correspondiente de las Academias de Historia de Norte de
Santander, Santander y Ocaña




1. Introducción

El propósito de esta ponencia es despertar el interés a la AHO por un tema que ha estado alejado de sus discusiones, es motivar a nuestra sociedad provincial y específicamente a los nortesantandereanos por el conocimiento y el estudio de la cultura y las tradiciones de dos pueblos en donde tenemos raíces ancestrales como son los motilón – Barí en el norte del departamento y los U’wa en el sur..

Estoy plenamente convencido por esta experiencia vivida que los pueblos indígenas atesoran grandes conocimientos. Su saber proviene de una profunda inteligencia y exquisita sensibilidad como nos lo decía el profesor Fernando Urbina (2003), en la Universidad Nacional, pues sus cualidades aquilatadas emanan de su contacto permanente con la naturaleza, la selva, los bosques, los ríos y los seres vivientes que allí habitan.

Los descendientes de la historia amerindia, de esa historia que todos aprendimos en nuestra educación primaria, es decir, aquellos indígenas de ayer y de hoy, han sabido elaborar, conservar y transmitir actitudes y conocimientos de diversas formas desde la tradición oral hasta la escritura (en algunos casos), pero también mediante modificaciones que introdujeron en el paisaje, en sus tecnologías, en su medicina, en sus rituales y diversas formas de vida. Muchas culturas indígenas han desaparecido o se han transformado. El cuidadoso estudio de sus antecedentes permite asomarnos a sus cosmovisiones y aprovechar sus valiosas experiencias. No nos imaginamos cuánto se logra cuando se estudian aquellas culturas que han sobrevivido guardando tantos saberes milenarios. Un sabedor indígena vivo (un abuelo), nos repetía el profesor Urbina, vale más que todos los restos arqueológicos de su cultura.

Localización geográfica de los
motilones en  Norte de Santander

El programa Energía, Ambiente y Población, un proyecto del Banco Mundial en el que trabajé por espacio de cinco años, me permitió conocer a fondo la problemática ocasionada cuando la industria extractiva, llámese petróleo y gas, minería o energía, llega con sus proyectos de desarrollo a territorio de pueblos indígenas. Ese conocimiento me llevó a entender un poco de sus culturas, a comprender la forma como resuelven sus conflictos y a saber que sí es posible llegar a acuerdos con estos pueblos siempre y cuando se respeten su cultura y tradición, sus costumbres y cosmovisión. Los proyectos petroleros de Camisea en Perú y de Maxus (hoy Repsol YPF) en Ecuador con el pueblo Huaorani, demuestran que se puede llegar a entendimientos y a establecer una relación de largo plazo que satisfaga los intereses de los pueblos indígenas y los proyectos de desarrollo.

Dividiré, entonces, mi ponencia en cuatro aspectos fundamentales

1. Breve historia del petróleo en el departamento

2. Los pueblos indígenas

3. El conflicto en la relación industria extractiva y proyectos de desarrollo

4. Conclusiones


1. Historia del petróleo en nuestro departamento

Al hablar de los orígenes de la historia del petróleo en nuestro departamento tenemos que remontarnos a las concesiones otorgadas, mediante contrato, a comienzos del siglo anterior, en noviembre de 1905, por el General Rafael Reyes a dos de sus mejores amigos: el General Virgilio Barco y don Roberto De Mares.

Motilones con un explorador blanco

Me refiero, entonces, a las Concesiones Barco y De Mares. La primera otorgada por un período de 50 años y la otra por treinta (30). La Concesión De Mares desarrolló toda el área petrolera de lo que es hoy la región del Magdalena Medio y la Barco, la zona del Catatumbo. En ambas concesiones se fijó un canon de regalías del 15%.

Tras diversos escarceos la Concesión Barco, mediante el Contrato Chaux Folson inició actividades operativas en un área de 400.000 hectáreas. La Colpet sería la Compañía operadora con actividades de exploración, perforación y explotación y la SAGOC la transportadora y propietaria del Oleoducto. Este se construyó entre 1938 y 1939, uniendo a Tibú con Coveñas y el 13 de septiembre de 1939 Transportó los primeros barriles de Petróleo con destino a los mercados mundiales.

Por el interés en la región refirámonos un poco a la Concesión Barco, basados en unas diapositivas con las cuales podremos conocer algunos de los más importantes hitos en la historia de la Concesión.

2. Los Pueblos Indígenas

En Colombia, como se muestra en la gráfica, la población indígena alcanza, según datos oficiales, un número de 750.000 indígenas, agrupados en 84 pueblos o nacionalidades.

2.1 Los Mitos

El estudio de los mitos en los pueblos indígenas es clave para entender los sucesos históricos, las representaciones simbólicas de la vida espiritual y la interpretación de la organización socio-política y economía de estos pueblos.

La historia indígena está íntimamente inscrita en todos los fenómenos de la naturaleza, los cuales se codifican en su mitología, en su pensamiento y es interpretada por el chamán. Los símbolos de cada pueblo son expresiones de su mundo espiritual y religioso y el medio de comunicación entre ellos mismos y con sus comunidades.

Motilones


Los animales, especialmente las aves, las serpientes, los batracios y los felinos, el agua, las lagunas, están relacionados en los mitos y leyendas de nuestros pueblos indígenas. El origen de la humanidad a través de la anaconda ancestral o boa, es propio de la mitología y rituales de los pueblos amazónicos, así como fundamental es el águila, el uso del yagé, la coca y el tabaco para pueblos como los huitoto, muinane y kofanes en el sur del país. El chamán y los sabedores, juegan un papel primordial en las ceremonias mágicas, en los bailes o rituales y en sus relaciones míticas.

Los mitos los podemos analizar de distintas maneras: desde la lingüística, la literatura, la historia, las ciencias naturales o desde la lógica. Su análisis forma hoy parte importante de una nueva e interesante rama de la ciencia: la filosofía intercultural.

2.2 El Pueblo Motilón Barí

Son una etnia milenaria pobladora de la gran cuenca del Río Catatumbo. Para recomponer su historia los cronistas han establecido diversos períodos desde los contactos entre españoles con comunidades motilonas entre 1530 y 1662, caracterizada por incursiones de expedicionarios y la fundación de los primeros poblados; la lucha entre españoles e indígenas entre 1662 y 1772 que llevó a la destrucción del poblado de San Faustino de los Ríos y el tercer período, entre 1772 y 1818, cuando las comunidades religiosas, los capuchinos, logran establecer contacto pacífico con ellos. Los estudios históricos coinciden en reconocer a este pueblo indígena de ascendencia muisca, como uno de los más aguerridos en América en la defensa de su independencia y sentido de identidad.

La llegada del petróleo a sus territorios, con la Concesión Barco, muestra la aguerrida defensa que los motilones hicieron de su territorio. En la cláusula XIX del contrato Chaux-Folson aprobado mediante la ley 80 de 1931 se señalaba que el gobierno prestaría a las compañías la protección debida para prevenir o repeler la hostilidad o los ataques de las tribus motilonas que hacían parte de las tierras materia de dicho contrato, lo que se haría por medio de cuerpos de policía armada o de fuerza pública en cuanto fuere necesario. Se reporta, por ejemplo, en la construcción del Oleoducto Tibú – Coveñas de la Sagoc, la muerte de trabajadores, colonos e indígenas en medio de las innumerables refriegas que se dieron en el transcurso de esta lucha por el territorio.

Tenemos en esta noche a nuestro amigo Martín Alfonso Seay, hijo de Martín Seay, indígena motilón barí que en medio de una de tales refriegas y siendo niño aún perdió a su familia y quedó en manos de uno de los técnicos americanos que lo acogió, le brindó educación técnica en los EEUU y le facilitó trabajar en las operaciones de las empresas Colpet y Sagoc. Martín se pensionó con Ecopetrol y murió hace algunos años en Tibú.

El pueblo Motilón Barí, según su plan de vida que marca un derrotero para las futuras generaciones, está conformado por 23 comunidades localizadas en jurisdicción de los municipios de El Carmen, Convención, Teorama, Tibú y El Tarra con una población aproximada de 3.200 personas.

Sus mitos se reflejan en este pensamiento:

“Nosotros, los Barí, somos una fuerza que emana de la selva en los ríos, en la multitud de aves con plumajes coloridos y en el contacto con los seres del más allá de nuestras vidas quienes nos dan la vitalidad y las grandes enseñanzas a través de los tradicionales SADDOU – Ancianos y Sabios, que aportan todo su conocimiento para que los BARI no caigamos en la oscuridad, como ha sucedido con otros pueblos y hermanos de sangre que al dividirse han perdido su cultura, tradición y lengua”

En su territorio se lleva a cabo hoy un proyecto exploratorio, Alamos, a cargo de Ecopetrol S.A.. De conformidad con la normatividad actual se han desarrollado contactos a través de reuniones y talleres donde han participado los representantes indígenas para llevar a cabo el proceso de consulta que establecen las normas internacionales y colombianas como el convenio 169 de la OIT, la ley 21 de 1991 y el Decreto 1320 de 1998. Se espera que en un plazo no mayor de un mes se pueda protocolizar el proceso de consulta previa con la presencia de los Ministerios del Medio Ambiente y del Interior, así como de la empresa estatal para definir las condiciones en que se llevará a cabo la etapa exploratoria sin desmedro de la identidad cultural y los intereses de la población motilón Barí.

2.3 El Pueblo U’wa


El pueblo U’WA pertenece a la macrofamilia Chibcha. U’WA significa “gente inteligente que sí sabe hablar”. Los indígenas U’WA están ubicados en la región del Sarare al nororiente de Colombia, dispersos entre los departamentos de Santander Municipios de Cerrito y Concepción, Boyacá (Municipios de Cubará y Guicán), Casanare (Hato Corozal), Arauca (Saravena, Fortul y Tame), y Norte de Santander (Toledo y Chitagá). Su área territorial se extiende desde la Sierra Nevada del Cocuy (centro mítico de los Cobaría) hasta los límites con la República de Venezuela.

La zona donde habitan se caracteriza por ser montañosa e inestable, con diversidad de climas, en donde hay continuos deslizamientos de tierra en época de invierno, siendo poco apta para la agricultura tanto por la calidad del suelo como por el clima allí existentes.

Los U’WA están formados por grupos y subgrupos. Los Cobaría, Tegría, Bócota y Aguablanca son los grupos tradicionales, que practican todos los ritos, cantos, bailes y mitos propios de su cultura y tienen como rol fundamental mantener su identidad étnica.

Según datos censales efectuados entre octubre del 95 y marzo del 96 existe un total de 3.582 habitantes (707 familias), los cuales ocupan 107.093 hectáreas. El 70% se localiza en el Departamento de Boyacá.

Características

Los U’WA tradicionalmente viven en bohíos o caneyes (viviendas construidas con madera y hojas de diversas plantas existentes en la región) distantes unos de otros. Por lo general poseen dos casas localizadas en diferentes áreas climáticas y sus formas productivas y sociales dependen del calendario astronómico.

La propiedad es comunal y el usufructo de la tierra puede ser familiar. Cada terreno familiar varía entre 1 y 3 hectáreas, dependiendo del número de personas que trabajan en la familia. No tienen conciencia del ahorro, solo viven del hoy, mantienen una marcada dependencia de los bienes y servicios que les ofrecen los colonos y las instituciones. Viven en las partes bajas de las montañas y relativamente cercanos a los centros urbanos o a la carretera.

Se dedican a la agricultura, la ganadería y los productos que les da el bosque. Poseen un sistema de economía de consumo, mas no de producción para comercializar. Tienen una noción del trabajo colectivo entre familiares, parientes y amigos, trabajo de "mano
devuelta - IBA", convocado para la roza, desyerbe y siembra. Es una actividad espontánea que se realiza por invitación o necesidad de una familia o grupo de familias.

La base de la organización social es la familia. La autoridad es ejercida por el padre y en un grupo de familias, los ancianos (Uejenás). La autoridad tradicional está regida por los ancianos (Uejená o Werjayas), quienes desempeñan las funciones rituales, religiosas y de toma de decisiones importantes para el grupo y los Karekas o médicos tradicionales. La mayoría de los integrantes de la comunidad identifican al cabildo como el ente que toma las decisiones, ejerce autoridad y liderazgo, y representa a la comunidad.

En general las comunidades U´WA han sido afectadas por el contacto con los blancos, principalmente en sus relaciones de parentesco y de propiedad de la tierra.

El sistema tradicional de parentesco establecía que las alianzas matrimoniales se hacían por fuera de la comunidad (exogamia), pero actualmente se han transformado en relaciones endógamas donde la elección de la esposa se hace al interior de la comunidad. Cuando un integrante del pueblo U’WA se casa con un blanco queda inmediatamente excluido de su grupo social.

Los líderes sociales y comunitarios, el Cabildo Mayor , los Cabildos Menores y los representantes de la comunidad son los encargados de las relaciones con el gobierno y otras instituciones.

La población U’WA se ha visto afectada por diferentes factores de transculturización desde la época de la colonia, procesos de colonización y la actividad misionera. Las migraciones de los colonos desplazados por la violencia, los proyectos de colonización del Incora (Instituto Colombiano de Reforma Agraria), la guerrilla, la explotación y comercialización de la madera han ocasionado que estos grupos se replieguen hacia las estribaciones de la cordillera, en donde sólo hay tierras inhóspitas e inadecuadas para la agricultura.

Todo esto, aunado con las precarias condiciones económicas, de salud (presentan un alto índice de mortalidad y desnutrición), el clima y las condiciones de vida que llevan por sus costumbres, los hace vulnerables a enfermedades como el parasitismo, infecciones respiratorias, diarrea, paludismo, afecciones dermatológicas y gastrointestinales y anemias crónicas, entre otras.

La lengua U´WA tiene variaciones dialectales diferenciadas entre unos grupos y otros. Los dialectos principales son el Cobaría y el Aguablanca. Otros dialectos son el Rinconada, el Tegría, el Bócota y el Bachira, y la lengua ritual utilizada en los cantos, pero todos hablan el español y sus propios dialectos.

Cosmovisión

Los Mitos de los U´WA son cantados y envuelven todas sus creencias y costumbres.

Casa ceremonial U´Wa

En los mitos cantados cuentan el origen del universo. Hay dos mundos divinos e indestructibles: el Mundo Blanco de arriba y el Mundo Rojo de abajo. Mundos que se encuentran y chocan originando un tercer Mundo, Azul y Amarillo, el mundo intermedio. Es el mundo en que vivimos, de la vida y de la muerte, mortal y perecedero por lo cual los U’WA deben cantar para que perviva, preservando el orden, el equilibrio y la armonía. Para el pensamiento U´WA es muy importante la idea de BITA, materia básica de la vida. Es un regalo de los dioses y todos los seres vivos están compuestos de ella.

El pueblo U´WA busca su lugar y su alimento y para ello se sirven de lo que la madre tierra les da. Se dedican a la agricultura en forma incipiente, la ganadería y los productos que les ofrece el bosque.

Cuando cultivan, la “madre tierra” no se siente violentada, sino que por el contrario, les devuelve en ofrendas para el consumo, como la caña, batata, maíz, plátano, raíces y otros productos. Poseen animales como la guartinaja, que podría considerarse sagrado y la utilizan como alimento precedido de un ritual.

Tenencia de tierras

El pueblo indígena U’WA poseía, al momento de la firma del Contrato Samoré, dos Resguardos y una Reserva, con 99.887 hectáreas. Desde el 31 de marzo de 1993 la comunidad indígena solicitó la creación del Resguardo Unificado que comprende 200.913.8 hectáreas, dentro del cual se encuentra el Parque Nacional del Cocuy con una extensión de 43,069 ha y el de Tamá, quedando pendientes por comprar a los colonos y campesinos aproximadamente 57.957 ha, las cuales están ubicadas así: 19.948 ha entre los límites de Cubará - Toledo - Chitaga - Concepción, 8.009 ha en Chiscas y 30.000 ha en Güicán.

Para el Incora, el proyecto de Resguardo Unificado fue totalmente viable y justificado en especial por la protección que le podrían dar los indígenas a esta zona de reservas forestales y de nevado. La zona en referencia es muy rica en recursos hídricos. Allí nacen los vertimientos de agua que posteriormente alimentan los afluentes de los ríos Arauca, Casanare y Chicamocha,. Nacen también el Cobaría, el Cobugón, el Róyota, Banadía, Cravo Norte, Tame, Sísiga, Cusay, Negro y Cóncavo, convirtiéndose en un área de importante riqueza ecológica.

3. El conflicto en la relación industria extractiva y proyectos de desarrollo.

En la década de los años 90 las actividades de exploración y explotación de petróleo y gas encaminaron sus operaciones hacia áreas más sensibles desde el punto de vista ambiental y social. Al mismo tiempo, las organizaciones de los pueblos indígenas que han habitado ancestralmente esta cuenca han logrado hacer sentir, con mayor claridad, sus reclamos de reconocimiento a sus derechos territoriales, al respeto a su identidad, a la preservación de su cultura y al mejoramiento de sus condiciones socioeconómicas.

El movimiento acelerado de la exploración de petróleo y gas hacia áreas cada vez más remotas y sensibles, ha desafiado a las empresas operadoras a identificar, entender y manejar de manera adecuada riesgos que no son técnicos y que están asociados a las operaciones en dichas áreas. Es de esperarse, entonces, que las empresas operadoras de esas zonas minimicen el impacto socio - ambiental, permitan a las partes vinculadas (“stakeholders”) a participar en la toma de decisiones e implementen programas sociales que permitan contribuir a la sustentabilidad de pueblos indígenas y comunidades locales.

En América Latina, las organizaciones indígenas, grupos ambientales y ONGs han incrementado sus objeciones a los proyectos petroleros como una forma de captar la atención de la opinión pública sobre cuestiones sociales y económicas.

El entusiasmo por los potenciales recursos de América Latina está crecientemente condicionado por preocupaciones en temas ambientales. Muchas de las áreas que constituyen objetivos para el desarrollo petrolero, particularmente en América del Sur, se superponen, por ejemplo, con ecosistemas sensibles y amenazados que son el habitat de poblaciones indígenas, muchas de las cuales han tenido poco o ningún contacto con el mundo exterior. Estas preocupaciones se acentúan por el hecho de que América Latina posee la biodiversidad más rica del mundo, contando con el 46% de bosques tropicales, 40% de especies animales y vegetales tropicales y el 31% de reservas de agua potable.

El conflicto

Después de la reunión de consulta previa realizada con la comunidad indígena U’WA los días 10 y 11 de enero de 1995, el Ministerio del Medio Ambiente otorgó la Licencia Ambiental a la compañía Occidental de Colombia, Inc., hecho que no agradó a los representantes del pueblo indígena y lo hicieron manifiesto en una reunión efectuada el 21 de febrero del mismo año.

A partir de este momento el Cabildo Mayor U’WA, con el apoyo de la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, comenzaron a manifestarse públicamente promoviendo actividades tendientes a evitar la exploración sísmica del Bloque Samoré. De igual manera y a través de la Defensoría del Pueblo instauraron acciones jurídicas (Acción de Tutela y Acción de Nulidad) para evitar la posible afectación que pudiera causarles el proyecto petrolero.

Se esgrimieron consignas como: “La tierra tiene cabeza, brazos y piernas y el territorio U´WA es su corazón, el que sostiene el universo; si se desangra no puede continuar dando vida al resto del cuerpo y el petróleo y los demás recursos son su sangre” que sirvieron de argumento para manifestar su rechazo a la actividad petrolera.

Hasta donde se conoce, en los mitos cantados que envuelven sus creencias y costumbres, el petróleo no forma parte de ellos, “la sangre de la madre tierra - el petróleo” - fue una idea y un mensaje surgido en la discusión del proyecto Samoré.

A esto se ha agregado la amenaza del “suicidio colectivo”, evocando el acto realizado en época de la colonia por sus antepasados debido al acoso de los españoles en el “Peñón de la Muerte”, lugar desde donde se lanzaban al abismo.

Estas ideas se promulgaron a través de los diferentes medios y escenarios de comunicación, como una condición que permitiera evitar el desarrollo petrolero en las zonas de resguardo de las comunidades U´WA. Las autoridades del Cabildo Mayor U’WA realizaron diferentes actividades de rechazo y oposición al proyecto con el apoyo de estudiantes de universidades y colegios, ONGs, Senadores indígenas y la Organización Indígena Nacional - ONIC.

Esta resistencia les valió el reconocimiento por parte de organizaciones europeas y de Estados Unidos, como los premios ambientalistas “GOLDMAN”, considerado el Nobel de la Ecología, otorgado en el mes de abril de 1998 con un aporte de US$100.000 y el “Bartolomé de las Casas” entregado el 21 de julio de 1998 por valor de US$16.155.

Acercamientos del gobierno colombiano con el pueblo indígena

Protestas indíegenas por la extracción
de petróleo

El gobierno nacional en su disposición de diálogo y respeto hacia las comunidades U’WA inició una serie de acercamientos a partir del año 1997. Se llevaron a cabo reuniones con sus representantes en el Palacio de Gobierno (abril de 1997) y posteriormente los Ministros de Minas, Interior, Medio Ambiente, Defensoría del Pueblo y representantes de Ecopetrol y la empresa asociada se reunieron con los líderes y autoridades de la comunidad en el municipio de Cubará, el 29 de mayo de 1997, para intercambiar inquietudes e intereses. El propio Ministro de Medio Ambiente, Juan Mayr, adelantó en 1998 contactos y gestiones con el pueblo U´wa en procura de buscar entendimientos, establecer los fundamentos que propiciaran el diálogo y definir sus aspiraciones sobre territorio.


Protesta indígena

 
El Proyecto OEA / HARVARD

Por solicitud del Gobierno Colombiano ante la Secretaría General de la OEA se conformó, con el auspicio de este organismo, el denominado “Proyecto OEA/HARVARD en Colombia” el cual contó con la participación de la Unidad para la Promoción de la Democracia (OEA) y el Programa sobre Sanciones No Violentas y Sobrevivencia Cultural, de la Universidad de Harvard.

Tras diversas consultas, visitas y conferencias con la comunidad indígena y sus autoridades, con las instancias del Gobierno Colombiano y las Compañías Asociadas en el “Proyecto Samoré”, la Comisión produjo en septiembre de 1997 un informe que ofrecía entre otras, las siguientes recomendaciones:

“Una declaración de las compañías petroleras comprometiéndose a suspender la ejecución de sus planes para la exploración o explotación de petróleo dentro del bloque Samoré, como un paso inicial para crear mejores condiciones para cualquier eventual reinicio de las actividades petroleras dentro del bloque”.

“La normalización del proceso para la ampliación del resguardo U’WA”.

El pueblo U’WA había solicitado una ampliación de su resguardo, apoyado por un estudio elaborado por un equipo técnico de la Universidad Javeriana. Este estudio se entregó al Incora (Instituto de Reforma Agraria), y su validez no pareció haber sido cuestionada.

“Una moderación en la retórica pública de las partes”.

En particular, se debería abstener de hacer cualquier mención que vincule con la guerrilla a quienes han mostrado oposición de proyecto. Tales declaraciones, según el informe, no solo servían para agravar tensiones, sino que también podrían poner en peligro la vida de todos los que simpatizaban o abogaban por los U’WA.

“Reconocimiento y respeto para el sistema U’WA de autoridad y liderazgo”.

El pueblo U’WA goza de un sistema de autoridad y liderazgo basado en su cultura y larga tradición. Este sistema debería ser respetado durante cualquier intento de acercarse o relacionarse con los U’WA. De existir diferencias de opiniones o posiciones entre los U’WA, debería permitirse que éstos se solucionaran dentro de su sistema de autoridad. Si se intentara una relación con los U’WA ignorando su sistema político y cultural tradicional, ello sólo podría aumentar las tensiones y crear confusión”.

“Concretización de un proceso de consulta bajo la responsabilidad del gobierno colombiano”.

Cualquier reinicio de actividades de aprovechamiento petrolero dentro del bloque Samoré sólo podría efectuarse previa consulta con los U’WA, quienes serían los afectados por tales actividades aun cuando no ocurran dentro de su territorio. La consulta, por supuesto, debería realizarse dentro de un proceso establecido por el Estado y de acuerdo con las normas pertinentes, en particular las incluidas en la Constitución y el Convenio 169 de la OIT.”

“Preparación y asistencia técnica para los U’WA en cualquier consulta que se realice con ellos”.

Antes del inicio de cualquier consulta con los U’WA, el Estado Colombiano debería asegurar se que los U’WA tuviesen suficiente preparación para evaluar y decidir sobre el asunto de la consulta. En este contexto debería reconocerse el papel de apoyo brindado por la ONIC a los U’WA, y que podría seguir brindando, si así lo deseara el pueblo U’WA”.

De la misma manera, los U’WA deberían contar con una asistencia técnica adecuada e independiente de cualquier otro interés que pudiera estar en conflicto con sus intereses. Las formas de asistencia técnica involucrarían, como mínimo, profesionales con experiencia en análisis de impacto ambiental y social; ingeniería petrolera; economía de petróleo; y respaldo legal a experiencias similares. Se entiende que este respaldo sería independiente de la información que ofrecieran las compañías nacionales e internacionales y por lo tanto requeriría de autonomía institucional y respaldo económico independiente “.

“La creación de un programa para promover una mayor comprensión mutua entre las partes”.

Mientras el Gobierno mantuviese el interés en estudiar o impulsar el aprovechamiento del petróleo en el bloque Samoré en asociación con la OXY, sería importante fomentar la comprensión mutua entre las partes interesadas. Para estos fines se recomendaba preparar un programa que facilitara el entendimiento y debería ser diseñado con la participación, concertación y aprobación final de los diversos sectores: indígenas, petrolero y gubernamental.

Así mismo debería contemplar por los menos los siguientes aspectos:

• Seminarios sobre temas pertinentes en los que participen representantes de las compañías petroleras, el Gobierno, los U’WA, la ONIC, y otros;

• Visitas conjuntas a lugares en Colombia y otros países, que pudieran servir como muestra de un impacto negativo de la industria petrolera, o señalarse como ejemplo de impacto positivo.

• Asistencia técnica para los U’WA y la ONIC sobre cuestiones de la industria petrolera y mecanismos de desarrollo económico basados en ejemplos de comunidades indígenas en otras partes del mundo.

“La creación de un programa para la prevención y/o resolución de conflictos”

Para trabajos petroleros que se realicen fuera o dentro de resguardos indígenas se podrían anticipar situaciones similares al actual caso Samoré. El Informe OEA Harvard recomienda la creación de un mecanismo social que pueda responder con métodos preventivos antes de que una controversia de este tipo aumente y/o llegue a violación de derechos humanos o a la violencia.

El programa puede incluir: Talleres de capacitación para el análisis y manejo de conflictos; Talleres de capacitación preliminar para el desarrollo de diálogos y programas de educación mutua; Talleres conjuntos y diálogos para la resolución de problemas específicos.

4. Conclusiones y recomendaciones

En Colombia, la Constitución Política, promulgada en 1991, reconoce la pluralidad étnica y cultural de la nación colombiana y señala el deber del Estado de proteger esa diversidad.

En este contexto la industria petrolera ha encontrado dificultades para cumplir su actividad, debido principalmente al lento desarrollo de la normatividad ambiental y de reglamentación de los derechos a consultar las comunidades étnicas en aquellas circunstancias en que los proyectos hidrocarburíferos les afecta.

El acceso de los proyectos petroleros a territorios indígenas y de comunidades negras, ha generado conflictos en la relación que las compañías y la empresa petrolera estatal han querido establecer con las comunidades, con consecuencias negativas que, como en el caso de los Indígenas U’WA, condujo durante unos años a la suspensión de la actividad y al aplazamiento de proyectos exploratorios hasta el logro de un entendimiento que permitiera armonizar los derechos claramente fundamentados en la Constitución Colombiana: “ EL DEL ESTADO A LA PROPIEDAD DEL SUBSUELO Y A SU EXPLOTACIÓN EN BENEFICIO DE TODA LA NACIÓN, Y EL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS A LA PROTECCIÓN DE SU INTEGRIDAD CULTURAL, SOCIAL Y ECONÓMICA.”

La empresa Colombiana de petróleos adelanta hoy los proyectos Gibraltar, Sirirí y Catleya para lo cual ha adelantado contactos con el pueblo indígena U’wa y su Asociación de cabildos. El gobierno colombiano ha mostrado mucho interés en estos proyectos para atender la amenaza de la pérdida de la autosuficiencia a partir de 2005. La empresa espera concertar, con el apoyo de las autoridades colombianas y la anuencia del pueblo U’wa, el proceso de consulta que les permita adelantar la actividad sin desmedro de la cultura e identidad cultural de este pueblo.

5. Referencias

Asocbarí. Ichidgi ya ababi. Algo nuestro, así somos los barí. Tibú: Asocbarí, 2003. 140p.
Concha, Alvaro. La Concesión Barco. Bogotá: El Ancora, 1981. 145p.
Forero Caballero, Hernando. Fundamentos sociológicos de la medicina primitiva. Bogotá: Kimpress, 2003. 253p.
Santiago Reyes, Miguel Angel. Crónica de la Concesión de Mares. Bogotá: Presencia, 1985.
Santiago Reyes, Miguel Ángel. El Petróleo en Colombia. Bogotá:
Urbina Rangel, Fernando. Rito y arte rupestre amazónicos: lectura para el curso de contexto. Bogotá: Universidad Nacional, 2003.

domingo, 25 de septiembre de 2011

LEYENDAS DE OCAÑA

NUESTRO FOLCLOR

CAPITULO III

LA LEYENDA

“ Conviene considerar el mito,

no como una fabulación estúpida

de la mente humana en lucha

con las famosas potencias

engañosas de Pascal, sino

como una técnica operatoria

de igual valor epistemológico

que las matemáticas”
JEAN MARKALE

Tanto el mito como la leyenda, constituyen dentro del marco de la creencia, un capitulo de singular importancia, puesto que representan, como dijera el antropólogo Albert Marinus, una verdadera “actividad psicosocial” del hombre, cuya función consiste en estructurar un presente con base en los acontecimientos del pasado, y que el sentimiento popular los considera como claras explicaciones de su proceder actual y, más aún, necesario resultado de vivencias que no pueden desaparecer, puesto que si ello sucediera, desaparecería también la razón de su ser actual.



“Esas historias no deben su supervivencia a un interés gratuito: no se las considera como cuentos imaginados, ni aun relatos auténticos: constituyen…la expresión de una realidad primordial, superior, más importante, que condiciona la vida presente, el destino y las actividades de la humanidad y cuyo conocimiento proporciona al hombre la motivación de sus actos rituales o morales, y, al mismo tiempo, le dan indicaciones sobre los medios para realizarlos”

La leyenda realiza una labor unificadora dentro del pueblo, identificando sus hombres, mujeres, paisajes, actitudes, etc., con sus equivalentes del pasado; de un pasado exaltado, lleno de gloria, que la distancia cronológica no alcanza a opacar, sino que, por el contrario, eleva y adiciona nuevos elementos acordes con la época. Cada generación interpreta hechos, realidades anteriores, de acuerdo a sus exigencias psicosociales, por ello, la importancia de la leyenda no reside en sus características exteriores, sino en sus verdaderas “esencias culturales”.

Es la misma actividad de la conciencia popular la que determina la necesidad de mantener vivo un suceso revelador de su personalidad, proyectándolo a través de tertulias, artículos periodísticos, versiones literarias y artísticas, etc.



Cabe destacar, sin embargo, que estos fenómenos tienen ocurrencia en las culturas populares genuinas, que “responden a unidades sociales pequeñas e integradas estrechamente, o a conglomerados de unidades de este tipo que hayan ya conseguido satisfactoriamente sus ajustes mutuos” , es decir, donde las transformaciones culturales no son continuas, como ocurre v.gr. en los países latinoamericanos (especialmente en las provincias). En las civilizaciones avanzadas suele acontecer que los cambios se dan rápidamente y son tan variados, que la masa humana no alcanza a absorberlos.

Con estos criterios esenciales sobre el valor y la significación de la leyenda, entremos a ocuparnos de Antón García de Bonilla, el “Jinete Fantasma” y de Leonelda Hernández, la “bruja”, que constituyen el eje central de la leyenda ocañera.

DON ANTON GARCIA DE BONILLA: EL “JINETE FANTASMA”

El Antón García de Bonilla que ha venido a formar parte de la leyenda ocañera fue, ciertamente, un personaje histórico, real.

El primer Antón había venido con Francisco Hernández en la expedición fundadora que salió desde Pamplona, después de haber participado también en la fundación de esta ciudad. Una vez realizada la fundación de la ciudad de Ocaña en 1570, se radico en ella y tuvo muchos descendientes, cuatro, al menos, con el mismo nombre de Antón. Entre los altos cargos que ocupara el viejo español, se mencionan los de Regidor Perpetuo y Alcalde Ordinario. Se cuenta que logro amansar una enorme fortuna, heredada luego por sus hijos. Antón García de Bonilla (el mozo), vendría, con el tiempo, a ocupar los mismos cargos que su antecesor, y su reputación de filántropo se extendería por entre todos los habitantes de la comarca.

Antón García de Bonilla
Obra de los hermanos Salas, venezolanos.
Colegio Nacional de José Eusebio Caro


“Era don Antón García de Bonilla hijo de don Antón, el conquistador valiente de su mismo apellido. Heredo de su padre con el temple toledano de su alma, crecidísimo caudal que aumento aun más a poder de indomable energía, de talento y de asombrosa actividad. Casado muy joven con doña María Téllez, linda como una rosa al abrirse, buena como el trigo candeal, e hija del linajudo Luis Téllez Blanco Girón…Espléndido como un sátrapa de oriente, romántico y artista tal vez sin comprenderlo, convertía para su placer y el de su dama los turbulentos ríos en deliciosos lagos encantados…Duro con los siervos altivos, enérgico e indomable, cuando el caso llegaba, como un barón feudal, ostentoso y deslumbrador en sus riquezas…” .

La leyenda de Antón García se ha venido transmitiendo de generación en generación, bajo diversas modalidades, pero conservando su esencia fundamental en lo que se refiere al basamento cultural, que pondera la grandeza española en lo tocante a la ostentación, el lujo, los criterios sobre honorabilidad, orgullo y bondad.

Veamos a través de la pluma del escritor don Ciro A. Osorio Quintero, una versión particular de esta leyenda:

“ Cuando un día desventurado, en una de sus haciendas, sus hijas y sobrinas cayeron víctimas de la epidemia, y la ciencia vencida le abrió paso a la muerte inminente, Don Antón, atribulado, pensó en Santa Rita, la santa milagrosa que se venera en una calle melancólica de Ocaña. Sin reparar en la hora ni en el mal tiempo, don Antón emprendió viaje precipitado a la ciudad seguido de sus criados y cabalgaduras de remuda… hasta que al fin, a la segunda, muy cerca de las doce, llego al santuario y se echo a los pies de la patrona de los desesperados… hecha la promesa formal a trueque de la salud de sus idolatradas enfermas, don Antón regresó a su hacienda. Como por ensalmo, los hermosos luceros de su hogar habianse restablecido notoriamente… paso el tiempo. Vino la vejez y con ella llegó la muerte. Don Antón no volvió a acordarse de Santa Rita. Pero Santa Rita no se olvido de Antón…

Y he aquí por qué, cuando aun este lento progreso de que ahora disfrutamos no nos había iluminado las oscuras noches, don Antón, caballero en veloz potro de fuego, volvía a cruzar en desesperado galope, al favor de las sombras, las desoladas calles de la ciudad dormida rumbo al olvidado santuario de la santa abogada de imposibles” .



Don Antón.
ciudadadeocana.com

No cabe duda que esta modalidad de la creencia refleja el espíritu español de Ocaña, fundamentalmente en cuanto hace referencia al sentimiento de religiosidad.

Transmitido, como dijéramos, de padres a hijos, en continua sucesión de años, el relato se convierte en parte propia de las gentes sin distingos ni consideraciones, logrando así mantenerse vivo hasta nuestros días y, aun más, modificado y adicionado formalmente en la televisión nacional, de tal forma, que su vigor se proyecta incluso fuera del marco local que le dio origen.

Los datos recogidos sobre Antón García de Bonilla, nos hablan de él como un personaje maravilloso, de imponencia física destacable, “hombre de bien”, preocupado siempre por el bienestar y el progreso de la comarca, poetas, pintores y literatos han realzado su imagen en diversas formas, como signo evidente de permanencia de la leyenda.

Como una muestra de la supervivencia de la leyenda de Antón García de Bonilla, transcribiremos algunos fragmentos poéticos y literarios de escritores vernáculos:

“ A la ruinosa calleja


llaman del Tejo los hijos


“bajada de Santa Rita”


y dicen haber sentido


y así los viejos abuelos


les contaron haber visto


como en cierta noche fija


viene a cumplir su castigo


de la fallada promesa


Don Antón, el fementido”
ANA MARIA CASTILLO (1937)

“…Don Antón García de Bonilla, encomendero de Aguachica, fundador de Pamplona y milagrero personaje de castellana leyenda… ” .
LUIS EDUARDO PÁEZ COURVEL (1941)


“Antón García de Bonilla


letrado, soñador y romántico


con sus áureos esquifes


y artificiales lagos:


bohemios y aguerridos chapetones,


Encomenderos y soldados


Que plasmaron las primeras gestas


En suelo americano”
ANA VALIER (1970)

“ Loor eterno, pues, al generoso don Antón García de Bonilla, que amo con el más puro amor a sus semejantes; que los amo noblemente, divinamente, en sus almas; que quiso desprenderse de un poco de su bienestar para convertirlo mágico, sublime, en regueros de luz que les disipasen las densas tinieblas”
ALEJO AMAYA (1938)

“Que cara de promesero atormentado traería don Antón en esas espectaculares excursiones suyas de ultratumba?. Nadie lo sabe. Porque quienes, escépticos y valerosos, atrevieronse a entreabrir una reja para verle pasar, apenas dan cuenta de la ígnea silueta del potro veloz, bajo cuyos cascos herrados saltaba una iluminada sinfonía de estrellas”
CIRO A. OSORIO QUINTERO (1962)


“ Oh rey de mi villa mi alma atormentada


de extraño lirismo, te vive implorando,


mientras que en las noches y en la madrugada


la gente sencilla


- Antón de Bonilla – Antón de Bonilla


Sobre un potro ígneo te ve cabalgando…”
ADOLFO MILANES (1930)


“Mas don Antón no cumplió


como gentil caballero


la promesa a Santa Rita…


y decían que, por eso,


al filo de medianoche


y entre un macabro silencio


la calleja bajaba


don Antón después de muerto,


cubierto con negra capa


que le caía hasta el suelo


caballero en potro arisco


alado como los vientos,


que reventaba las piedras


con sus zapatos de hierro…
EFRAIN JACOME RINCON (1958)

Estos fragmentos, tomados de diferentes géneros literarios, nos indican la permanencia de la leyenda en la cultura local.

LEONELDA HERNANDEZ: LA BRUJA LEGENDARIA

La base histórica de esta leyenda, se remonta a finales del siglo XVII, coincidiendo con la “visita pastoral que en esos días hacia a sus feligreses de la comarca ocañera, el Ilustrísimo señor Obispo de Santa Marta, Monseñor Liñán de Cisneros” , es decir, en enero de 1667, como lo consigna Monseñor Manuel Benjamín Pacheco y Alejo Amaya

Representación de Leonelda en el
Desfile de los Genitores
lapalyadebelen.org

La leyenda tiene como escenario la población de la “Loma de González y el Cerro de la Horca, en la ciudad de Ocaña.

Según el relato, Leonelda era una joven hechicera de la tribu Búrbura. “ No pasaba ella de los 26 años, y su cuerpo era esbelto y su porte gentil, pese a su evidente condición de campesina…En el bello rostro de color aceituno y de trazos casi perfectos brillabanle con fuego casi misterioso unos grandes ojos negrísimos, cuyo luminoso encanto parecía encenderse más con el contenido impulso de una inocultable ira interior “ . Hacia parte Leonelda de un grupo de hechiceras, entre las cuales se encontraba María Antonia Mandona, María Pérez, María de la Mora y María del Carmen, cuya labor consistía en la preparación de brebajes mágicos compuestos por mezclas de “…raíces y flores de plantas extrañas, reptiles inmundos y cierta clase de animales agoreros…” , con los cuales curaban enfermedades, procuraban el amor y otra suerte de sortilegios propios de la hechicería nativa. Las actividades de estas mujeres llegaron por fin a oídos de las autoridades españolas, que no vacilaron en proceder a la detención de las magas. Así, María Mandona, “la jefe y directora del endiablado elenco”, es ejecutada en presencia de sus compañeras. Tiempo después, era detenida Leonelda Hernández por la Inquisición, acusada de “sus prácticas de hechicería y tener amenazados a todos los pueblos circunvecinos de convertirlos, un día cualquiera, en infectas lagunas de aguas letales” . La rebelde hechicera es conducida a Ocaña, de gala en ese instante debido a la llegada del prelado Liñán de Cisneros. En vista de este acontecimiento, sus captores deciden ejecutar a Leonelda en el siniestro Cerro de la Horca. Ya casi a punto de cumplirse el infeliz destino, la joven lanza un imponente grito:

- ¡Aquí los Búrburas!

Y como llamados ante un conjuro misterioso, brotan de todas partes los indómitos nativos, que después de saetear a la soldadesca y colgar a su jefe, parten con Leonelda hacia sus reductos inexpugnables.

Cabe destacar que, habiendo el Tribunal del Santo Oficio ejecutado a la Mandona y detenido a Leonelda, las parcialidades de Burgama y Borbotare (Brotaré u Otaré), se encontraban sublevadas contra los españoles.

Seguidamente, algunos detalles de la leyenda, de acuerdo a las versiones literarias existentes:

“Su edad según el proceso que tenemos a la vista, era de ventiseis años, de regular estatura, ojos negros, vivos y quemadores, color moreno claro, cabello negro como el azabache, su talle gentil y su donaire encantador colmaban las miradas penetrantes de aquella simpática mujer que tenía fama de guerrera cruel y sanguinaria”

Doña Edilia Montaño como Leonelda
Desfile de los Genitores

Como se ha podido observar a través de las descripciones que de Leonelda se hacen, se destaca en ella su osadía y singular hermosura, cualidades que durante mucho tiempo han adornado a la mujer ocañera. El episodio de la liberación de la india por sus hermanos de raza, es expuesto en forma dinámica y atrayente, poniendo de manifiesto claramente el triunfo del elemento indígena sobre el peninsular:

“ Cuando oyó el grito: Aquí los Búrburas! Ya tenía una rama en sus manos y agarrado por el cuello a uno de sus verdugos. El asalto fue rápido y la venganza atroz. Los Búrburas que habían seguido desde Aguas Claras las huellas de los que traían a la prisionera, cayeron sobre ellos en los momentos en que iban a consumar el crimen, y con lanzas y machetes destrozaron a la guardia y colgaron de la horca al capataz” .

Leonelda. Trabajo del artista
Yerson Jair

“ Fue entonces cuando Leonelda, sacando energías de su propio agotamiento y obrando con extraordinaria rapidez, grito con todas sus fuerzas, al tiempo que agarraba por el cuello a uno de sus verdugos:

- Aquí de los Búrburas!

Fue un grito de guerra y de muerte. Una orden de acción y de exterminio. Porque saliendo de entre la maleza, como si los brotase la tierra, en medio de un indescriptible vocerío, los indios amigos de Leonelda cayeron como una tromba sobre la sorprendida y asustada tropilla, la pasaron a cuchillo, colgaron al jefe y libertaron a la hechicera” .

Las leyendas de Antón García de Bonilla y Leonelda Hernández constituyen, pues, la síntesis histórica del pueblo ocañero, la justificación necesaria de un ancestro que une los valores propios del español con altivez indómita del aborigen; la belleza de sus mujeres y el principio libertario de una raza que cayó cercenada ante la espada y la cruz de un dios extraño.

Si nos detenemos sobre las épocas conquistadoras y colonial de los pueblos de Colombia y América, no dejaremos de encontrar casos semejantes. La Gaitana y el cruel Añasco,el cacique Pipatón y su irreductibilidad en la región de Barrancabermeja, los mandatarios chibchas en la meseta Cundi- Boyacense y Quesada, etc. En todos existe un común denominador: la lucha del indígena por tratar de conservar su independencia. Y un mismo final: la destrucción de su cultura, el martirio y la muerte de sus líderes. Se unen así dos polos antitéticos de nuestra génesis histórica: el indio americano y el español.

Veamos otros fragmentos sobre la leyenda mencionada:

“La india aunque comprendió el fin que se le preparaba, miro con desprecio aquel aparato y todos los planes que formaban. En vano esperaron de ella una sola suplica”
EUSTOQUIO QUINTERO. 1895


“La luna de aquella hermosa noche de San Juan, en lugar del tronchado cuerpo cenceño de Leonelda, hubo de alumbrar, inerte, desmadejado, trágicamente suspendida en la oscura cuerda punitiva, la uniformada corpulencia del arrogante capitán de los esbirros”
CIRO A. OSOSRIO Q. 1962

“La autoridad, vecinos y vecinas van entonces al monte; buscan como sabuesos, inquieren y al fin el mismo Juan de la Cruz a quien se huyó la bruja dio con ella y dio en ella tantos azotes que solo a rastras pudo volver, al cepo y la cadena. También cayeron la Pérez, la de Mora, la Hernández, María del Carmen y además, santo protector del poblado, cayeron los embrujos que habían de destruirlo y que, como lo quiso la justicia, ante la temerosa multitud los fue sacando de entre unos trapos viejos” .
GREGORIO HERNANDEZ DE ALBA 1936

Para concluir el aspecto relativo a la leyenda ocañera, citemos otras dos de menor importancia, pero que igualmente manifiestan el espíritu del pueblo, realzando sus particularidades. Ellas son, “El Alto del Vicario” y “El Sepulturero”.

EL ALTO DEL VICARIO

El protagonista de la narración es, esta vez, un clérigo que, según los datos históricos de don Alejo Amaya, corresponde a la persona del Licenciado don Manuel Alfonso Carriazo, quien se encargó del curato desde 1763 hasta 1768, año en que tomo posesión del mismo cargo “ el Dr. D Agustín Francisco del Rincón (Comisario de la Santa Cruzada) por virtud de permuta celebrada con el Licenciado D. Manuel Alfonso Carriazo, cura propio de esta parroquia” , asignándosele la fecha de 1764.

Don Eustoquio Quintero da al suceso creador de la leyenda, la fecha del 29 de mayo de 1769, y al protagonista, la persona del sacerdote ocañero Agustín Francisco del Rincón, quien desempeñó el curato de 1768 a 1791, fecha de su muerte.

Es realmente difícil establecer cuál de estos dos sacerdotes dio origen a la leyenda, mas como no es interés de este ensayo la discusión estrictamente histórica, demos paso a la mención de los sucesos en dos de sus versiones existentes.

“Ocurrió que el cura y vicario de ese entonces fue sacado una noche, de su apacible reposo, por un campesino de los alrededores quien, con voz desesperada, suplico que le acompañara a casa, donde su mujer esperaba agonizante el consuelo de la confesión. Apresurose Monseñor a seguir al atribulado feligrés, internándose con él y su criado negro, por la campiña.

- Es aquí abajito, su Merced, aquí no mas, pero hay que dejar la bestia para seguir a pie por el desecho que es muy angosto y esta tupido de rastrojo”

Obedeció el cura la voz del hombre y, desmontado, continuó el camino. Con sorpresa indescriptible se hallo entonces en presencia de una joven desnuda atada a un árbol. El sacerdote ante aquel espectáculo intento retroceder, topándose con el desenvainado machete del campesino, el cual murmuró al religioso:

“Esa es mi mujer… es mi esposa, pero yo sospecho que me engaña, mejor dicho estoy seguro… y ella me lo niega… a usted no le negara nada, señor cura: Confíesela, confíesela ahora mismo, y después usted me dirá la verdad… me la dirá, señor cura, por las buenas o por las malas… y que Dios me perdone.”

Ante aquella amenaza que pendía del afilado machete, el vicario, después de explicarle al rudo hombre la imposibilidad de realizar tal sacrilegio, le persuade para que, tomando sus vestimentas, simule ser un clérigo y de esa manera proceda a realizar la acción. Así pues, ofrece las prendas al ofuscado campesino, quien acepta de buen grado la formula, y comienza a colocarse la sotana. Aprovechando los momentos en que el campesino lucha por ponerse aquel engorrosos traje, Monseñor se lanza sobre él, derribándolo por el suelo y reduciéndolo a la inmovilidad con la faja de la prenda. Ante el ruido de la lucha, el criado del cura acude presto y, después de asegurar bien al celoso marido, emprenden el retorno a la ciudad llevando consigo al hombre y a la asustada y maltrecha mujer.

Este suceso fue recogido por primera vez, por Eustoquio Quintero. La situación que narra la leyenda no deja de poseer sus visos maravillosos y exagerados que caracterizan lo mítico. Despojándolo, como hemos hecho con las anteriores, de sus características externas, queda al descubierto, en primer lugar, la exaltación religiosa y la valentía de los ministros de Dios, capaces de arrostrar toda suerte de peligros por mantener intacto el secreto de la confesión.

Al margen de la apología al espíritu religioso, el relato manifiesta también la astucia del campesino y su concepción del honor, mancillado supuestamente por la mujer. Aquí, la traición conyugal impulsa al hombre a tomar una determinación radical que no intenta desconocer a Dios, pero si lo constriñe por medio de su ministro, para que resuelva su cruel incertidumbre. Triunfa, sin embargo, el sacerdote, el cual aparece como un verdadero héroe de su fe, a los ojos de todos.

Sobre el Alto del Vicario se tejen otras historias que se acercan más al campo de lo sobrenatural, que al de lo puramente anecdótico o histórico, revistiendo al paraje de misterio y fascinación.

Al respecto, cuenta la tradición, que un Vicario Apostólico de visita en Ocaña, fue obligado por la fuerza a abandonar la ciudad, colocándosele sobre una acémila, sentado al revés, a fin de aumentar su humillación. En tal circunstancia, el prelado, una vez llegado al sitio que hoy se conoce como el Alto de Vicario, a medio camino del santuario de la Torcoroma, profirió una horrible maldición sobre el valle. Desde entonces dicen las gentes de la comarca, el desarrollo se ha estancado de manera asombrosa y cunden las desgracias por doquiera.

Revisando la “Monografía de la Parroquia”, de Monseñor Pacheco, hemos encontrado algunos datos históricos que muy bien pudieran atribuirse al origen de esta leyenda. En efecto, con motivo de la expedición de los Decretos de Tuición y Desamortización de Bienes de Manos Muertas , por el gobierno de los Estados Unidos de la Nueva Granada, el 20 de julio y 9 de septiembre de 1861, respectivamente, el Sr. Dr. Vicente Arbeláez, “ Obispo de Maximopilis y Vicario Apostólico de Santa Marta”, de visita en Ocaña, publico una pastoral protestando por la medida gubernamental que afectaba directamente los intereses de la Iglesia. Tal actitud produjo de inmediato la reacción de las autoridades, las cuales determinaron su confinamiento y la orden posterior de abandonar la ciudad. “Así, pues, en medio de los vejámenes de sus enemigos y el hondo pesar de sus buenos hijos, salió de Ocaña aquel digno prelado… “ . Como Vicario General fue delegado el presbítero Dr. José Romero, el 20 de enero de 1862, y habiendo adoptado posición análoga a la del anterior, con respecto a los Decretos mencionados, fue detenido en Santa Marta y luego confinado a Cartagena. No sería desacertado suponer que, ante los insultos y humillaciones que llovieron sobre el clérigo Arbeláez, éste lanzara sobre Ocaña y sus dirigentes algún explosivo anatema desde las alturas del Vicario.

Más adelante, en un capítulo dedicado a las historias fantásticas, volveremos a ocuparnos del “Alto del Vicario”.

En la parte dedicada a la leyenda, en “El Valle de los Hacaritamas”, cita don Ciro Osorio, “LA MUERTE DEL SEPULTURERO”, cuyo contexto nos recuerda los episodios de “Narraciones Extraordinarias” de Allan Poe. El protagonista de este relato es Segundo Barbosa, sepulturero de oficio de la ciudad y miembro de los “nazarenos”.

Catalepsia
eduexplica.com

“Después de raros y misteriosos incidentes que rodearon su muerte, al fin descansa en paz Segundo Barbosa” .

Y es que nuestro personaje, debido quizá a su permanente contacto con la muerte, se alcanzo varias veces a escapar de sus garras rindiéndose, luego de propinar terribles sobresaltos a sus amistades y a la ciudad entera, ante la inexorable guadaña…

“La noche era ya casi sobre la ciudad y el sepulturero nazareno se disponía a abandonar sus amados muertos. De repente, al pasar junto a una tumba, un ser etéreo lo asió por el hombro y le lanzo tremendo reproche. Segundo volvió los ojos y a la luz grisosa del Angelus reconoció a un hermano suyo de cofradía, a un compañero muerto hacía ya mucho tiempo. Entonces por su mente ofuscada paso el recuerdo borroso de un compromiso no cumplido al amigo, y mudo, aterrorizado, sintió que los músculos se le relajaban, que le abandonaban las fuerzas y que la tierra fallaba bajo sus pies. Inconsciente, herido y maltrecho allí lo encontraron sus compañeros pocas horas después. Desde entonces Segundo no volvió a servir para nada…

… Tras larga enfermedad, Segundo murió una tarde… y los preparativos del entierro se dispusieron a fin de efectuarlo al día siguiente. Durante el velorio… Segundo Barbosa, ante el asombro despavorido de la enlutada concurrencia, dio señales de vida y, efectivamente, siguió viviendo… Al cabo de algunos días Segundo volvió a dormirse, esta vez si definitivamente… Cuando ya la caja mortuoria fue a ser colocada en la sepultura… alguien advirtió que dentro del ataúd Segundo se había movido…”.

Nuevamente se suscito el pánico y lo sobrenatural volvió a hacerse presente, pero a las cuarenta y ocho horas, pudo comprobarse que el sepulturero era ya un verdadero cadáver, ante lo cual se procedió a inhumarlo.

PERMANENCIA DE LAS LEYENDAS A TRAVÉS DE INSTITUCIONES Y MONUMENTOS


Museo Antón García de Bonilla


Cine Leonelda

 
Estatua de Leonelda
Primera versión, en fibra de vidrio

Leonelda
Segunda versión, en piedra

Leonelda
Monumento en el municipio de González

El nombre de Leonelda ha sido escogido por los padres de muchas mujeres ocañeras y de la región. Hay un Cine Leonelda y una Fundación cultural con este mismo nombre; hay una comparsa en el Desfile de los Genitores que representa a la indómiuta hechicera. 

Las leyendas siguen vivas en el alma del pueblo, en los cuentos que los abuelos y los padres cuentan a los niños, en las pinturas, en la literatura, la poesía y el teatro.














viernes, 23 de septiembre de 2011

MUSEOS DEL MINISTERIO DE CULTURA

  

ENCUENTRO DE MUSEOS

MINISTERIO DE CULTURA

11, 12, 13 Y 14 DE SEPTIEMBRE DE 2011

VILLA DE LEYVA – BOYACA
 
Detalles de la hermosa y señorial Villa de Leyva
 
OBJETIVO:


Propiciar una mesa de trabajo para directores y funcionarios de los museos del Ministerio de Cultura con el fin de intercambiar experiencias, analizar problemáticas y recibir información que aporte en la búsqueda de la eficiencia de los esfuerzos conjuntos destinados a la gestión educativa y cultural de cada una de estas instituciones.
 
El certamen fue instalado por el Alcalde Villa de Layva, Dr. German Vicente Ramos Pereira, y contó con la asistencia de los siguientes funcionarios de la Red Nacional de Museos y directores de estas entidades en Colombia:
 
 
Directores de los Museos del Ministerio
 
Dra. María Victoria Robayo, Directora del Museo Nacional de Colombia.
Dra. María Cristina Díaz Velásques, Directora de la Red Nacional de Museos.
Daniel Castro, Director del Museo de la Indepenencia.
Margarita Vivas Becerra, Jefe de Unformática del Museo Nacional.
Mario Omar Fernández, Químico y maestro restaurador de la Univerdidad Externado de Colombia.
David Cohen. Conservador Universidad Externado.
Constanza Paucart, arquitecta de la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura.
Manuel Guillermo Suárez, Director del Museo Alfonso López Pumarejo, de Honda.
Virginia Gaona Cruz, Directora del Museo Antonio Nariño, de Villa de Layva.
Jesús Antonio Rojas Contreras, Director del Museo casa natal de Santader, Villa del Rosario.
María Alejandra López, Directora del Museo Guillermo León Valencia, de Popayán.
Martha Lucía Villafañe, Directora del Museo Juan del Corral, de Santa Fe de Antioquia.
Martha Pacheco de Páez, Coordinadora del Museo Antón García de Bonilla, de Ocaña y delegada del Museo de la Gran Convención, de Ocaña.
José Fernando Parra, gestor cultural Popayán.
Soledad Román, Directora de la casa Museo Rafael Núñez, de Cartagena.
 
 
Directores de los Museos del Ministerio
 
Temas tratados: Fortalecimiento de los Museos del Ministerio de Cultura, Patrimonio Cultural, Colecciones Colombianas, restauración y conservación de bienes, nuevos modelos de adminstración de museos, propuestas para la gestión cultural y educativa de los Museos del Ministerio 2012.
 
 
Detalles de la hermosa y señorial Villa de Leyva
 
Integración, intercambio de experiencias, búsqueda de la excelencia, proyecciones y análisis de los problemas que aquejan al sector, hicieron parte de una significativa agenda de trabajo que habrá de revertirse en la calidad de los servicios que prestan los Museos del Ministerio y en l fortalecimiento de los mismos.
 
 
En plena discusión


ÁBREGO Y LA CULTURA

II JORNADA CULTURAL COLCAJUTISTA. 21 AL 25 DE SEPTIEMBRE DE 2011



El 21 de septiembre, la Institución Educativa "Carlos Julio Torrado Peñaranda", del municipio de Ábrego, comenzó estas actividades culturales, deportivas, recreativas y académicas.


Exposición "Bicentenario de la Independencia"
Corredores del Colegio

Después de la celebración de la santa misa, a las 8 de la mañana, se llevó a cabo la inauguración protocoloria y después la apertura de la Exposición Itinerante "Bicentenario de la Independencia 1810 - 2010" en los corredorores del claustro.


Exposición "Bicentenario de la Independencia"

Corredores del Colegio


En horas de la tarde, Defile inaugural de carrozas y preentación de las candidatas.

El día 22, eventos deportivos que comenzaron hacia las 8 de la mañana. A las 10, charla sobre la Independencia en Colombia y en la Región de Ocaña, dictada por el Presidente de la Academia de Historia. En horas de la tarde, oratoria y cuentería y desfile de bandas por las principales calles de Ábrego.


Auditorio del Colegio

El certamen continuará hasta el 25 de septiembre, con una Feria Empresarial, concursos de fotografñia digital y gastronomía, danzas, artesanías, festival de cometas, elección de la reina y, al cierre, la Travesía Atlética Ocaña - Ábrego.


Buena asistencia y mejor receptividad

Desde este espacio, expresamos nuestro agradecimiento al señor rector de la Institución, Esp. Francisco Javier Morales, a todos los esforzados profesores del centro educativo, al historiador  José de la Cruz Vergel y a los jóvenes estudiantes, entusiasmados con tan ejemplar muestra de cultura y orgullosos de su Colegio.


Inicio de las actividades académicas del día 22

En estos tiempos violentos, este es un significativo aporte a la paz, desde la cultura y la educación.

Charla sobre el bicentenario
Presidente Academia de Historia de Ocaña


Exposición "Bicentenario de la Independencia"
Corredores del Colegio



Exposición "Bicentenario de la Independencia"

Corredores del Colegio


lunes, 19 de septiembre de 2011

FOLCLOR DE OCAÑA

Sobre el folclor y las tradiciones, leyendas y costumbres de la ciudad de Ocaña y la región que lleva su nombre, es poco lo que se ha escrito.

Artículos dispersos en revistas, periódicos y una rica tradición oral que por fortuna aún se conserva en la zona rural y en la memoria de los abuelos supervivientes, nos impulsan a comenzar a divulgar algunos capítulos de nuestra obra en preparación "Ocaña: tradiciones, leyendas y costumbres de una provincia colombiana".

Esperamos sus comentarios y la valiosa contribución de los lectores.

CAPITULO IV

OTRAS CREENCIAS Y SUPERSTICIONES

Brujas. Caprichos de Goya

Corresponde a este capitulo, lo referente a los fantasmas, apariciones, tesoros escondidos, animales aciagos y, en fin, a todo aquello que contenga elementos de la superstición popular, para concluir lo concerniente a la creencia, cuyos aspectos fundamentales tratamos en los capítulos II y III de este ensayo

Todos los pueblos de la tierra han conservado, desde épocas pretéritas que se remontan a su origen, diferentes creencias y supersticiones tendientes, de una parte a explicar los fenómenos naturales que la razón no alcanza a discernir, y, de otra, a canalizar las fuerzas desatadas en beneficio propio, creando una verdadera legión de deidades benéficas y entes maléficos que obedecen, en esencia, a esa concepción mágico – religiosa que ni siquiera el acelerado avance de las civilizaciones tecnológicas ha logrado erradicar, sino, por el contrario, en algunas naciones parece cobrar inusitada fuerza, a través de los cultos místicos o satánicos, la más de las veces notoriamente nocivos, máxime cuando nuestro convulso final de siglo ha traído consigo una profunda crisis en las valoraciones morales y espirituales del hombre, que ve su porvenir incierto ante la espada de Damocles de una conflagración atómica.

Ante la angustia y la incertidumbre del hombre contemporáneo, reviven los antiguos cultos; las sectas religiosas del Asia se transportan a los países latinoamericanos como panacea que remedia el mal; el carácter de objetividad que debe primar en el análisis de las situaciones sociales y económicas de los estados y de las regiones, se reemplaza por actitudes contemplativas del tipo budista, y un turbión de literatura pretendidamente parapsicología inunda el mercado de incautos que se dedican con desespero a “interpretar” su futuro y el de la humanidad. Todo este bagaje negativo es propiciado, naturalmente por quienes desde la cima del poder mundial, requieren para continuar su explotación y dominación política, conglomerados humanos débiles, resignados a una suerte fatal ante la cual el único camino que queda en la vida supraterrenal y la amistad con los seres etéreos, los puros e incontaminados.

Los dioses primarios y secundarios, así como los semidioses de las antiguas mitologías, han dejado imborrables huellas en la conciencia popular, la cual, a través de sucesivos procesos de depuración, escogencia o rechazo, causaron diferentes tipos de entidades fitomorfas, zoomorfas o antropomorfas en la psicología popular de las diferentes naciones.

“Las preocupaciones del pueblo tienen, pues, por base los principios de toda la antigüedad; ellas formaban la ciencia de Pitágoras y la sabiduría de los egipcios, semejantes creencias no han necesitado para propagarse de los libros, porque la naturaleza humana parece estar dispuesta siempre a buscar la compañía de los seres sobrenaturales. Las doctrinas, lo mismo que las ficciones que puedan excitar al terror, conservadas por la multitud, fueron alimentadas en todas las épocas por la ignorancia y exageradas por la superstición” (1)

En la ciudad de Ocaña, los elementos que conforman la superstición, son bastante numerosos, obedeciendo, en su mayor parte, a influencias de tipo español; es por ello que encontramos abundantes similitudes con el folclore de la creencia de otras poblaciones colombianas, e incluso de algunos países suramericanos, sin desconocer, por supuesto, los aportes aborígenes.

Aunque todos los relatos aquí consignados obedecen estrictamente a la tradición oral, algunos han sido ampliados literariamente, a fin de hacerlos más comprensibles al lector.

EL DEMONIO

Grabado de Doré


Partiremos necesariamente del Demonio, cuya influencia en el animo de las personas es corriente en estos países y en todos aquellos donde el Cristianismo esta bastante arraigado.

Hablar del Demonio, es hablar del Mal. Pues bien, el Mal es una noción que recorrerá paralelamente a la del Bien todo el ámbito de la historia humana, ya para justificar las acciones de los hombres, ya para reprobarlas, cuando por cualquier tipo de circunstancia, el Poder, en cualquiera de sus diferentes formas, lo considera del caso, en beneficio o detrimento de individualidades o grupos de personas.

En los libros sacros de las diferentes religiones, encontramos al Mal unido a los primeros balbuceos del ser humano. La Biblia lo localiza en la tentación de que fue objeto Adán; en la muerte de Abel a manos de su hermano; en las actitudes políticas de los pueblos, que, como el egipcio, dominaron y sojuzgaron a la tribu judía.

Para la civilización occidental, el Mal se desborda en la persecución contra los cristianos, el ajusticiamiento de Cristo, la brujería y el ateísmo, así como en el avance de las ideas materialistas en el mundo. En fin, en todo aquello que, en apariencia o de hecho haya conturbado, violado o desconocido los cánones político – religioso de Occidente, incluso las actitudes, creencias y comportamientos de Asia, África y Oceanía, en cuanto lesionaron o lesionan los intereses de aquellos países y grupos que crearon, acomodaron y dieron vida institucional a las nociones de Mal y Bien. Es decir, Mal es aquello que va contra el Poder; Bien, aquello que le es propicio. Todo, enmarcado dentro de las circunstancias. Así se desarrollo una filosofía del Mal: las cosas son malas por… malas cuando… malas antes de… malas en… etc. Me siento mal… eso esta mal… apártate del mal…; el influjo maligno, la malignidad, la mirada maligna, etc.


El Poder ha determinado el cuándo, el cómo y el dónde del Mal, codificándolo, convirtiéndolo, en algunos casos, en un instrumento mas de la represión contra las personas o grupos que no aprueban un determinado orden político, económico o religioso. Cada periodo modifica sus conceptos de Mal para adecuarlos a las formas de Poder, así como, de igual manera, modifica también las nociones de Bien, libertad, Igualdad, etc.

El Mal y el Miedo son dos factores que siempre se encuentran íntimamente ligados con la noción de Daño. Cuando algo o alguien nos acecha y somos conscientes de ello, se produce una sensación paralizante en nuestro cuerpo; hay segregación de adrenalina en cantidades suficientes como para que las fieras nos detecten. Esa sensación que implica un aumento de palpitaciones en el corazón y al erizarse de los cabellos, se produce ante la inminente posibilidad de daño, y ese daño es Mal para nosotros, puesto que pone en peligro la existencia física.

Para nuestro estudio, el Demonio es la personificación del Mal; Luzbel, el ángel rebelde que Dios envía a los “profundos infiernos”, como castigo por su osadía de querer igualarse a su creador. Luzbel se convierte en el “Enemigo Malo”; la misma Iglesia le teme y se inventa para conjurarlo, el exorcismo. Sin embargo, el exorcismo, al igual que otras formas rituales cristianas, tiene su origen en la prehistoria humana. Es, ante todo, un acto mágico para neutralizar las fuerzas desencadenadas.

Caprichos de Goya


Coinciden algunas corrientes filosóficas con los principios del esoterismo y la parapsicología, cuando afirman que no existe ni Mal ni Bien. Solo hay fuerzas, energías dispersas en la naturaleza que pueden canalizarse en contra o a favor de cosas o personas. Serán dioses o demonios, para las gentes, aquellas entidades abstractas creadas con un fin determinado.

Siendo la raíz de nuestro folclor de la creencia, la concepción mágico- religiosa de la religión católica, es apenas lógico que el Diablo ocupe parte destacada en él. Así el PATAS, es un ser diabólico que al igual que el llamado COCO, se constituye en el terror de los niños desobedientes y malcriados.

Concuerda, el primer nombre, con el empleado en España: PATETAS, del cual deriva PATAS. Su representación puede ser la de un sátiro con agudos cuernos y repulsiva faz; o bien la de una mula de ojos chispeantes y galopar estrepitoso. Este Patas o Coco parece que se identifica también con el “moine bourru” de los franceses.

La BESTIA y SATANÁS, corresponden al Diablo de los adultos, al igual que el MANDINGAS y el ENEMIGO MALO. Toman diversas personificaciones, presentándose, ora como una inmensa ave negra de aletear espeluznante, ora como una serpiente roja y siseante lenguilla, ora como un caballero elegante de ojos oscuros y perilla recortada. Se atribuye a este ser todo lo negativo y las acciones depravadas de los hombres.

LOS FANTASMAS

En cuanto a los fantasmas, son típicos de Ocaña: LA MULA MANÍA, otrora una hermosa mujer que cometió contra sus padres una acción imperdonable. Cuéntase que quedo convertida al instante en una horrible mula que, por las noches, suele recorres los barrios aledaños al río Chiquito, en busca desesperada de consuelo y perdón, la Mula Manía, según Abadía Morales, “fue espanto urbano y seguramente correspondía al paso de alguna bestia mular o caballar que de noche recorría las empedradas calles y a cuyo ruido de los cascos, en que posiblemente faltara en ocasiones una herradura, se asociaba la idea de una bestia de tres patas” (2). Mula de Tres Patas o Mula Coscoja, se le llama en otras ciudades de Colombia.

Mula de tres patas

Este ejemplo de metamorfosis, se acerca familiarmente a la creencia árabe recopilada en las Mil y Una Noches, varios de cuyos relatos nos hablan de estas transformaciones, como castigo a las malas acciones.

El “Automóvil Fantasma”, de otras ciudades del país, que constituye el terror de las autopistas desoladas, cobra vigencia aquí, convertido en el CARRO FANTASMA DE CARLOS BOMBITA, que cruza veloz la solitaria senda que conduce a Pueblo Nuevo.



LA LUZ CORREDORA, mala mujer que en algún tiempo dio muerte a su único hijo, atraviesa nuestros campos lanzando horripilantes alaridos, envuelta en su negra capucha que deja ver unos malignos ojos enrojecidos por el eterno llanto y llevando en sus cadavéricos brazos, el fruto de su acción fatídica.

La Llorona
leyendascuentospoemas.com


El mito de la Luz Corredora esta emparentado con el de la llamada LLORONA y con el de la CANDILEJA o LUZ VIAJERA. No pocas personas de la región de Ocaña y sur del Cesar, coinciden en afirmar que han escuchado sus lamentos y visto la terrorífica luz flotando sobre los arboles. Se habla de esta aparición, también, en Antioquia, Casanare y selvas del Carare. Existe cierta correspondencia con la TULIAVIEJA de los indígenas Cunas, quienes hablan de una hermosa latina que habiendo sostenido amoríos con un pastor y concibiendo de él un hijo, ahogo a este para evitar el escándalo.

La Patasola
Parque del café. Montenegro (Quindío)


LA LLORONA, versión de las anteriores, que se identifica igualmente con la PATASOLA, siembra el terror por el antiguo Cerro de la Horca, presentándose indiferentemente en el día o en la noche.

Las riberas del río Algodonal tienen también su peculiar fantasma: es nada menos que el MARTÍN PESCADOR, de gran sombrero y descomunal tabaco, que tiene por pasatiempo ahuyentar las presas y gastar bromas a los esporádicos pescadores de “corronchos” y “aguagatos”, y a los bañistas solitarios.


El Mohán
destinotolima.com
Un ser maléfico, similar al Hojarasquin del Monte que siembra el pánico entre los campesinos del Tolima y Cundinamarca, lo encontramos en las zonas boscosas del sur occidente ocañero, en las estribaciones de la Cordillera Oriental. Se le supone antropófago y licencioso, de aspecto terrible; suele secuestrar niños y doncellas para celebrar sus sangrientos festines en lo profundo de la selva. Este ser se acerca mucho al espantable BORARO indígena, y al WENDIGO norteamericano.

Siendo muy vaga la descripción que de este hacen nuestros campesinos, y dada la similitud que presenta con el Boraro, nos parece conveniente anotar lo que sobre él dice el profesor Reichel- Dolmatoff: “Es un hombre grande y desnudo, de pecho velludo, cabello soro y recortado horizontalmente y un pene enorme. Sus ojos son rojos, incandescentes y tiene grandes colmillos curvos parecidos a los de un jaguar. Cuando ataca a las víctimas lanza un grito: boráaa-ro. Las orejas son grandes, paradas y volteadas hacia delante para escuchar mejor. Los pies so muy grandes, pues son del largo de un antebrazo humano; tiene solo cuatro dedos, pues le falta el pequeño. Están torcidos de tal modo que el talón queda adelante y sus huellas quedan a la inversa. No tienen articulaciones en la rodilla de manera que cuando cae tiene gran dificultad en levantarse… Abriendo un hueco en le vértice del cráneo, con sus colmillos agudos, el Boraro chupa la masa de sangra y carne del cuerpo triturado hasta que la mera piel cubre el esqueleto. Luego sopla hasta inflar la piel nuevamente, tapa el hueco con cuidado y así ordena a la persona devolverse a su maloca (3)” .

El ANIMA SOLA, aparece durante el mes de noviembre por las riberas del rió Chiquito, alarmando a las gentes sencillas con sus lamentos de ultratumba. Este fantasma es similar al descrito por Janer, quien dice: “En los campos de Bretaña, los viajeros son con frecuencia atemorizados por los lastimeros gemidos de la “Chillona de Noche”, fantasma de los más maléficos, que les persiguen encarnizadamente (4)” .

El ánima sola

Tanto la Luz Corredora como la Llorona y el Anima Sola, sin dejar de lado la versión ocañera del Hojarasquin del Monte y el Martín Pescador, parecen personificar fuerzas muy especiales encargadas de proteger la naturaleza, de los avances de la civilización. Más, parécenos dudosa la opinión del maestro Abadía Morales, al hablar de las Patas Solas, como originadas a raíz del descuaje de las selvas en épocas relativamente recientes. Evidencias encontramos a través de todos los mitos indígenas de Norte y Sur América, de seres guardianes de los bosques, montañas y ríos, prestos a destruir todo aquel que viole ciertos territorios. Ciertamente que este tipo de seres, llámeseles como se les llamare, se caracterizan por su aspecto vegetal o animal y se les atribuyen funciones defensivas de la fauna y la flora, al igual que acontece con la MADRE MONTE.


Otros espantos o fantasmas ocañeros, son el CURA SIN CABEZA, del templo y la plazuela de San Francisco; el PERRO NEGRO, etc.


Sobre el cura o el padre sin cabeza, circulan versiones en Colombia, Chile y Guatemala, que indican que el sacerdote, condenado a vagar eternamente, tuvo relaciones sexuales dentro de su iglesia, con una mujer casada. Otras narraciones lo vinculan a actos sacrílegos contrarios a la fe católica,  y otras, a su decapitación por algún delito cometido, que no tuvo previamente el consuelo de la confesión.

Iglesia y antiguo convento de San Francisco. Ocaña

En Ocaña se le ve caminar por el atrio del templo de San Francisco y las calles aledañas al Complejo Histórico de la Gran Convención, donde funcionó el convento de los franciscanos que data de 1573.


Existe, además, una curiosa versión del POIRA, de los Llanos Orientales. En nuestro caso, recogimos información que se remonta a principios de siglo, la cual hace referencias a sucesos extraordinarios ocurridos a los viajeros de la provincia, caracterizados por el inexplicable comportamiento de mulas y caballos que, de repente, sin causa lógica aparente, se paraban en seco, encabritándose, poseídos de un terror tal, que era imposible hacerlos avanzar. Se habla de una extraña línea de luz que cerraba el camino, algo así como una cinta fosforescente tendida a través de la senda; por lo regular, este hecho misterioso presagia desgracias, relatos parecidos encontramos en el folclor europeo.

EL DESCABEZADO (Relato)

Aquella tarde, Isidro y Asunción, junto con sus dos pequeños y los pocos trebejos que tenían, terminaban de mudarse a su nueva residencia. En medio del ajetreo que tal actividad trae consigo, la pareja se sentía eufórica; al fin iban a tener una casita en un barrio decente, con un vecindario bullicioso y amable. La nueva casa era amplia y confortable. Su dueño, don Julio, se había tomado la molestia de pintarla, y ahora se veía radiante y acogedora. El único detalle un tanto molesto, era el techo. El techo de paja. Pero, en fin, no era nada de lo cual tuvieran que avergonzarse. Total, muchas casas de la ciudad tenían techo pajizo y en ellas residían honorables familias.

Llego la noche. El manto agorero que suele cubrir a veces a Ocaña, se deslizo siniestramente junto con las sombras. Adentro, en medio todavía del desorden producido por los paquetes, los baúles y escaparates desacomodados, ya estaban instaladas las camas de todos. Hacia las nueve y media apagaron la luz, quedando la casa envuelta en tinieblas. Isidro imagino cómo habría de arreglar al día siguiente su nuevo hogar. Las horas comenzaron a pasar en medio de los pensamientos del hombre y la rítmica operación de la mujer. Fue entonces cuando se escucho aquel sonido. Un ruido extraño, indefinible. Isidro se sobresalto. Escucho atentamente. El ruido continuaba…

- Asunción, Asunción, oítes? – La mujer contesto entredormida:

- Dormíte, hombre, deben ser los gatos…

El ruido había cesado por un momento. Como si estuviera oyendo, como una fiera al acecho. Asunción se removió en el lecho, repitiendo, - Dormíte, hombre, dormíte…

Minutos mas tarde, ambos dormían profundamente, entonces, el ruido retorno. Esta vez más escalofriante, mas fuerte. El techo pareció vibrar como poseído de una influencia externa, maléfica. Grandes trozos de barro se desprendieron y cayeron con estrépito.

Esta vez fue la mujer quien despertó.

- Isidro, esta temblando, despertáte!

Más susceptible que su esposa, el hombre despertó sobresaltado.

- Es el ruido, te lo dije, el ruido ese… prendé la luz, mujer, prendé a ver…!

Asunción no se hizo repetir aquello. De un salto se levanto y pulso el interruptor… pero nada, la luz no llego. Sintieron miedo en aquellos momentos. Verdadero pánico que les impulso a lanzarse de la cama y, tomando una veladora de la mesa de noche, la encendieron trémulamente. La llama se agito como si soportara una fuerte corriente de aire. Entonces vieron, al reparar el techo, aquellas cadavéricas manos que apartaban la paja. El terror llegó a sus límites cuando hizo su aparición por el agujero abierto, un rostro. Una cara descompuesta, espantosamente blanca y llena de rojizas excoriaciones, de mirada extraviada y diabólica. Asunción no resistió mas, y dando un desgarrador alarido, cayó por tierra desmayada.

- ¡Virgen de Torcoroma, amparános y favorecénos…! –

Alcanzo a decir Isidro, con la lengua estropajosa del pánico. Había quedado petrificado, con la vela a punto de caérsele de las manos. La cosa aquella desapareció. El hombre, recuperado un poco, se levanto y coloco la lumbre en el centro de la habitación. Acciono varias veces el interruptor hasta que la luz se hizo en la estancia. Cerca de la cuna de su hijo menor se hallaba un pedazo de barro duro, de proporciones considerables.

- Virgencita… si le hubiera caído encima…!

Rápidamente se inclino sobre su mujer y, después de colocarla sobre la cama, se dirigió hacia el cuarto adyacente que ocupaba su hijo mayor. Nada parecía haber sucedido allí. El muchacho, de unos ocho años, dormía plácidamente. Isidro se volvió aliviado, en medio de la penumbra del cuarto. Ya iba a cruzar el umbral, hacia la luz, cuando apareció nuevamente aquella cosa…

- ¡Noooo…! –

Un espantoso grito brotó de sus labios. No era para menos. Allí, muy cerca de él, con una mirada malévola y depravada, sonreía una cabeza informe. Los ojos de aquel engendro parecían haber salírsele de sus órbitas. La piel descompuesta, putrefacta y lívida; la boca enseñaba unos amarillentos dientes, por entre los cuales manaba una apestante baba rojiza…

Aquello fue demasiado para Isidro. Cayó como su esposa, fulminado. Entre tanto, los niños continuaban su sueño tranquilo.

Con las primeras luces de la mañana, Isidro recobro el sentido. Por su confusa mente cruzo el horror de la noche anterior. Se levanto como una exhalación y llego hasta su lecho. Asunción continuaba allí tendida. En medio de la alcoba se veía la veladora consumida completamente. Entonces… aquello no había sido producto de una pesadilla… ¡realmente había ocurrido…!

Se sentó en la cama, prendió un cigarrillo y espero a que su mujer despertara. Asunción recobro la noción de las cosas y, de súbito, la acometió de nuevo el pánico. Con grandes esfuerzos su esposo logro calmarla, prometiéndole formalmente que ese mismo día entregaría aquella casa maldita de techo pajizo.

Y fue así, Don Julio se burlo al principio, se disgusto luego, pero no hubo poder humano que hiciera desistir a los esposos.

Paso el tiempo. Don Julio, fabricante de artefactos pirotécnicos, tenia buen ascendente sobre sus empleados, y fue precisamente en el taller donde estos se enteraron del suceso. A partir del día en que Isidro entregara las llaves, otros inquilinos habían ocupado la casa, presentándose al día siguiente a entregarla, con el consiguiente relato de la cabeza, los ruidos y otra serie de historias increíbles. En fin, las diferentes versiones se estaban difundiendo de tal manera que nadie se atrevía a tomar el inmueble.

Tres de los empleados de don Julio, que andaban una noche de juerga, decidieron que tal cosa era completamente absurda.

- Espantos? Qué van a salir espantos hombre!

- Cierto, Manuel, eso es paja. Fregada que es la gente; seguro que no les gusto la casa, pero el cuento de la cabeza...

- De acuerdo, Ricardo, pero vamos a demostrarle a don Julio que en esa casa no hay nada. A ver, a que no apuestan conmigo cincuenta pesos al que aguante una noche en esa casa…

- Juega, pero vos te quedas la primera noche. Que sean cincuenta.

- Bueno, - aclaro Manuel- entonces que se quede esta noche Rodrigo, que fue quien propuso la apuesta.

Y así se hizo. Esa noche, Rodrigo con una buena provisión de aguardiente, se dirigió hacia la casa del techo pajizo. Sus amigos le dejaron en la puerta.

El joven entró tambaleándose. Vencido por los efectos del alcohol se tiro en un colchón que se encontraba en la misma pieza donde meses antes Isidro y Asunción padecieron aquella horrible pesadilla. Los repiques lóbregos y profundos de las campanas que anunciaban la misa de cinco, despertaron a Rodrigo. Aun embotado por el efecto de las copas ingeridas la noche anterior, se desperezo. Miro su reloj, recordó la apuesta hecha a sus amigos y sonrío. Había ganado fácilmente cien pesos y don Julio no tendría ya de que preocuparse.

Se levanto, dirigiéndose a la salida. Algo rozo su hombro haciéndolo volverse bruscamente. Nada, no era nada; suposiciones, efectos quizá del guayabo. Continuo su camino. Ya casi alcanzaba la puerta cuando sintió aquel contacto. Volviese nuevamente, quedando paralizado, entonces, por el horror…

- ¡La cabezaaaa!…. ¡Socorroooo…!

Ciertamente, la horrible y flotante cabeza lo miraba burlonamente. Allí, a dos palmos de su cara, destellos de malignidad brotaban de aquellos ojos enrojecidos. Enloquecido por el pánico, Rodrigo corrió hacia la calle. A gran velocidad, pálido y sudoroso, se dirigió a casa de su amigo Manuel, cerca de aquel lugar. A trechos miraba hacia atrás. La cabeza monstruosa lo seguía obstinadamente. Por fin, llego hasta la puerta de la residencia de su compañero, golpeo con furia, con desesperación. Otra vez tocaron suavemente su hombro, pero Rodrigo ya no quiso, ya no pudo mirar, desplomándose con un ronco gemido.

Por la tarde de ese mismo día, todo el taller estaba ya enterado del insólito hecho. Don Julio escuchó en silencio el relato de sus obreros, y cuando estos concluyeron, se levanto y salió a la calle. A la mañana siguiente, la casa del techo pajizo era derrumbada desde sus cimientos.

Estos acontecimientos se verificaron en le barrio las Llanadas. Hoy, una construcción moderna ocupa el lugar de los escalofriantes sucesos. Perdura aun, en el espíritu popular, el recuerdo de la casa de techo pajizo, donde alguna vez, hace muchos años, un hombre se suicido introduciéndose en la boca un taco de dinamita…

LOS TESOROS ESCONDIDOS

Riquisima ha sido, y lo es actualmente, la tradición sobre los tesoros ocultos, llegando a ocupar una buena parte del nuestro folclor y contando con numerosos y entusiastas adeptos, que no vacilan en desbaratar pisos y paredes en procura de los cofres que, mas de una vez, no han tenido otro camino que salir a flote, para descanso de las “almas en pena” que tuvieron en vida la ocurrencia de esconderlos.



Este aspecto de la creencia esta bastante difundido en Europa, especialmente en España, Francia, Inglaterra y Alemania, donde no existe “ni un viejo castillo, ni una antigua abadía, ni una ruina de cualquier templo pagano o de algunas iglesias que no encierre riquezas ocultas desde muchos siglos, y colocadas bajo la guarda de algún genio, demonio, serpiente o dragón alado (5).”

Los tesoros ocultos siempre están vinculados a episodios guerreros, en los cuales su dueño, ante la inminencia de la derrota, opta por sepultarlos, lanzando algún tipo de conjuro sobre ellos; otras versiones los unen a bienes mal habidos, producto de la avaricia de los hombres.


Parece ser que estas creencias (así como el hecho real de esconder los bienes) han tenido su origen en el Oriente, pasando luego a España por intermedio de los moros, durante su establecimiento en la península, en el siglo VIII.

EL TESORO DE ALFINGER

En Ocaña, el “entierro clásico”, conocido incluso fuera de la provincia, lo constituye el Tesoro de Alfínger, cuya tradición se remonta a la época de la conquista.

Cuéntase que Ambrosio Alfínger, agente comercial de la casa Welser alemana, y el primero en divisar el Valle de los Hacaritamas, en 1530, según las crónicas hoy revisadas y controvertidas, era un hombre muy cruel que no reparaba en consideraciones de ninguna índole a fin de conseguir sus propósitos económicos. “En 1530 salió de Coro una expedición mandada por el alemán Ambrosio Alfínger, y atravesando el lago de Maracaibo y sierra de Itotor, cayó sobre el Valle de Uparí (Upar), matando y robando a los naturales, que no se defendían ni lo habían agraviado. Corrió por el Cesare abajo, talando el país y continuo su marcha por el Magdalena y el Lebrija subiendo a los términos de la actual provincia de Soto. Si hubiera seguido rumbo al sur hubiese descubierto el reino de los Guanes y acaso también las ricas y pobladas planicies en que moraban los Chibchas, sojuzgada siete años después por los expedicionarios de Santamarta; pero torció al norte precedido por la fama de sus crueldades, que ahuyentaron delante de sí a los atemorizados Chitareros, y llego al valle de Chinácota, donde pago sus crímenes con la vida, que le quitaron los indios en 1532, en un feliz momento de rabia (6)” .

Ambrosio Alfínger

Hasta aquí la relación histórica. Entremos ahora en el campo que nos incumbe.

Se cuenta que el alemán, acompañado de un numero considerable de naturales y portando un inmenso tesoro, producto de sus rapiñas, que acarreaba sobre las mulas, se adentraba por los territorios descritos anteriormente. Menguada su tropa por los constantes ataques de los indios y desconfiando hasta de su propia sombra, resolvió cavar una profunda fosa en la cual, después de haber introducido las preciosas joyas y una enorme cantidad de oro, fueron a parar los cuerpos destrozados de los cargadores y de las mulas. Una vez consumada la sangrienta acción, Alfínger prosiguió su marcha. Mas el destino, dispuesto a no dejar llegar a feliz culminación la ruta señalada, condujo al fiero toscano hacia las flechas de los Chitareros, que le dieron fin.

Esta narración, con innumerables aditamentos y versiones particulares, se ha propagado entre las gentes de Ocaña desde tiempo atrás. Se especula, se deduce, se tejen infinidad de conjeturas acerca del posible lugar donde reposa el tesoro. Lo cierto es que, hasta la presente, nada se ha logrado, a pesar de los detectores de metales y las sesiones de espiritismo.

Hay quienes aseguran haber visto las luces indicadoras del “entierro”, en el sitio denominado “Venadillo”, al noroeste de la ciudad; otros afirman que se encuentra cercano al corregimiento de Pueblo Nuevo. Para intranquilidad de la avaricia, el fatídico tesoro permanece en algún lugar del nororiente colombiano, en espera del afortunado que de con su paradero.

LOS ENTIERROS DEL PADRE BUCETA

En segundo lugar, en orden de prioridad, aparecen los tesoros del Padre Buceta, diseminados en apartados potreros o en las paredes y los pisos de algunos viejos caserones ocañeros.

Del Presbítero Alejo María Buceta, se conoce que, hacia 1804, fue nombrado cura y vicario de la ciudad. Era hijo de Domingo Buceta y Juana González. De su vida se destaca el ferviente celo por la libertad y la Independencia, que ya iluminaba para la época de su juventud el horizonte del Virreinato de la Nueva Granada. La muerte del prelado tuvo lugar en Santa Marta, a donde posiblemente fue confinado debido a sus actividades insurgentes.

El padre Buceta, según las crónicas y las versiones de las gentes, poseía una cuantiosa fortuna, parte de la cual fue requisada por las autoridades españolas. La otra fue a parar a lugares secretos, por motivos de seguridad. Tales enterramientos componíanse, en su mayor parte, de elementos de culto tales como copones, crucifijos, patenas, etc., de oro y pedrería.

Debido a esa verdadera “fiebre de oro” que suele aveces presentarse en Ocaña, muchas personas han logrado hallar fabulosas fortunas cuya procedencia prefieren callar, pero que tarde o temprano, la suspicacia popular atribuye a uno de los tesoros del padre Buceta; todo esto contribuye a revivir el instinto “minero” de las personas entendidas en tales menesteres. Conócese de un campesino que cambiaba “morrocotas” de oro por yuca y panela, en una tienda del barrio de La Costa, en la ciudad; igualmente, de muchos inquilinos que, de un día para otro, desaparecían de las casas arrendadas, dejando un hueco enorme en alguna habitación o en la huerta, como testigo de su indiscutible suerte.

EL POZO DE LA CULECA

El pozo de la culeca.
Acuarela de Eusebio Posada
Museo Antón García de Bonilla, Ocaña.

Otro de los famosos enterramientos, lo constituye el del llamado “Pozo de la Culeca”. Dicho lugar, en el que la acción de la tala de arboles ha hecho perder su significado de “pozo”, se encuentra a mano derecha del sendero que conduce al santuario de la Torcoroma, al sur de la ciudad. Aseguran los campesinos de los alrededores y vecinos del barrio Villanueva, que en el paraje se ve por las noches una hermosa y robusta gallina con sus polluelos, retozando cerca del agua. El ave y sus crías presentan unas características extraordinarias: son de oro.

Esta creencia tiene su equivalente en el vecino municipio de El Carmen, en la “Cascada de Peña Blanca”, de la cual entraremos a ocuparnos en el apéndice de este ensayo.

El Pozo de la Culeca es un sitio exótico. Una pared regular de roca compacta formaba en otros tiempos la esplendorosa caída de agua, bajo la cual, según se asegura, se halla un inmenso tesoro. Muchos han querido identificar el lugar con el punto preciso donde reposa la riqueza de Alfínger. Pero, ciertamente, seria cosa difícil remover la enorme cantidad de arena que hoy en día queda como reminiscencia de lo que fue un hermoso lugar de esparcimiento. La superstición, sin embargo, no se ha ido como el agua.

EL TESORO DEL ALTO DEL VICARIO

El Alto del Vicario, mitad del camino
tradicional hacia el santuario de la Virgen
de Torcoroma

Es necesario retornar a nuestro renombrado Alto del Vicario, puesto que si de tesoros se trata, su mención es absolutamente necesaria. La historia que hasta aquí nos trae, cobra esta vez tonos un poco más escalofriantes. Aseguran los vecinos del lugar, que allí existe una fortuna sepultada, pero que su posesión se hace casi imposible debido a los innumerables peligros que hay que arrostrar.

Dícese que, en cierta ocasión, un osado personaje emprendió la aventura. Un Viernes Santo, a eso de las once de la noche, envuelto en la pesada y gélida niebla que por esas horas suele cubrir el lugar, caminaba un hombre quien, equipado de pico y pala, trataba como de escudriñar aquel rojizo sendero. Los jirones de niebla envolvían los arboles del camino, simulando gigantescos fantasmas. Pero aquel individuo era valiente; su interés estaba centrado en la tierra roja que, al resplandor vacilante de la antorcha, cobraba marcados visos. De pronto, como si hubiese sido paralizado por algún poder indefinible, se detuvo. A mano derecha del sendero brillaba una luz espectral que parecía brotar del suelo. En el rostro del hombre se dibujo una mueca que pretendía simular una sonrisa… El miedo comenzó a hacerse palpable. Ahora si que la niebla había tomado para él formas definidas, ahora si sentía el sudor helado corriéndole por la espalda. Pero no se dejo arrastrar por tal sentimiento. Rápidamente se acerco al lugar donde había visto brillar la luz y, sin mas reparos, comenzó a cavar.

Allá, a lo lejos, el reloj de la ciudad dejaba escuchar su tétrica melodía de tiempo… Eran las doce de la noche.

El hombre continuó cavando. La codicia había logrado vencer sus temores. Fue entonces cuando escucho aquellos mugidos espantosos que parecían salir de todas partes. Levanto presuroso la cabeza, quedándose petrificado. Ante él, a no menos de diez pasos, dos corpulentos toros negros le contemplaban con sus grandes y chispeantes ojos que parecían despedir fuego. Ni un grito broto de aquella garganta inutilizada por el pánico. Una fuerza irresistible lo lanzo lejos… y el hombre ya no supo de sí…

El Alto del Vicario

Al día siguiente, unos campesinos que cruzaban el paraje, lo encontraron en medio del camino. Era un cuerpo destrozado, desgarrado, que presentaba también horribles quemaduras.

Aquella muerte violenta habría de endilgarse a los forajidos. Nadie habló de un pico y una pala, ni de la fosa abierta a la vera del camino…

Así mantiene el Alto del Vicario sus tesoros escondidos y la emanación constante de la superstición que ha vetado el paso a los lugareños durante las horas nocturnas y, en especial, los viernes santos… a las doce de la noche.

La vinculación de animales guardianes a los tesoros, es común en Francia, en la península de Cotetin (Normandía), donde es usual que los campesinos de la región vean “en su camino gatos negros, cuyos ojos deslumbren, toros rojos con cuernos espantosos, perros negros inmóviles en los lugares en que se supone haber tesoros (7)” .

Para finalizar lo relativo a los tesoros ocultos, diremos que su tradición es una de las más antiguas que se conocen, destacándose su permanencia en los pueblos descendientes de los galos y británicos, así como en el lejano oriente.

LA SIEMBRA DEL AGUA

Una de las mas arraigadas creencia de nuestro pueblo, transmitida desde comienzos del siglo XVIII, es la de la Siembra del Agua, citada ya por Ancízar, en su Peregrinación del Alpha:

“Entre los prodigios que obra esta imagen para demostrar su origen divino, se cita generalmente el de hacer brotar manantiales de agua viva dondequiera que se siembre un poco de la que mana de la fuente de su nombre (Torcoroma). En parte ninguna la vimos, salvo en el paraje llamado Batata, camino de Ocaña para Santander, donde habían sembrado agua con la debida solemnidad, hacia cuatro meses, pero aun no daba señales de venir (8)” .

Fuente milagrosa del Agua de la Virgen, Ocaña
Fotografía de www.laplayadebelen.org

La “debida solemnidad” que alude el autor, consiste en el rito que se realiza antes de la siembre milagrosa: se toma un “totumo” esférico y debidamente adecuado para contener agua, se llena con el liquido, tapándose bien, luego se introduce en un hueco de regular profundidad, cavado previamente. Esta operación se realiza en medio de oraciones que invocan a la Virgen y a Dios, pidiendo perdón para las manos pecadoras que realizan la siembre. Al respecto hemos escuchado de algunas personas que, habiendo cavado en uno de estos sitios donde se ha sembrado agua, han encontrado el totumo repleto de largas raíces las cuales, según dicen, son las que “llaman” agua, dando origen a los manantiales.

En lo tocante al ASPECTO AMOROSO existe una creencia femenina muy peculiar. Consiste en colocar una estatuilla de San Antonio invertida, amenazándolo con no volverlo a su posición normal, mientras no le depare a la desconsolada solterita, un novio casadero. Cuentan algunas señoras, que gracias a este duro procedimiento, lograron contraer nupcias prontamente.

LA PLANTA DE SÁBILA, es utilizada para contrarrestar la mala suerte en residencias y negocios. Este método es bastante utilizado por los comerciantes quienes colocan la citada planta dentro de sus establecimientos, colgada por lo general en la pared, cerca de la puerta que da a la calle.



En los hogares, la sábila se siembre colocándole a su lado una moneda. Si el vegetal comienza a marchitarse, se deduce que los efluvios negativos están siendo absorbidos por él; si por el contrario, la sábila se mantiene rozagante y fresca, las calamidades económicas y las desgracias personales, están muy lejos de llegar. No es raro encontrar en tiendas y graneros, la mata de sábila esplendorosa, a pesar de llevar varios años colgada y sin ningún tipo de riego.

LA HERRADURA. Función similar a la de la Sábila, la cumple una herradura colgada sobre la pared, alguna ventana o sobre las puertas. Trae buena suerte e impide que el maligno entre a la casa.


San Dustano y el diablo

La curiosa historia de las herraduras se remonta a la época de San Dunstan (924 - 988), nacido en Inglaterra, y quien llegó a ser Arzobispo de Canterbury. El santo, que era herrero, tuvo la ocasión un día, de atender a un cliente que pretendía que le pusiera herraduras en sus pies. San Dustano descubrió que se trataba del mismísimo diablo y tomándolo fuertemente, procedió a herrarlo, hasta que el maligno, que no soportaba el terrible dolor, le pidió clemencia. El santo lo dejó ir con la promesa de no entrar a aquella residencias que tuviesen una herradura en su puerta.


San Dunstano herrando al diablo

Otra de las creencias diseminadas en la ciudad de Ocaña, es la de escribir CARTAS A LA SANTA CRUZ, pidiéndole algún favor especial. Estas esquelas son quemadas el día de la festividad de la Cruz (3 de mayo), con el objeto de que el mensaje, convertido en humo, llegue hasta Dios.

En las tertulias familiares que aun suelen realizarse, ocurre otro fenómeno que llama poderosamente la atención. Si, por ejemplo, alguno de los asistentes esta relatando un suceso funesto que implica la mención de desgracias personales, accidentes, sismos, incendios, muertes, etc., no será extraño que una de las personas que escuchan, se levante, de pronto, con no disimulada prisa, y busque algún mueble u objeto de madera sobre el cual dará tres golpes sucesivos. Esta acción, aseguran, evitara que el insuceso pueda afectar a los miembros de su familia o a la persona que “toca madera”.

CREENCIAS Y SUPERSTICIONES DE SEMANA SANTA

Sobre este particular son también múltiples los factores folclóricos que merecen destacarse en nuestro estudio.

Semana Santa en Ocaña. Viernes Santo. El sepulcro
Foto de Carlos J. Vega Vergel


El Viernes Santo, v.gr., por ningún motivo, deben bañarse las personas, so pena de quedar convertidas en peces, o de que el agua se torne en sangre; cualquier clase de trabajo que se efectúe puede llegar a producir grandes desgracias; todas las tumbas de los cementerios y los “entierros” (tesoros), se abran esa noche, a las doce.

Los ramos benditos del Domingo de Ramos, se guardan celosamente para combatir las tempestades, ante las cuales se quedaran en medio de fervorosas oraciones dirigidas a Santa Barbara.
Cualquier objeto que llegare a tocar el Santo Sepulcro, de inmediato cobrara el valor de reliquia sagrada. Se ha visto incluso a personas, llevar ante el sepulcro de madera, armas blancas y de fuego, con el fin de que tengan mayor eficacia.

ANIMALES AGOREROS

En cuanto a los animales, los hay, como en todas partes, de mala y de buena suerte. EL GATO NEGRO, es prototipo de las desgracias; LA MARIPOSA grande y negra es temida también por ser portadora de desgracias; EL BÚHO, predice indiscutiblemente la proximidad de la muerte.


Son portadores de buena suerte, LA LAGARTIJA.


Lagartija en una casona de Ocaña

LA LIBÉLULA.

Libélula

EL COLIBRÍ.


Colibrí

En otras épocas, se difundió bastante la leyenda del BASILISCO, el cual, según la mitología, era un animal capaz de matar con el poder de sus ojos, y que tenia patas de gallo, la cola en forma de lanza, cuerpo de serpiente y aletas espinosas. A las personas malgeniadas suele llamárseles “basilisco”.

Basilisco.

“El basilisco, tan temido de los antiguos y citado a cada paso por los modernos, en los libros, en las comedias, en las conversaciones, pero que nadie ha visto, lanzaba el fuego y la muerte por los ojos con tanta violencia, que él mismo perecía si se miraba en un espejo (9).” .

En cuanto a los PERROS, cuando comienzan a ladrar sin causa aparente, dícese que han detectado algún fantasma; los GALLOS que cantan a las altas horas de la noche, en forma continua, presagian malos augurios.

EL FOLCLOR DE LOS NACIMIENTOS

Este aspecto reviste, entre los habitantes de Ocaña, diversas modalidades, que van desde la época prenatal, hasta los primeros años del niño.

Bastante difundida es la creencia sobre la FORMA DEL VIENTRE de la madre. Si este es esférico, se dice que el nacimiento corresponderá a una niña; si presenta una forma aguda inclinada hacia delante, habrá de ser niño. Si la madre se encuentra hermosa y rozagante, la criatura ha de ser varón; si, por el contrario, permanece decaída y ojerosa, la criatura será hembra.

La forma del vientre

Igualmente se afirma que la madre, antes de dar a luz, es susceptible de transferir al niño influencias exteriores, tales como tendencias artísticas o intelectuales y conformaciones morfológicas de otros niños o personas mayores que la futura madre suele frecuentar. Por ello, bastante se cuidan las señoras embarazadas de estar en presencia de ejemplares humanos feos, tarados, etc.

Sobre estas supersticiones, el folclor español guarda bastante semejanza con el nuestro. “ Es muy general al creer que cuando la embarazada echa a andar con el pie derecho, nacerá niño, y si lo hace con el izquierdo, niña; lo mismo que si la madre nota que el feto se inclina al lado derecho, será niño, y si al izquierdo, niña (10)” .

Los llamados ANTOJOS, se remontan también al folclor español; en la península se considera que el antojo insatisfecho es causa para que el niño nazca con la boca abierta.

Las supersticiones relativas al MAL DE OJO, hacen parte de lo que suele denominarse como la “fascinación”, es decir, el poder magnético que ejercen ciertas personas sobre los niños, causándoles por lo regular, enfermedades psíquicas o físicas. Tales dolencias se manifiestan a través de granos, verrugas, erupciones, decadencia del animo, inapetencia, fiebres, etc.

El mal de ojo, fuerza de vista, "ojeada"

El “Mal de Ojo” afecta también a los animales y a las plantas, enfermándolas y marchitándolas, respectivamente.

La creencia del “ojo malo” proviene, como muchas de nuestras supersticiones de Oriente, y aun, de remotas regiones africanas. En Yugoslavia, había personas que sostenían que el poder de “ojear” era hereditario; otras argumentan que se debe al sortilegio de las brujas sobre los niños, a los cuales sacan un ojo durante el sueño, reemplazándolo por el ojo del Demonio, que causa toda suerte de funestas fascinaciones, incluso sobre las cosas inertes. En Nápoles, el Mal de Ojo es llamado “la jetatura”, y opera en idéntica forma que cuando el gato o la serpiente miran fijamente a los pajarillos para luego caer sobre ellos y devorarlos.

“ Si pasáis cerca de una mujer bretona que tenga un niño de teta en los brazos y no la saludáis, veréis que os mira y sigue mirandoos con ojos inquietos, porque habréis echado mala mirada sobre su hijo, y solo son los amigos del demonio los que pasan por el lado de una nodriza sin desearle la bendición del cielo (11)” .

En Irlanda se cree que la noche del PRIMERO DE MAYO es especialmente propicia para el Mal de Ojo, debido a que en esa fecha, se desatan las fuerzas infernales.

Para contrarrestar este efecto maligno, tanto en los países europeos como en los nuestros, se utilizan los AMULETOS, los cuales no son otra cosa que objetos con la virtud especial de alejar el mal. Como amuletos, suelen utilizarse “cintillos o brazaletes de cuentas de azabache, huesos de “chulo”, dientes de guache, o piedras corales macho y hembra. También se conjura el mal de ojo haciendo cantar tres evangelios sobre el paciente (12)” .

En la ciudad de Ocaña, el amuleto es usado comúnmente, pendiente del cuello o de la muñeca de los niños. Se prefieren los coralillos o “piedras mate”, guarnecidos en oro, que los sacerdotes bendicen formalmente. Los “curanderos” o “curiosos” suelen recomendar estos “contra”.

Semillas de huayruro usadas
para fabricar "contras"

Sin embargo, una vez que la fascinación ha sido producida, se requiere de un ceremonial especial hecho por los sacerdotes o entendidos, quienes someten al afectado a una serie de pases magnéticos, en medio de la repetición de formulas mágicas y secretas.

Veamos otras supersticiones relacionadas con los niños, bastante difundidas en la ciudad y la provincia:

Cuando se va a efectuar el PRIMER CORTE DE UÑAS a un pequeñuelo, deberá tenerse la precaución de hacerlo tras una puerta, para así evitar que la criatura llegue a habituarse al robo. Si el cabello se llegare a cortar al niño antes de que este comience a balbucir sus primeras palabras, cabe la posibilidad de que jamas pueda hablar normalmente.

La mejor receta para combatir las LOMBRICES de los pequeños, es tomar una de las que expulse durante la defecación y colocarla al sol hasta que se seque completamente.

Cuando el niño esta recién nacido, por ningún motivo debe tenerse contacto con personas que hayan estado recientemente en un velorio, en el cementerio o frente a un cadáver, puesto que ello comunica al nene el FRIÓ DE MUERTO, el cual se manifiesta en palidez extrema y enflaquecimiento paulatino a causa de no poder ingerir alimento normalmente. Esta influencia negativa se cura bañando al chiquitín con agua de ojos de vaca.

Las señoras embarazadas no deben arrullar a un recién nacido ajeno, porque puede llegar a causarle “pujo”.

Cuando el cabello de un niño pequeño tiene forma aguda hacia abajo, en la base del cráneo, como una diminuta cola, la criatura que nacerá después de él, será hembra; si por el contrario, el nacimiento del pelo es parejo, será varón.

Referente a las supersticiones que tienen que ver con los MATRIMONIOS, es común la del RAMO DE LA NOVIA. Se supone que cuando se realizan las nupcias, la novia hace entrega de dicho ramo a una de las jóvenes solteras presentes. La favorecida con el presente será la próxima en casarse. Este ramo también es lanzado a ciegas sobre las solteronas, o rifado entre ellas. La novia que salga de su hogar hacia la Iglesia, con el pie derecho, será feliz en su matrimonio; si sale con el izquierdo, se le pronostican desgracias.

Sobre los AGONIZANTES, existen también infinidad de supersticiones, prevaleciendo en Ocaña aquella que se refiere al DESANDAR, es decir, al acto de bilocación de la persona próxima a morir, que suele presentarse ante sus familiares o amigos, para despedirse, en el momento en que el fluido vital esta por separarse del cuerpo físico.

Cuéntanse muchas historias en este sentido, y afirman algunas personas el haber visto u oído al agonizante a cientos de kilómetros de distancia del lugar donde yace.

Cabe anotar que estos hechos, que se tienen como frecuentes, son hoy en día tema de minucioso estudio por parte de una nueva rama de las Ciencias del Hombre, denominada parapsicología, llegándose a considerar como una realidad el llamado “desdoblamiento” del ser agónico, e incluso de personas normales, como acontece con los místicos orientales y los practicantes de disciplinas esotéricas. Algunas tribus indígenas de África y América, ingieren ciertos estimulantes para llegar a ese estado.

Harman (Philosophie de l’ inconscient. Tomo I. P. 120), citado por Sánchez Calvo (13) , afirma que “se han visto moribundos aparecer a la hora de la muerte a sus amigos o mujeres, en sueños o en visión.”

En el seno de la familia y en las intimas tradiciones del hogar, es donde principalmente persiste y sobrevive esta creencia, y se registran y constatan fenómenos de aparición.

“ En los campos, donde la natural sencillez del aldeano no se recata para manifestar sus impresiones, estos hechos constituyen el tema principal, cuando en las horas nocturnas del descanso, entabla la familia sabrosa platica de recuerdos y esperanzas, junto al fuego (14)” .

En Ocaña, los relatos de moribundos que “desandan” han seguido la línea descrita anteriormente, aun hoy en día, cuando aparentemente reina el escepticismo y la ciencia y la técnica han aclarado múltiples fenómenos, antes considerados como maravillosos y sobrenaturales.

Espíritu de un hombre abandonando su cuerpo


En cuanto a los MUERTOS, se cree generalmente, que aquellas personas que incumplieron alguna promesa y fallecen, vagan por las noches, desesperadas, en busca de alguien que lleve a cabo la empresa olvidada, o de sepultura santa a sus restos perdidos en jardines, sótanos, edificaciones, etc. La leyenda de Antón García de Bonilla tipifica este aspecto de la superstición.

Los aparecidos acostumbran a presentarse en los cruces de los caminos, al igual que en Vasconia (España), implorando a los aterrorizados viajeros, el cumplimiento de sus fallidas promesas.

LA BRUJERÍA

La brujería ha sido, y lo es todavía, tema de interés general en todos los pueblos de la tierra, con especialidad en Europa y, en América, a través del influjo colonial.

Las hechiceras o brujas, antes maléficos femeninos, tuvieron en pasados siglos un auge extraordinario que dio como resultado la intervención directa de la Iglesia y el Estado, los cuales trataron en vano de erradicar las practicas mágicas.

Brujas. Caprichos de Goya

En el fondo, y en la mayoría de los casos, en este asunto se vislumbro siempre el germen de la ciencia, en contraposición a la dogmática, a la Escolástica predominante. Incontables asesinatos se cometieron en nombre de la fe católica y bajo la siniestra mano de los tribunales del Santo Oficio, los cuales no vacilaban en condenar a la hoguera o a espantosos tormentos, a los sospechosos de practicas contrarias a la religión, permitiendo con ello la eliminación sistemática, incluso de personas cuya posición política era inconveniente para algunos prelados ávidos de poder y riqueza.

La brujería, entendida no como un rudimento de la ciencia, sino como una actividad tendiente a causar daño, y relacionada con un principio maléfico sobrenatural, es el aspecto que concierne directamente al Folclor. En Escocia e Irlanda, estos entes son llamados “Hadas”, lo cual tiene para nosotros otro significado, puesto que con este nombre identificamos a seres maravillosos de índole benéfica. La bruja, por el contrario, suele dedicarse a todo tipo de practicas perjudiciales, donde la magia negra es la base fundamental. Así, pues, estos personajes nocivos son los encargados de producir accidentes, epidemias, locuras, ruinas, muertes, etc.

A la América española, las brujas llegaron con la Conquista. En Cartagena existía una escuela de brujería dirigida por Elena de la Cruz. En la ciudad de Ocaña, la academia brujeril se hallaba localizada en la Loma de González, bajo la dirección de María Mandón (o Mandona), quien contaba entre sus alumnas, a la famosa y ya mencionada Leonelda Hernández.

Las brujas suelen presentarse bajo diversas formas: sapos, chulos, culebras, murciélagos, etc. Las practicas malévolas han sido consignadas por nuestros antepasados en el sorprendente archivo de lamente, al cual acudimos cuando la crónica escrita nos falla. De esta manera, hemos logrado averiguar cómo una de esas iniciadas en el arte del Mal, proporciono a una mujer cierta poción para su marido picaflor, que tuvo la virtud de agrandar su vientre y causarle intensisimos dolores, ante los cuales fue impotente la ciencia medica. No pocos maridos adúlteros aseguran que, por las noches, extrañas aves negras rondan sus casas produciendo un escalofriante silbido.

Las brujas acostumbran también raptar a los nenes para consumar sus aquelarres y sus misas negras.

“Durante la noche del 31 de Octubre, que los ingleses llaman noche santa, es cuando celebran las hadas una gran procesión anual, y las brujas, los diablos y todos los espíritus malignos tienen su gran reunión o congreso (15)” .

Montan las brujas sobre sus tradicionales escobas y de cuando en vez, se ceban sobre los viajeros desprevenidos en los caminos solitarios, trasladándose por el aire a cientos de kilómetros de distancia, donde los dejan malheridos, con la razón perdida.

 
Para librarse de estas inquietantes damas de la noche, se utilizan algunos procedimientos bastante difundidos: En la habitación de los recién nacidos, debe tenerse siempre una luz encendida, o hacer la señal de la cruz sobre la cuna; un crucifijo o laguna otra imagen santa, surte también el efecto de alejar estos entes, máxime cuando las criaturas aun no han recibido el bautismo. Para mayor seguridad, es conveniente colocar en la parte superior de la cuna, un clavo, un cu7chillo o alguna pieza metálica, o los pantalones del padre del niño.

Algunas personas echan un puñado de sal o de mostaza en los lugares frecuentados por las brujas, o colocan en la sal de la casa, unas tijeras en cruz o la Biblia abierta. El ramo bendito de Semana Santa y el ajo también son eficaces contra esos seres.

Es frecuente escuchar de boca de los campesinos, cómo se logra identificar a una bruja metamorfoseada en animal. Alguna vez, uno de esos entes diabólicos penetró a una vivienda campesina, donde se hallaba el marido solo, pues su mujer había partido para la ciudad. La bruja tenia la apariencia de un ave negra de grandes proporciones. El campesino, haciendo la señal de la cruz, tomó su machete y lanzo un tajo al animal, logrando herirlo en una de las patas, tras lo cual, la criatura desapareció. Al día siguiente, las gentes de la región, enteradas del hecho por el hombre, descubrieron que una señora, aparentemente recatada que vivía en las cercanías, presentaba una profunda herida en la pierna, descubriendo en ello el golpe certero del valiente campesino.

Contra los hechizos a distancia, las gentes utilizan a hechiceros o “curiosos” que practican la “magia blanca” (aunque la magia negra surte iguales efectos), a fin de devolver el influjo maligno causado.

En Ocaña, el MES DE MAYO, es signo de tragedia y enfermedades, sobre todo en los niños, que por esta época comienzan a indisponerse del estomago o de agudas gripes. No en vano recitaban los viejos:

Ya viene Mayo
Con su cursera,
Dolor de tripa
Y arrojaderas.

Los “curanderos”, “rezanderos”, “sobanderos” y “curiosos”, gozan de una gran fama y numerosa clientela, lo cual les proporciona jugosos beneficios. Cualquier problema amoroso, un vecino molesto, dolencias extrañas, fracturas, torceduras, mala suerte, etc., etc., son motivos suficientes para acudir ante estos personajes, los cuales expenden bebedizos, filtros amorosos, bendicen amuletos, proporcionan “contras” y dan consejos, para evitar los males del cuerpo y del alma.

DÍAS Y MESE ACIAGOS

Escena de la película "Viernes 13"

Días aciagos y nefastos, meses malos o peligrosos para llevar a cabo actividades domésticas o laborales, hacen parte de la gigantesca lista de supersticiones que las gentes suelen atender expresa o tácitamente. El MARTES 13 también se considera aciago para algunos, y para otros no.

"Martes 13. El trece es un número al que se le otorga mala suerte desde la antigüedad. Trece eran los comensales en la Última Cena de Jesucristo, en la Cábala judía se enumeran 13 espíritus malignos, en el Apocalipsis el anticristo llega en el capítulo 13, y en el Tarot este número hace referencia a la muerte. Pero ¿por qué martes? Porque es el día de la semana dedicado a Marte, el dios romano de la guerra, la sangre y la violencia, que también dio nombre a nuestro vecino planeta rojo". ( http://de10.com.mx/4131.html ).



Nada mas apropiado para concluir este capítulo, que el “DIA ACIAGO”, de nuestro singular e inigualado poeta y escritor Adolfo Milanés, que hace parte de sus amenas “Crónicas de la Mía Cibdad”.

“ La mitología cristiana tiene símbolos para todos los gustos y días especiales para festejarlos. El simbolismo cristiano es hermoso como el más hermoso de los simbolismos porque en él caben todas las formas del arte, desde la divina sensación de la música, hasta las sensaciones materializantes.

En el calendario de la Iglesia existe también un día dedicado a recordar un hecho delictuoso, el primer fratricidio, la primera sangre derramada en aras de la pasión perversa.

El primer lunes del mes de Agosto lo ha consagrado la leyenda cristiana para evocar el asesinato de Abel, el mejor hijo del viejo Adán. Es asimismo el día de Caín y por consiguiente, según esa misma leyenda, el diablo de la antigua mitología anda suelo, es decir, libre y campante, insinuando maldades y querellas, provocando desgracias.

En otros tiempos y en ese día las escuelas quedaban en receso, los viajeros lo pasaban inmóviles en la posada, los cachifos de suyo inquietos eran vigilados rigurosamente para que no subieran a la mesa o al árbol, para que no jugaran a las manos, para que masticaran bien la comida. Los adultos después de oír la misa íbamos por las calles midiendo los pasos para evitar un resbalón y la consiguiente desrrabadilladura. Personas había que no se levantaban porque en la cama se creían más seguras, y no les faltaba razón. Era un día de quietud y de ten con ten. La escasa crónica ocañera refiere de ese día muchas desgracias. En el barrio de las Llanadas, Haro, por sport mato a Ruflo. Al padre Morales con todo y ser un sacerdote, un malcriado muchacho de San Agustín, que luego ha sido un hombre correcto, lo echo violentamente al suelo fracturándole una pierna. A ño Gerónimo Santana, que, sin saber en que día estaba, se dedico a podar su era de lechugas, le salió al encuentro una culebra que entre sus muchas fealdades tenia la de llevar piña y cantar como un gallo. Y ¡Ay! Un primer lunes de Agosto mi condiscípulo y amigo Joaquín Rizo Rodríguez me rompió la cabeza con un fragmento de pizarra. Maldito día. Y lo peor es que mañana es primer lunes de Agosto y por ser siete del mismo mes va a subirse al árbol grande de la República el inquieto muchacho Pedro Nel Ospina. Que peligro. Pero no tema nada, General, que nosotros lo aguantamos… (16)”

REFERENCIAS
(1) JANER, Florencio. Los fantasma de la imaginación. Madrid, 1880
(2) ABADÍA MORALES, Guillermo. Compendio general de Floklor Colombiano. Biblioteca Colombiana Clásica. Edit. Andes, Bogotá, 1977.
(3) DOLMATOFF, Reichel. Citado por Abadía.
(4) JANER, F. Op. Cit. p. 175
(5) JANER, F. Op. cit. p. 66-67
(6) ANCÍZAR, Manuel. Peregrinación de Alpha. P. 485.
(7) JANER, F. p.172.
(8) ANCIZAR, M. Op. Cit. p. 396.
(9) JANER, F. p.198.
(10) DE HOYOS SÁINZ, Luis y Nieves. Manual del Floklore. Manuales de Occidente. Madrid, 1947.
(11) JANER, F. Op. cit. p. 200.
(12) ARIAS, Juan de Dios. Supersticiones populares. En Revista de Floklore Nº 3. Julio de 1948.
(13) SÁNCHEZ CALVO, Estanislao. Filosofía de lo maravilloso positivo. Madrid, 1889.
(14) SÁNCHEZ CALVO, E. Op. Cit. p. 249.
(15) JANER, F. op. cit. p. 102.
(16) MILANÉS, Adolfo. Crónicas de la Mia Cibdad. Biblioteca de Autores Ocañeros, Vol. 13.

NOTA IMPORTANTE: Si desea consultar información sobre leyendas y mitos de Colombia, le invitamos a consultar las obras sobre Folclor, del Dr. Miguel Abadía y del académico Javier Ocampo López, entre otros folcloristas nacionales destacados.

Igualmente, hay valiosa información en los siguientes sitios web:

http://yuririmitosyleyandas.blogspot.com/
http://www.metacafe.com/
http://mitoscolombia.blogspot.com/
http://mis-mitos-y-leyendas.blogspot.com/

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